El Rosario de La Armada de Nuestra Señora de La Preciosísima Sangre

28 de Enero – 39º Aniversario
Años: 2002-2016 / Lugar: Luisiana, USA – Páramo Los Torres, Estado Trujillo, Venezuela
Apariciones y Mensajes de Nuestra Señora de la Preciosísima Sangre
Vidente: Thomas ‘Mac’ Smith

El 28 de Enero de 1977, la Santísima Virgen se le apareció en Little Rock, Arkansas, USA, al Padre Thomas Mac Smith, durante 30 días consecutivos para hablarle acerca de una misión en Washington, Luisiana, USA, conectada al Páramo Los Torres, en Venezuela. En 2002 Thomas tuvo la primera visita de Nuestra Señora de La Preciosísima Sangre. En Diciembre de 2005, la Virgen le pidió que se construyese una Cruz en lo alto del Páramo Los Torres, Estado Trujillo, Venezuela, y en Marzo de 2007, una estatua de Su Imagen de 1,60 m de alto. Sus Mensajes públicos comienzan en 2006.

Rosario De La Armada_aprobación e

INTRODUCCIÓN

Este libro de oración está basado en una revelación privada, dada al hermano Thomas Mac Smith, de Little Rock, Arkansas, Estados Unidos de América.

Su Santidad, el Papa Urbano VIII, ha declarado:

«En casos que conciernen a revelaciones privadas, es mejor creer que no creer; porque si crees y son aprobadas por la Iglesia como verdaderas, estarán contentos porque creyeron, y porque la Santísima Virgen lo ha pedido. Si creyeron y fueron declaradas como  falsas, recibirán las gracias como si hubieran sido verdaderas porque creyeron.» Papa Urbano VIII, 1623-1644

Las oraciones aquí recomendadas por Nuestra Señora de la Preciosísima Sangre pertenecen a la Tradición de la Iglesia; estas oraciones son:

El Santo Rosario de la Santísima Virgen y la Letanía Lauretana (Letanía a la Santísima Virgen); Los Dolores de María, revelados a Santa Brígida, aprobados en 1862; la Oración del Ofrecimiento de Vida, a Santa Nathalia Magdolna en 1955; La Devoción a Dios Padre, a la Madre Eugenia Ravasio en 1932 y la Letanía y Consagración a la Preciosa Sangre de Jesucristo, a Bernabé Nwoye de Nigeria-África en 1999.


ROSARIO DE LA ARMADA DE NUESTRA SEÑORA
DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE

La Santísima Virgen María nos recomienda que las oraciones que se encuentran en este libro se recen los 25 de cada mes o, si es posible, diariamente. Ha pedido que se realicen estas oraciones en grupos, de no hacerse de esta manera, se puede realizar de forma individual pidiendo la asistencia del Ángel de la guarda.

Esta devoción puede ser incorporada al itinerario de los grupos de oración ya establecidos, como por ejemplo, la Legión de María, grupos carismáticos, etc. Las únicas condiciones que Ella nos pide son: que se recen todos los 25 de cada mes, y que no se cambie el orden de las oraciones, ‘ni le añadan ni le quiten’; ya que la unidad es un signo visible de la presencia del Espíritu Santo. También ha pedido que estos grupos no duren reunidos más de una hora y media. Previamente, el grupo y su coordinador (a), deben dedicar tiempo a la oración personal, haciendo ayuno, sacrificios; es decir, preparando el espíritu para el día del Rosario de la Armada.

“Dios Padre ha escogido este lugar (el Sur de Luisiana) como piloto de Mi Armada, la cual se realizará en los próximos, 3 a 5 años.” [1]

La Santísima Virgen María se refiere a la Armada, como un servicio donde los grupos o flotas de barcos acuden en defensa de una nación. Esta armada que Nuestra Señora reseña tiene su origen en la Batalla de Lepanto, que España libró en los años 1500; donde la llamada Liga Santa, formada por el Reino de España, los Estados Pontificios, la República de Venecia, la Orden de Malta, la República de Génova y el Ducado de Savoya, se enfrentó a los turcos otomanos.

La victoria de esta batalla fue atribuida a la Virgen del Rosario, por haber tenido lugar el primer domingo de Octubre, fecha en la que las Cofradías del Rosario, fundadas por el Papa San Pío V, organizaron un Rosario público en la Basílica de Santa María la Mayor.

El Papa San Pío V, estableció la Fiesta de la Virgen de Las Victoria el primer domingo de Octubre, cuando los cristianos de la Liga Santa, resultaron vencedores gracias a que ellos antes de salir a la batalla, acudieron a la confesión, asistieron a la Santa Misa, recibieron al Señor en la Comunión y rezaron el Santo Rosario.

Nuestra Santísima Madre, en la actualidad está haciendo Su llamado a todos Sus hijos a integrarse dentro de Su Armada, que consiste en almas que aman al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María, que se comprometen a rezar el Santo Rosario y todas las oraciones que están en este libro; para cumplir la Voluntad de Dios Padre, pedir la conversión de Estados Unidos, Latinoamérica, el mundo entero y muy especialmente por las intenciones de la Santa Madre Iglesia.

Cada grupo de oración que se reúne los 25 de cada mes a rezar estas oraciones, representa un barco de esta Armada y a su vez cada persona que reza el Rosario constituye un remo que mueve el barco hacia la conversión y salvación del mundo.

De nuevo hoy, Nuestra Señora de la Preciosísima Sangre nos pide que tomemos nuestros Rosarios como armas y formemos los grupos de la Armada para defendernos del enemigo y ayudarla a llevar a cabo Sus intenciones, cumpliendo así la Voluntad de Dios.

“He pedido que se formen los grupos del Rosario de la Armada y estoy muy complacida con las ciudades en el Sur de Luisiana que ya han formado esta Armada del Rosario. Esta Armada se conectará con Latinoamérica y África, y será este poder de intercesión lo que salvará al mundo.” [2]

“Todas las personas que pertenezcan a la Armada son naturalmente personas que aman a Dios, son personas que Le brindan su tiempo a Dios. Dentro de los próximos seis meses quisiera que se formaran los grupos para que todos los remos estén en total unión con la Armada.” [3]

“Quiero que Mis hijos se unan a rezar el Rosario, con el propósito de formar el Rosario de la Armada, para convertir Sacerdotes y para que sean portadores de salvación y conversión para el resto de esta nación (U.S.A.). Estos grupos, al rezar estas oraciones, recibirán muchas Gracias y al mismo tiempo podrán ayudar a los demás; esto es una gran Bendición. La Armada es una flota de barcos, almas que Me invocan a Mí y a Dios Padre, para ayudar a la salvación de la humanidad. Esto no solamente es para el resto del país (U.S.A.), sino para los que participen en estos grupos, muchos milagros les serán dados. Gracias por haber escuchado Mi llamado.” [4]

Lo que estamos viviendo hoy en día es una batalla espiritual; es por esta razón que debemos revestirnos con las Armas de Dios para proteger nuestra alma y nuestro cuerpo. 

“Estos son tiempos de batalla espiritual, Nuestro Padre Eterno, no perderá esta batalla.” [5]


CONTENIDO DEL ROSARIO DE LA ARMADA

Estas oraciones no deben ser sustituidas por otras semejantes, ni alterar el orden en que están dispuestas.

De esta manera todos los grupos de la Armada estarán unidos espiritualmente en un solo corazón.

Éstas son:

  1. LAS ARMAS DE DIOS
    (Efesios, capítulo 6, versículos 10 al 18)
  2. ROSARIO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN
    (Misterios Gozosos, Luminosos, Dolorosos y Glorioso)
  3. ORACIÓN DEL OFRECIMIENTO DE VIDA
  4. LETANÍA A DIOS PADRE
  5. LETANÍA DE LA PRECIOSA SANGRE DE JESUCRISTO
  6. LETANÍA A LA SANTÍSIMA VIRGEN
    (Letanía Lauretana)
  7. CONSAGRACIÓN A LA SANGRE PRECIOSA DE JESUCRISTO
  8. ROSARIO DE LOS SIETE DOLORES DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA


INSTRUCCIONES GENERALES

  1. El Rosario de la Armada se inicia con la Señal de la Cruz. (En el Nombre del padre y, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén).
  2. Todos los presentes —a una sola voz— leen la Carta de San Pablo a los Efesios 6, 10-18 (Las Armas de Dios).
  3. Se anuncia el misterio según corresponda, encabezado por un Padre Nuestro, diez Ave María y, se cierra con la oración: ‘Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo’. (No se añade jaculatorias locales o devociones particulares). Y así meditamos los cinco misterios.
  4. Todos juntos rezan la Oración del Ofrecimiento de Vida.
  5. Se recitan las Letanías, rezando al unísono las oraciones que indican ‘Oremos’.
  6. Luego al meditar los Dolores de la Santísima Virgen María, se anuncia cada misterio seguido por un Padre Nuestro, siete Ave María y un Gloria, y así, sucesivamente hasta meditar los siete Dolores.
  7. Seguidamente, en honor a las Lágrimas vertidas por nuestra Santísima Madre se ofrecen tres Ave María.
  8. Se finaliza con la siguiente oración de alabanza: ‘¡Gracias, Jesús, por haberme salvado mi alma!’


†  EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN.

LAS ARMAS DE DIOS
(Ef. 6, 10-18)

“Por lo demás, fortalézcanse en el Señor y en su fuerza poderosa. Revístanse de las Armas de Dios para poder resistir a la acechanza del diablo. Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus del mal que están en el aire. Por eso, tomen las Armas de Dios, para que puedan resistir en el día funesto, y manténganse firmes después de haber vencido todo.

Pónganse en pie, ceñida su cintura  con la VERDAD y revestidos de la JUSTICIA como coraza, calzados los pies con el CELO POR EL EVANGELIO DE LA PAZ, abrazando siempre el ESCUDO DE LA FE, para que puedan apagar con él todos los encendidos dardos del maligno. Tomen, también, el casco de la SALVACIÓN y la Espada del Espíritu, que es la PALABRA DE DIOS. No dejen ustedes de orar: rueguen y pidan a Dios siempre, guiados por el Espíritu. Manténganse alerta, sin desanimarse, y oren por todo el pueblo santo.”

Padre, en Tus Manos encomiendo mi espíritu, alma y cuerpo; Te lo pido, en el Nombre de Tu Hijo Jesús. Amén.


EL SANTO ROSARIO

MISTERIOS GOZOSOS
(Se rezan los lunes, sábados y, diariamente, desde Adviento hasta la Epifanía)

  1. La Anunciación. (Lc. 1, 28)
  2. La Visitación. (Lc. 1, 41-42
  3. El Nacimiento del Niño Jesús. (Lc. 2, 7)
  4. La Presentación en el Templo. (Lc. 2, 22-23)
  5. El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo. (Lc 2, 46)

MISTERIOS LUMINOSOS
(Se rezan todos los jueves) 

  1. El Bautismo de Nuestro Señor Jesucristo. (Mt. 3, 17-17)
  2. Las Bodas de Caná. (Jn. 2, 5-7)
  3. La Proclamación del Reino de Dios. (Mt. 10, 7-8)
  4. La Transfiguración de Nuestro Señor Jesu-cristo. (Lc. 9, 29-35)
  5. La Institución de la Eucaristía. (Lc. 22, 19-20)

MISTERIOS DOLOROSOS
(Se rezan los martes y viernes y, diariamente desde el Miércoles de Ceniza hasta el Sábado de Gloria)

  1. La Agonía del Señor en el Huerto de Get-semaní. (Lc. 22, 44-45)
  2. La Flagelación de Jesús, atado a la columna. (Jn. 19, 1)
  3. La Coronación de espinas. (Mt. 27, 28-29)
  4. Nuestro Señor carga Su Cruz. (Jn. 19, 17)
  5. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo. (Lc 23, 46)

MISTERIOS GLORIOSOS
(Se rezan los miércoles y Domingos el resto del año)

  1. La Resurrección. (Mc. 16, 6)
  2. La Ascensión del Señor al Cielo. (Mc. 16, 19)
  3. La Venida del Espíritu Santo sobre los Após-toles. (Hch. 2, 4)
  4. La Asunción de la Virgen María al Cielo. (Cant. 6, 10)
  5. La Coronación de María Santísima como Reina del Cielo y Tierra. (Ap. 12, 1)


ORACIÓN DEL OFRECIMIENTO DE VIDA

Mi Amado Jesús, delante de las Personas de la Santísima Trinidad, delante de Nuestra Madre del Cielo y toda la Corte Celestial, ofrezco, según las intenciones de Tu Corazón Eucarístico y las del Inmaculado Corazón de María Santísima, toda mi vida, todas mis santas Misas, Comuniones, buenas obras, sacrificios y sufrimientos, uniéndolos a los Méritos de Tu Santísima Sangre y a Tu Muerte de Cruz:

  • Para adorar a la Gloriosa Santísima Trinidad.
  • Para ofrecerle reparación por nuestras ofensas.
  • Por la unión de nuestra Santa Madre Iglesia.
  • Por nuestros Sacerdotes.
  • Por las buenas vocaciones Sacerdotales.
  • Y por todas las almas hasta el fin del mundo.

Recibe, Jesús mío,  mi Ofrecimiento de Vida y concédeme la Gracia para perseverar en él fielmente hasta el fin de mi vida. Amén.


LETANÍAS A DIOS PADRE

L: ¡Oh, Dios, Padre del Cielo!
R: Ten piedad de nosotros.

L: ¡Oh, Dios, Hijo Redentor del mundo!
R: Ten piedad de nosotros.

L: ¡Oh, Dios, Espíritu Santo!    
R: Ten piedad de nosotros.

L: Santísima Trinidad, que Eres un Solo Dios.         
R: Ten piedad de nosotros.

  • Padre, Creador del Mundo.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Reconciliador del Mundo.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Sabiduría Eterna.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Bondad Infinita.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Providencia Inefable.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Fuente de cada cosa.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre Dulcísimo.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, de Infinita Misericordia.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Defensor nuestro.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Gozo y Gloria nuestra.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Rico con toda la Creación.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Triunfo de las naciones.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Esperanza de los cristianos.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Grandeza de la Iglesia.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Esplendor de los reyes.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Trastorno de los ídolos.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre Consolador de los pueblos.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Gozo de los Sacerdotes.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Guía de los hombres.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Don de la vida familiar.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Ayuda de los pobres.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Guía de los jóvenes.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Amigo de los pequeños.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Libertad de los esclavos.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Luz de los que están en tinieblas.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Destructor de los orgullosos.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Sabiduría de los justos.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Reposo en la tribulación.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Esperanza en la desolación.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Puerto de Salvación en los peligros.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Consolador de los pobres.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Consolador de los afligidos.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Refugio de los desesperanzados.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Refugio de los huérfanos.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Refugio de los moribundos.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, que apagas nuestra sed y pobreza.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Vida de los muertos.
    —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Gloria de los Santos.
    —Ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
       —Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
       —Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
       —Ten piedad de nosotros.

Oremos:
Padre, el mundo Te necesita, todo hombre Te necesita, el aire pesado y contaminado Te necesita. Te rogamos, querido Padre, vuelve a caminar por las calles del mundo, vuelve a vivir entre Tu gente, vuelve a guiar a las naciones, vuelve a traer la paz y con ella la justicia,vuelve a traer el Fuego de Tu Amor, para que así, redimidos por nuestras tristezas, podamos ser criaturas nuevas. Amén.


LETANÍAS DE LA PRECIOSA SANGRE
DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

L: Señor, ten piedad de nosotros.                                            
R: Cristo, ten piedad de nosotros.

L: Señor, ten piedad de nosotros.                                            
R: Señor, ten piedad de nosotros.                                            

L: Cristo, escúchanos.
R: Cristo, escúchanos con bondad.

L: Dios, Padre Celestial.               
R: Ten piedad de nosotros.

L: Dios, Hijo Redentor del mundo.         
R: Ten piedad de nosotros.

L: Dios, Espíritu Santo.                 
R: Ten piedad de nosotros.

L: Santísima Trinidad, Un Solo Dios.      
R: Ten piedad de nosotros.

L: ¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo, Sangre de Salvación!
R: ¡Cúbrenos a nosotros y al mundo entero!

  • Océano de la Sangre de Jesucristo.
           —Sálvanos.
  • Sangre de Jesucristo, llena de Santidad y Compasión.
    —Sálvanos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, nuestra Fuerza y Poder.
    —Sálvanos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Alianza Eterna.
    —Sálvanos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Fundamento de la Fe cristiana.
    —Sálvanos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Armadura de Dios.
    —Sálvanos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Caridad Divina.
    —Sálvanos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Flagelo de los demonios.
    —Sálvanos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Ayuda de los cautivos.
    —Sálvanos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Vino Sagrado.
    —Sálvanos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Poder de los cristianos.
    —Sálvanos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Defensora de la Muralla Católica.
    —Sálvanos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Verdadera Fe de los cristianos.
    —Sálvanos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Sangre Sanadora.
           —Libéranos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Sangre de Unción.
    —Libéranos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Fortaleza de los hijos de Dios.
    —Libéranos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Capitana de los guerreros cristianos.
    —Libéranos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Sangre de Resurrección.
    —Libéranos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Bebida de los Ángeles Celestiales.
    —Libéranos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Consolación de Dios Padre.
    —Libéranos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Poder del Espíritu Santo.
    —Libéranos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Circuncisión de los gentiles.
    —Libéranos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Paz del mundo.
    —Libéranos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Luz del Cielo y de la Tierra.
    —Libéranos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Arco Iris del Cielo.
    —Libéranos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Esperanza de los niños inocentes.
    —Libéranos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Palabra de Dios en nuestros corazones.
    —Libéranos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Arma Celestial.
    —Libéranos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Sabiduría Divina.
    —Libéranos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Fundamento del mundo.
    —Libéranos.
  • Preciosa Sangre de Jesucristo, Misericordia de Dios Padre.
    —Libéranos.

¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo!
       —¡Limpia los pecados del mundo!
¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo!
       —¡Purifica el mundo!
¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo!
       —¡Enséñanos cómo consolar a Jesús!

Oremos:
¡Oh, Preciosísima Sangre de nuestra Salva-ción! Creemos, esperamos y confiamos en Ti. Libera a todos aquellos que están en manos de los espíritus infernales, Te rogamos. Protege a los moribundos de toda obra de los espíritus malignos y dales la bienvenida a Tu eterna gloria. Ten misericordia del mundo entero y fortalécenos para adorar y consolar al Sagrado Corazón. Te adoramos, ¡oh, Preciosa Sangre de Misericordia! Amén.

L: ¡Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las Heridas del Sacratísimo Corazón de Jesús! (TRES VECES).


LETANÍAS A LA SANTÍSIMA VIRGEN
(Letanía Luretana)

L: Señor, ten piedad.       
R: Señor, ten piedad.

L: Cristo, ten piedad.        
R: Cristo, ten piedad.

L: Señor, ten piedad.        
R: Señor, ten piedad.

L: Cristo, escúchanos.
R: Cristo, escúchanos con bondad.

L: Dios, Padre del Cielo.               
R: Ten piedad de nosotros.

L: Dios, Hijo Redentor del mundo.         
R: Ten piedad de nosotros.

L: Dios, Espíritu Santo.                 
R: Ten piedad de nosotros.

L: Santísima Trinidad, Un Solo Dios.     
R: Ten piedad de nosotros.

  • Santa María.
           —Ruega por nosotros.
  • Santa Madre de Dios.
     —Ruega por nosotros.
  • Santa Virgen de la Vírgenes.
     —Ruega por nosotros.
  • Madre de Cristo.
     —Ruega por nosotros.
  • Madre de la Divina Gracia.
     —Ruega por nosotros.
  • Madre de la Iglesia.
     —Ruega por nosotros.
  • Madre Purísima.
     —Ruega por nosotros.
  • Madre Castísima.
     —Ruega por nosotros.
  • Madre Siempre Virgen.
     —Ruega por nosotros.
  • Madre Inmaculada.
     —Ruega por nosotros.
  • Madre Amable.
     —Ruega por nosotros.
  • Madre Admirable.
     —Ruega por nosotros.
  • Madre del Buen Consejo.
     —Ruega por nosotros.
  • Madre del Creador.
     —Ruega por nosotros.
  • Madre del Salvador.
     —Ruega por nosotros.
  • Virgen Prudentísima.
     —Ruega por nosotros.
  • Virgen Digna de Veneración.
     —Ruega por nosotros.
  • Virgen Digna de Alabanza.
     —Ruega por nosotros.
  • Virgen Poderosa.
     —Ruega por nosotros.
  • Virgen Clemente.
     —Ruega por nosotros.
  • Virgen Fiel.
     —Ruega por nosotros.
  • Espejo de Justicia.
     —Ruega por nosotros.
  • Trono de la Sabiduría.
     —Ruega por nosotros.
  • Causa de Nuestra Alegría.
     —Ruega por nosotros.
  • Vaso Espiritual.
     —Ruega por nosotros.
  • Vaso Digno de Honor.
     —Ruega por nosotros.
  • Vaso Insigne de Devoción.
     —Ruega por nosotros.
  • Rosa Mística.
     —Ruega por nosotros.
  • Torre de David.
     —Ruega por nosotros.
  • Torre de Marfil.
     —Ruega por nosotros.
  • Casa de Oro.
     —Ruega por nosotros.
  • Arca de la Alianza.
     —Ruega por nosotros.
  • Puerta del Cielo.
     —Ruega por nosotros.
  • Estrella de la Mañana.
     —Ruega por nosotros.
  • Salud de los Enfermos.
     —Ruega por nosotros.
  • Refugio de los Pecadores.
     —Ruega por nosotros.
  • Consoladora de los Afligidos.
     —Ruega por nosotros.
  • Auxilio de los Cristianos.
     —Ruega por nosotros.
  • Reina de los Ángeles.
     —Ruega por nosotros.
  • Reina de los Patriarcas.
     —Ruega por nosotros.
  • Reina de los Profetas.
     —Ruega por nosotros.
  • Reina de los Apóstoles.
     —Ruega por nosotros.
  • Reina de los Mártires.
     —Ruega por nosotros.
  • Reina de los Confesores.
     —Ruega por nosotros.
  • Reina de las Vírgenes.
     —Ruega por nosotros.
  • Reina de Todos los Santos.
     —Ruega por nosotros.
  • Reina Concebida Sin Pecado Original.
     —Ruega por nosotros.
  • Reina Asunta al Cielo.
     —Ruega por nosotros.
  • Reina del Santísimo Rosario.
     —Ruega por nosotros.
  • Reina de La Paz.
     —Ruega por nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
       —Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
       —Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
       —Ten piedad de nosotros.

L: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R: Para que seamos dignos de alcanzar las Promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oración:
Te rogamos nos concedas, Señor, Dios nuestro, gozar de continua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la Bienaventurada, siempre Virgen María, vernos libres de las tristezas de la vida presente y disfrutar de las eternas alegrías. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.  

L: Que el Auxilio Divino permanezca siempre con nosotros.
R: Y que por la Misericordia de Dios, las almas de todos los fieles difuntos descansen en paz.  Amén.


CONSAGRACIÓN A LA SANGRE PRECIOSA DE JESUCRISTO

Consciente de mi nada y de Tu Sublimidad, Misericordioso Salvador, me postro a Tus Pies, y Te agradezco por las innumerables pruebas de Tu Gracia que Te has dignado derramar en tan ingrata criatura. En especial, Te doy gracias por haberme liberado por Tu Preciosa Sangre del poder destructivo de satanás. En presencia de mi querida Madre María, mi Ángel Guardián, mi Santo Patrono y de todas las Huestes Celestiales, me Consagro voluntariamente y de todo corazón, ¡oh, querido Jesús!, a Tu Preciosa Sangre con la que redimiste al mundo del pecado, de la muerte y del infierno. Te prometo, con la ayuda de Tu Gracia y con todas mis fuerzas, suscitar y promover la Devoción a Tu Preciosa Sangre, que es el Precio de nuestra Redención, para que Tu Adorable Sangre sea honrada y glorificada por todos. De esta forma quiero reparar mi deslealtad a Tu Preciosa Sangre de Amor y ofrecerte satisfacción por las muchas profanaciones que los hombres cometen contra el inestimable Precio de su Salvación. Que mis propios pecados, mi frialdad y todos los actos irrespetuosos que haya cometido en el pasado contra Ti, ¡oh, Sangre Santa y Preciosa!, queden borrados. Mira, ¡oh, querido Jesús!, Te ofrezco el Amor, el Honor y la Adoración que Tu Santísima Madre, Tus fieles Discípulos y todos los Santos han ofrecido a Tu Preciosa Sangre. Te pido olvidar mi anterior falta de fe y frialdad, y Te pido que perdones a todos los que Te hayan ofendido. Báñame, ¡oh, Divino Salvador!, y a todos los hombres, con Tu Preciosa Sangre, para que podamos, ¡oh, Amor Crucificado!, amarte de ahora en adelante con todo nuestro corazón y que honremos dignamente el Precio de nuestra Salvación. Amén.

Bajo Tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las súplicas en las necesidades, antes bien, líbranos de todos los peligros, ¡oh, Virgen, siempre gloriosa y bendita!


ROSARIO DE LOS SIETE DOLORES
DE NUESTRA SANTÍSIMA MADRE

Esta devoción se originó en el siglo XIII. El Rosario consiste en rezar un Padre Nuestro, siete Ave María y un Gloria, meditando cada Dolor sufrido por la Virgen Santísima.

Primer Dolor: La Profecía de Simeón: “Una Espada de Dolor atravesará Tu Corazón.”

Segundo Dolor: La Huida a Egipto: Escapando de la persecución de Herodes que quería matar a Su Hijo amado.

Tercer Dolor: El niño perdido y hallado en el Templo.

Cuarto Dolor: Jesús y María se encuentran en el Camino al Calvario.

Quinto Dolor: Jesús Muere en la Cruz.

Sexto Dolor: Jesús es bajado de la Cruz y depositado en Sus Brazos.

Séptimo Dolor: Cuando contempló el Cuerpo de Su Divino Hijo acostado en el sepulcro.

Ofrecemos tres Avemarías en honor a las Lágrimas derramadas por nuestra Santísima Madre.

(La Santísima Virgen prometió a Santa Matilde que quien rece diariamente la devoción de las tres Avemaría, tendrá Su auxilio durante la vida y Su especial asistencia a la hora de la muerte).

________________________

[1] Nuestra Señora de la Preciosísima Sangre al Hermano Thomas Smith, 15 de Noviembre, 2008, Raceland, LA / U.S.A.
[2] Mensaje de Nuestra Señora de la Preciosísima Sangre al Hermano Thomas Smith, 11 de Junio de 2009. Washington, LA / U.S.A.
[3] Mensaje de Nuestra Señora de la Preciosísima Sangre al Hermano Thomas Smith, 8 de Julio de 2009. Washington, LA / U.S.A.
[4] Mensaje de Nuestra Señora de la Preciosísima Sangre al Hermano Thomas Smith, el 25 de Julio de 2009. Denham Springs, LA / U.S.A.
[5] Palabras de Nuestra Señora de la Preciosísima Sangre al Hermano Thomas Smith, 29 de Noviembre de 2007. Washington, LA / U.S.A.

Fuente:
http://thebloodofthelamb.net/

Los Mensajes de Nuestra Señora de la Preciosísima Sangre publicados en este blog:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/thomas-mac-smith/

Publicado en Mensajes | Etiquetado , | Deja un comentario

“Mirad que estáis en los días de la Gran Tribulación, estáis en los días anunciados.”

Tomado del Libro: El Reinado Eucarístico
Dictados de Jesús a Marga

Marga_El Reinado Eucarístico-grande

01-06-2015

Jesús:

Hola, amada mía.

       Hola, Jesús.

¡Qué poco espirituales! Qué poco espirituales sois a veces, cuando os afanáis en las cosas del mundo, preocupándoos por ellas, olvidando las de Dios.

No es Nuestro Deseo que dejes de orar por atender a los demás. Si los demás no organizan, no hacen, si te vienen a ver… ¡qué más da! Tú debes estar en las cosas de Dios, que para algo te ha puesto en la tierra: para conseguir la Eternidad.

¡Perdón, Jesús!

Ya estás perdonada desde que me lo pediste, pero Yo he querido plasmarlo hoy por escrito, para que se vea la importancia que da Dios a las cosas de Dios.

¿Has visto qué comentaba ayer R?

(La señora joven del poblado, que organiza a los chicos para que vengan a Catequesis y a los juegos. Nos decía que le impresionaba muchísimo las imágenes del Crucificado.
Que no las podía mirar. Que pensaba que a ver cuándo podíamos quitarle a Jesús los clavos. Y que no apareciese sufriendo así. Que no entendía cómo había gente que pasaba a la capilla, y ni siquiera miraba la cruz).

Es el verdadero sentido de meditar en la Pasión de Cristo: compadecer con Él[130].

(Algunos están hablando y riéndose en la iglesia).

¡Ah, hija mía! ¡Si supieras cuán dolor me causan estas cosas! ¡Que convirtáis la Casa de Dios en lugares mundanos![131] Que aquellos a los que deberíais llevar a la fe, los conduzcáis alegremente a vuestras diatribas y a vuestras mundanidades, a vuestros vicios… A los que tenéis que enseñar ¡llevadles bien a la fe! La Verdadera Fe, que no se agoste, que no se apague. ¡Oh!, ¡la Casa de Dios no es un lugar para reír y hablar de tonterías! La Casa de Dios es lugar de oración. ¡Lugar Sagrado de Oración! ¿Comprendéis lo que os digo cuando os digo esto?

¡Oh, amada! Tú estás cansada… hoy has dormido poco.

(A las 3:30h me desperté y ya no me dormí).

Yo también estoy cansado y hastiado del hastío que me causan los hombres que no se ajustan a la conversión.

Amada, has de descansar. No es Nuestro deseo que duermas tan poco. Luego, durante el día, no aciertas a moverte.

Puedes irte ahora en paz. Vete en paz.

En el Nombre del Padre, del Hijo etc…


02-06-2015
(6:30h. Terraza de casa) 

(Le agradecía a Jesús por este ratito de poder ver amanecer. Todavía no había amanecido. No se veían coches ni ruido. La gente aún estaba en sus casas, o dormida).

Jesús:

Se despertarán, y empezarán un nuevo día planeando hacer el mal. Vosotros, ¿contrarrestáis para hacer el bien?

La mayoría de los hombres obra iniquidad. Y la parte buena de los hombres, el resto que debería ser los buenos y contrarrestar, ¿sois los buenos?, ¿estáis preparados?

Mirad que estáis en los días de la Gran Tribulación, estáis en los días anunciados. No: «se vienen los días» sobre vosotros, sino que estáis ya en ellos.

¿Querrás tú ser de ese Resto? ¿Conducir a ese Resto? Medita hoy a fondo qué significa ser conductora del Resto del Fin de los Tiempos.

Te dejo. Puedes leer. La Paz.

(Impuso su mano derecha sobre mi cabeza al decir: «la Paz»).

________________________
[130] Cfr. Col 1,24.
[131] Cfr. Mt 21,13; Jn 2,16.

Sitio Oficial de La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús. Libros Rojo, Azul y Blanco:
http://vdcj.org/ 

Dictados de Jesús a Marga aquí publicados:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/dictados-de-jesus-a-marga/

Publicado en Mensajes | Etiquetado | 1 Comentario

LA NUEVA ERA QUE ESTÁN POR ENTRAR Y CÓMO SUPERAR LA VENIDERA TRIBULACIÓN.

VIDENTE BERNABÉ NWOYE / OLO, ESTADO DE ENUGU, NIGERIA
(Con Aprobación Eclesiástica)
[1]

f Crucifixión_7calvario2025 de Julio de 1999 / Hora: 10:00 pm
Lugar: Centro de la Novena, Olo.

LA NUEVA ERA QUE ESTÁN POR ENTRAR Y CÓMO SUPERAR LA VENIDERA TRIBULACIÓN.

In our novena prayer, I saw in a vision, Our Lady holding a Crown of Thorns in her hands. She came down from the cloud with numerous Cherubim of Heaven. As I was watching, she came closer to us and said:

Durante nuestra Novena de oración, tuve una visión de Nuestra Señora sosteniendo una Corona de Espinas en Sus Manos. Ella descendió de las nubes con numerosos Querubines del Cielo. Mientras miraba, Ella se nos acercó y dijo:

“My children, peace be with you. May the dew of the Most Precious Blood of Jesus Christ fall upon you. Children, be happy to welcome me. I am the Mother of the Agonizing Jesus Christ. I come to inform you of the era you are about to enter, and admonish you on how to overcome it.

“Hijos Míos, las Paz esté con ustedes. Que el rocío de la Preciosísima Sangre de Jesucristo caiga sobre ustedes. Hijos, estén felices de darme la bienvenida. Yo soy la Madre de Jesucristo Agonizante. He venido para informarles sobre la era que están por entrar, y advertirles sobre cómo superarla.

My children, come closer to me. Come into the refuge of my Immaculate Heart. Offer the Most Precious Blood of my Son with me to the Eternal Father. Remain with me at the foot of the Cross of my Son Jesus on Calvary and console Him. Children, if you do you will be protected.

Hijos Míos, acérquense más a Mí. Vengan al refugio de Mi Inmaculado Corazón. Ofrezcan Conmigo la Preciosísima Sangre de Mi Hijo al Padre Eterno. Permanezcan Conmigo al pie de la Cruz de Mi Hijo Jesús en el Calvario y consuélenlo. Hijos, si así hacen, serán protegidos.

Let not your heart be disturbed when you suffer many disappointments for this call to prayer and holiness. Jesus has opened the gate and no one has power to close it. Even if those from whom you expect the approval of this call reject it, do not lose courage. I am near to help my Son and make His Will known to all men.

No permitan que su corazón se turbe cuando sufran muchas desilusiones por este llamado a la oración y a la santidad. Jesús ha abierto las puertas y nadie tiene el poder de cerrarlas. Aun cuando aquellos que ustedes esperan que aprueben este llamado, lo rechacen, no pierdan el coraje. Yo estoy cerca para ayudar a Mi Hijo y hacer Su Voluntad conocida a todos los hombres.

Children, I say to you, that they will not understand this call because Heaven did not allow them to enter into this Enclosed Garden. The message will be strange news to them. They will see only the outward side, and look down on it.

Hijos, Yo les digo, que ellos no entenderán este llamado porque el Cielo no les ha permitido que entren a este Jardín Cerrado. Los Mensajes serán noticias extrañas para ellos. Ellos sólo verán su lado externo, y lo rechazarán.

But for those to whom the gate opens and they enter, they will see Divine Truth. They will eat from the Tree of Life growing in the Garden and grow healthy.

Pero para aquellos que se les han abierto las puertas y han entrado, verán la Verdad Divina. Ellos comerán del Árbol de la Vida que crece en el Jardín y crecerán sanos.

Children every disappointment you suffer for the Agonizing Jesus, promotes this devotion. Jesus is highly consoled when you suffer humiliation. In the furnace of humiliation, you are purified.

Hijos, cada desilusión que ustedes sufren por Jesús Agonizante, promueve esta Devoción. Jesús es grandemente consolado cuando ustedes sufren una humillación. En el horno de la humillación ustedes son purificados.

Remain close to Me. I am the Mother of the Agonizing Jesus Christ. Heaven is about to finish giving to you public messages necessary for the growth of this call. You need not expect heavenly messages for the world, until the fullness of time comes.

Permanezcan cerca de Mí. Yo soy la Madre de Jesucristo Agonizante. El Cielo está por terminar de darles los Mensajes públicos necesarios para el crecimiento de este llamado. Ustedes no necesitan esperar los Mensajes celestiales para el mundo, pues será cuando llegue la plenitud de los tiempos.

Children, do not be worried about this era of the fullness of time. Only the Son knows the hour. The sooner you respond to this call with love and promote it, the shorter the gap of the fullness of time. Guard all the messages, edit them and spread them.

Hijos, no se preocupen por esta era de la plenitud de los tiempos. Sólo el Hijo sabe la hora. Cuanto más pronto ustedes respondan a este llamado con amor y lo promuevan, más corta será la brecha para la plenitud de los tiempos. Guarden todos los Mensajes, edítenlos y promuévanlos.

Whenever you are spiritually dry, look at this ‘Crown’ and be consoled.

Cuando estén espiritualmente secos, miren esta “Corona” y sean consolados.

(She showed me the crown).

(Ella me mostró la corona).

I bless you in the Name of the Father, and of the Son, and of the Holy Spirit. Remain in peace from Heaven”.

Los bendigo en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Permanezcan en la Paz del Cielo.”

Immediately, the vision passed.

Inmediatamente la visión terminó.

________________________
[1] Con aprobación Eclesiástica: Los Mensajes desde 1997 a 2000 fueron revisados por una Comisión Teológica, ordenada por el Obispo Antonio Mbuji, de Enugu. Todos ellos han recibido el Nihil Obstat del Reverendo Franciscano, Esteban Obiukwu, encargado de la Propagación de la Fe.
NIHIL OBSTAT:
Rev. Fr. Stephen Obiukwu,
Censor Deputatus, Chairman, Doctrine and Faith Committee,
Archdiocese of Onitsha, Anambra State, Nigeria,
1 July 1999

El Libro de Oraciones,
dictado por Jesús a Bernabé, ha recibido el Imprimatur del Obispo Ayo María Atoyebi, de la Diócesis de Ilorín.
IMPRIMATUR:
+ Ayo-Maria (OP),
Bishop of llorín Diocese,
Kawara State, Nigeria

Fuente: http://preciousblood95international.com/

Para descargar los Mensajes en PDF:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/mensajes-actuales/  

Todos los Mensajes de Bernabé Nwoye publicados en este sitio:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/bernabe-nwoye/

Publicado en Mensajes | Etiquetado | Deja un comentario

“No sois capaces de ver los Signos de los Tiempos. En este tiempo Yo me manifiesto en la Eucaristía.”

Tomado del Libro: El Reinado Eucarístico
Dictados de Jesús a Marga

Marga_El Reinado Eucarístico-grande

06-05-2015

Jesús:

       (Le pedía perdón por ser tan desastre con el Don).

Imagíname como un Hombre —porque así Soy—, para que te resulte más fácil el trato Conmigo, el encontrarme. Imagíname aquí, en el Sagrario, como un Hombre. Con mis vestiduras blancas. Con mis brazos abiertos hacia ti y hacia todos. Con mi ansia de Amor por encontraros, por teneros, porque vengáis, vengáis a Mí.

Imagíname con una sonrisa. Soy joven. Soy un Hombre de 33 años. Y virgen. Sin concupiscencia carnal ni espiritual. Un Alma sin pecado. Un Hombre similar en todo a vosotros, salvo en el pecado. Un Hombre Pasional y Apasionado. No un Hombre frío, distante y despreocupado de todo y de todos. Así creen que Soy algunos, los que no tienen interés en acercarse a Mí. «¿Para qué?, si no le intereso». Eso piensan: «¿Qué interés puede tener en mí Él, que es Dios? ¿Qué falta le puedo hacer?»

Toda, me hacéis toda la falta. No puedo vivir sin vosotros. Eso en Mí es una realidad también, porque mi Cuerpo muere sin vosotros. Me sois necesarios, os necesito a todos, desde el primero al último.

Que nadie se sienta insignificante para Dios, porque es tan importante que, por sólo él, Dios bajó a la tierra, se hizo Hombre y fue crucificado, muerto y sepultado, y al tercer Día Resucitó. Por sólo él. Por esa persona que siente que su vida es insignificante para Jesús (Dios). Si fueras tan insignificante, hijo, no habría muerto en la cruz, ¡y de qué muerte!, por ti.

¿Os importa mi Presencia Real en los Templos? Son muchos años sin que nadie venga a visitarme. El Abandono de Dios en los Sagrarios.

Os quejáis de que Dios no os visita. Pero ¡Dios ha visitado a su pueblo[102], pero el pueblo no le ha visitado a Él! Le ha abandonado en su Casa.

Dios se ha hecho una casa entre vosotros. Ha construido su morada, plantado su tienda[103], y ha concertado una cita con cada uno de ustedes. Muchos llegan tarde. Y todos, casi la mayoría, no vienen, se olvidan de venir. O vienen menos veces. O para cumplir. ¡Oh, qué triste, qué tristeza para mi Corazón! Que Dios vino a visitaros, y los hombres se quejan y le rechazan de esa forma de visita[104].

Los hombres de esta generación piden una señal[105]. Pero no les será dado otra que Cristo, y Cristo Crucificado. Esa es la Señal. ¡Qué pocos vienen a Mí! ¡Qué pocos reconocen esa señal!

No sois capaces de ver los Signos de los Tiempos.

En este tiempo Yo me manifiesto en la Eucaristía.

En este tiempo muchos comenten Sacrilegios. Y no sólo los divorciados vueltos a casar. Son todas esas comuniones sacrílegas, en adulterios y fornicaciones ocultas. Vosotros, que pasáis por santos a los ojos de los pueblos. Son esos matrimonios que no eran nulos, pero que os esforzasteis en anular. ¿Porque tengáis una cédula de la Iglesia, pensáis, hijos, que vuestro adulterio ha desaparecido? Vale más que os hubierais quedado en una cruz de matrimonio con vuestro esposo o esposa legítimo, que implicar a la Iglesia, vuestra Madre, en tus mentiras de concupiscencias llenas. ¿Espíritu cristiano y devoto? Ninguno. Sólo para figurar, para figurar así ante los ojos de los hombres y poder comulgar cometiendo los sacrilegios bajo capa de amor a Mí y al hermano. ¿Por qué necesitas la aprobación de la Iglesia a tus mentiras? Si tú no estás dispuesto a cambiar y a aceptar la verdad en tu vida, tampoco podrás ser feliz. No busques un cheque para la felicidad, porque la felicidad está en tu corazón. Un corazón quebrantado y humillado, Tú, Señor, no lo desprecias[106].

Si «conociste otra persona que te hará feliz», mira a ver si no estás conociendo el amor a ti mismo, más bien. Examínate, y luego actúa según tu corazón te diga.

«Muchos matrimonios son nulos, hoy día». Sí, sí lo son en el origen. Pero entonces, ¡no podría casarse nadie! Porque la generación actual está enferma dentro de su ser y su psique, y no es capaz de adquirir ningún compromiso donde entre la voluntad, pues es voluntad inexistente.

¿Declaremos nulos todos los matrimonios, entonces, para que la gente pueda ser feliz? ¿Qué felicidad es ésa que se olvida de la cruz y del deber para con el hermano?

Ni qué decir del deber para con el otro, el hijo de la unión, su prole, muchas veces ya en las edades más tiernas e importantes de su existencia[107]. No digo que no se tenga que buscar la nulidad en todos los casos. Hay casos palpables, casos flagrantes de nulidad. Pero una situación de cruz por psicología desviada o de cruz por enfermedad, de cruz por infidelidad, que parte de una no asunción de los deberes del casado, no siempre es cuestión de nulidad. No tergiverséis mis Normas susceptibles de ser influenciadas, no os aprovechéis del calor maternal que os brinda la Iglesia.

Sacerdotes, cuidaos muy mucho a la hora de aconsejar la nulidad.

No debíais casar a nadie, entonces. Y sabéis que esto no es así. Pues si no os negáis a casar, no favorezcáis el separar.

¡Cuántos de los «míos»[108] comulgan en pecado, y pecado mortal!

Hijos, abandonasteis al cónyuge más débil porque se os hizo tediosa la cruz. ¿Qué es de él ahora? ¿Qué es de su vida? Una vida que compartió en intimidad contigo, tú, «el mío», «el fuerte».

¿Situación de maltrato? No. Situación de maltrato no es causa de nulidad. Sí de separación y de buscar soluciones. No sólo separarse y olvidarse del otro: ayudar a esa persona que maltrata, pues Dios no quiere que siga en su error, quiere que salga del error. «Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva»[109].

Hay muchas situaciones donde echo de menos «el genio femenino», tanto en frenarlas como en levantarlas. «La mujer» brilla por su ausencia. Y el Enemigo de La Mujer, ha venido a hacer estragos en la humanidad.

Esa mujer que sabe decir no, que sabe estar en su puesto tanto para una cosa como para la otra, esa mujer que no se deja usar.

Y me dirán las feministas que ahora sí están de acuerdo Conmigo. Pero no me refiero a eso. ¿Qué hay de más uso para una mujer que convertirla en carne para comercionalizar o para hacer con ella lo que mejor les plazca? Si tú te prestas a ello, pierdes tu dignidad. Se la entregas en papel de seda.

Con la anticoncepción, con el aborto, estáis sufriendo el mayor acoso de la historia de la humanidad hacia la mujer, y planificado y alentado por ella misma.

No puedo favoreceros en eso, hijas, aunque os amo. ¡Más bien porque os amo, hijas, mirad y ved la razón por la que no puedo favoreceros!

¡Oh…! ¡Ah, si me conocierais…!! Si conocierais cuál es el Don de Dios y Quién es el que te dice: «Dame de beber»[110]. Hoy, como ayer, esa samaritana que viene a Mí, ha tenido ocho maridos y aquel con el que vive actualmente, no es su marido. Y tiene sed. ¡Pero Yo tengo sed de ella! Ella, que buscó saciarse en tantos hombres, es ahora la que es saciada por Mí. Me buscaba a Mí, sin saberlo. Si me hubiera conocido antes, hoy aún estaría con el primer esposo, el que es su marido auténtico. Y si su matrimonio careció de las condiciones idóneas para constituirlo, en un principio, ahora estaría todavía a tiempo de reconstruirlo en aquello que carece. Recuperaría el tiempo perdido. ¡Tiempo dedicado tanto a conseguir glorias propias! Al cabo de los años, se encuentra compartiendo la vida con otro, con las mismas carencias que el primero. Y así continuaría hasta la saciedad, si hubiera de vivir eternamente, sin haberme conocido. Pero estoy Yo. He aquí que vengo a su encuentro. Y la digo: ¡Ven!

¿Por qué hablas sólo de mujeres? Hay hombres así también.

En los hombres es conocido y bastante usado y manido el tópico. Es el caso de la mujer el que no se ve tan fácilmente hoy en día.

Es así correcto como pueden decir algunos: «Bueno, quizá mi matrimonio sea nulo, pero, ¿y qué?» Adónde estarían ahora. ¿Y sus hijos? Es un calvario innecesario. Os buscáis otros calvarios aún más duros por libraros de en el que os puso Dios. ¡Luchad por el amor de vuestra juventud! Hombre y mujeres: no repudiaos.

¿Alguien repara en que esto hace también mucho daño a mi Iglesia?

Los matrimonios no son aconsejados en los sacerdotes a continuar. Hay muchas mujeres alentadas por sacerdotes a romper sus matrimonios. Se apoyan en ellos. Dentro de mi Iglesia. Les convencen con sus quejas.

Pero queridas, os educaron para una vida cómoda, que es irreal. Esa vida en la tierra no existe. Toda esta cultura del hedonismo, donde se ha metido el Demonio, tiene la culpa. No rompáis vuestros matrimonios por una infidelidad. Esperad y rezad. Puede que se convierta, y viva.

¿Cuál es la postura ante esto? Pensad primero en la infidelidad o no de vuestro propio corazón, y así podréis perdonar más fácilmente. Luego tended la mano a la reconciliación y, si dice que no, esperad, callad. No consintáis situaciones de maltrato y abuso contra vosotras, que os priva de dignidad, pero sed dignas en vuestra actuación. Una mujer cristiana perdona. Una mujer cristiana se tiene a sí misma como mujer, no como ramera. Y tiene su puesto de esposa y ama de casa, de dueña del hogar, y de él no se baja. ¿Que otros abandonan sus puestos? Que lo hagan. Una mujer cristiana nunca abandona el barco, aunque se hunda. Una mujer cristiana siempre sacará a flote la estructura de la barca, y con ella permanecerá, aunque se haya caído todo el exterior. Si hay hijos, esa barca tiene su fundamento en la mujer. Y si no los hay, ella sola será el sustento de una alianza traicionada en el varón, pero fiel en Dios. La continuará en sólo Dios.

¿Os queda claro?[111] Vosotros, que preguntáis tanto y queréis saber, y os encontráis en vuestros consejos tan errados y equivocados, equivocando al resto. Por eso os digo que dejéis de mirar tanto la paja en el ojo ajeno, y veáis la viga en el vuestr0[112].

Y te alabamos, Cristo…

Y te glorificamos, etc.

________________________
[102] Cfr. Lc 1,68.
[103] Cfr.Jn 1,14.
[104] Cfr.Jn 1,11.
[105] Cfr. Mt 12,39.
[106] Cfr. Sal 51,17.
[107] Cuando se encuentran que sus padres quieren hacer esto.
[108] Que se tienen por míos.
[109] Cfr. Ez 18,23; 33,11.
[110] Cfr. Jn 4,7.
[111] Es tajante y seguro.
[112] Cfr. Lc 6,42.

Sitio Oficial de La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús. Libros Rojo, Azul y Blanco:
http://vdcj.org/ 

Dictados de Jesús a Marga aquí publicados:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/dictados-de-jesus-a-marga/

Publicado en Mensajes | Etiquetado | Deja un comentario

“Yo quiero que Mi Madre Inmaculada sea reconocida por todo el mundo como la Victoriosa Reina del Mundo.” (1939)

Del Libro: “La Victoriosa Reina del Mundo” (1939-1987)
Escrito por: Sor María Natalia Magdolna – Keeskemet, Hungría

V
LA VICTORIOSA REINA DEL MUNDO

El Rey y la Reina

Fue en la festividad de Cristo rey de 1939 cuando tuve la visión del Salvador como mi real Esposo. Su figura era Majestuosa y su Rostro muy Hermoso. Todo irradiaba Amor. El manto real colgaba de Sus hombros y una corona de tres piezas brillaba en Su Cabeza.

Cuando estoy frente a un hombre ilustre, mi corazón late con fuerza, pero en ese momento no. Sentí que Él me atraía a Su Divino Corazón con Su ardiente Amor. Esto sucedió con tal fuerza que corrí hacia Él y me postré a Sus Pies. Él se inclinó y me levantó, cubriéndome con una punta de Su real manto.

—Mi Salvador y mi Rey —grité—. ¡Por favor, reina siempre en mí!

—Mi real Trono está ya en tu corazón —me contestó—. En ti Mi Reino está completo. Pero donde reina Mi Amor, será levantada Mi Cruz.

Entendí que Jesús quería algún sacrificio de mí. Me volví hacia Él con alegría, dispuesta a obedecer, y le dije:

—Mi buen Jesús, quiero que reines en mí según Tu Voluntad; ¡estoy dispuesta a llevar la Cruz por Ti!

Él me miró complaciente y mientras yo descansaba en Su Pecho, pude ver cómo Él lanzó una mirada a todo el mundo. Comprendí que anhelaba algo.

—¿Cuál puede ser el deseo de Tu Corazón? —pregunté—. Él se inclinó hacia mí con indescriptible amor y me dijo:

—Si el mundo reconoce al Hijo como Rey, es justo, correcto y propio que la Madre del Hijo reciba el honor de Reina. Es por esto que Yo quiero que Mi Madre Inmaculada sea reconocida por todo el mundo como la Victoriosa Reina del Mundo. ¡Este reconocimiento debe ser proclamado abierta y solemnemente!

Cuando el Salvador dijo “solemnemente” vi que de una brillante nube salió una maravillosa procesión. No puedo describirla en detalle, porque era una procesión celestial y el lenguaje humano no es apto para describir las cosas celestiales. Jesús, sin embargo, la miró con gozo. Vi entonces que los Ángeles llevaban un Trono celestial y sentada en el Trono como una Reina, a la Santísima Virgen. Llevaba un real manto y una triple corona. La corona tenía una referencia especial a la Santísima Trinidad, ya que la Virgen es al mismo tiempo Hija, Esposa y Madre de Dios.

María Reina_112

La Virgen María tenía el cetro de Reina en la mano derecha y una esfera en la izquierda. En la esfera estaba sentado el Niño Jesús, también en pompa real, pues sobre la Cabeza de Jesús vi también una corona. En la mano izquierda del Niño había una pequeña Cruz, que Él apretaba a Su Corazón y en Su Mano derecha el real cetro. La procesión iba acompañada por una música maravillosa.

De repente, la visión de la procesión desapareció y vi otra vez a Jesús como Rey. A Su derecha estaba Su Madre como Reina del Mundo. Entendí que la procesión celestial era la precursora de esas otras muchas procesiones que vendrían a celebrar a María como Reina en todo el mundo: en pueblos y en aldeas, por los campos y las montañas, en los hogares y en los corazones, como la Victoriosa Reina del Mundo.

Durante esta visión, el Salvador me hizo saber que esta solemne Fiesta sería celebrada durante el reinado del Papa Pío XII (esto ocurrió en 1954 durante el Año Mariano) Además Jesús me hizo saber que Él bendeciría está Fiesta de una manera especial. Los Sacerdotes escogidos para promover esta devoción sufrirían mucho y serían humillados. Pero Jesús prometió Su ayuda a esos Sacerdotes. “Estaré con ellos en sus sufrimientos” —me dijo—, y mientras decía esto, puso Su Mano derecha en Su Corazón y la levantó para bendecir: la Gracia fluía como un río sobre las almas escogidas de esos Sacerdotes.

Entonces vi cómo Su mirada se posaba sobre mi padre confesor y entendí lo que le dijo: “Las bendiciones de Mi Corazón, la Llama de Mi Amor y la Fuerza de Mi Voluntad estarán con Mis Sacerdotes fervientes; ellos serán la escalera por la que Mi Madre Inmaculada subirá hasta el Trono de Su Gloria como la Victoriosa Reina del Mundo”.

La sociedad de María

Entendí también que Jesús deseaba establecer una nueva congregación religiosa con el nombre de la “Sociedad de María”. Entendí que esto debía comunicarse lo más pronto posible a los Sacerdotes: ésta era la Voluntad de Dios para salvar almas.

Vi que la devoción universal a la Santísima Virgen como la Victoriosa Reina del Mundo comenzaría en Hungría. Me di cuenta que el Salvador ardientemente deseaba que se estableciera esta devoción. Con esto, el Padre Celestial quiere probarle al mundo que la Santísima Virgen, como Reina del Mundo, será victoriosa sobre el mundo, el pecado y el infierno.

Después de esto el Salvador me dijo que Él concedería la paz prometida al mundo sólo si se extiende por todo el orbe la devoción a Su Madre Inmaculada como Reina del Mundo y se establece la Orden de María. También vi que hablando de paz el Salvador no se refería a la paz que seguiría a la Segunda Guerra Mundial, sino a la que vendría después de la purificación del mundo.

La palabra “paz” tiene un significado muy profundo y secreto y por esto, cada vez que la escuchaba de los labios de Jesús, un mar de Luz irradiaba de Su Boca y mi alma se llenaba de indecible felicidad. No me sentí digna de preguntarle sobre este secreto.

La Trinidad y la Virgen María

Un sábado primero de mes el Señor me dio una nueva Gracia. Me enseñó a un Sacerdote que trabajó en la propagación de la devoción a la Victoriosa Reina del Mundo. El fervor de este hombre consagrado fue tan grato a Jesús que Él se unió a este Sacerdote. Jesús dijo a los Ángeles del cielo: “Vengan a ver lo que estoy dispuesto a hacer si un alma Me lo pide”.

Entonces apareció la Santísima Virgen como Reina del Mundo. Se veía muy joven; en Su Cabeza brillaba una real corona y Sus Pies estaban cubiertos con nubes brillantes. La vi que bendecía al mundo. El mundo estaba ceñido con una corona de espinas en la cual había un lirio (uno de los títulos de María es: Lirio entre las espinas). A la derecha de la Santísima Virgen estaba Jesús y a la izquierda el Padre, y sobre Ellos revoloteaba el Espíritu Santo. Una Luz maravillosa irradiaba de la Santísima Trinidad hacia la Santísima Virgen. María extendía Sus Brazos sobre la Tierra como protegiéndola; el Brazo izquierdo de Jesús y el Brazo del Padre se extendían sobre las Manos de María, como para comunicarle Su Poder. La Santísima Trinidad bendijo al mundo por las Manos de María. En el momento de esta Bendición, como irradiando de las Manos de María apareció en letras grandes y brillantes la palabra PAX (paz).

Pero la palabra no llegó al mundo, sino voló sobre la Mano derecha de Jesús y se quedó flotando allí. Por esto entendí que si bien es la Santísima Virgen la que debe preparar la paz para el mundo, cuando Ella termine Su Misión, Ella lo entregará todo a Jesús. A su vez Jesús, dará la paz al mundo sólo cuando “llegue la Hora”. Éste es el secreto de los últimos tiempos, el secreto de la era más feliz que está por llegar.

El canto de los Ángeles

Mientras la Santísima Virgen daba Su Bendición al mundo, escuché el canto de los Ángeles y los Santos: “¡Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo, a través de la Santísima Virgen, la Victoriosa Reina del Mundo, ahora y por siempre! ¡Amén, aleluya!”

Entendí que este canto es una oración maravillosamente poderosa, si el alma la entona incesante e interiormente con sinceridad y total abandono. Jesús me hizo saber también que Él derramará Gracias especiales sobre las almas que trabajen sin descanso para promover la devoción a la Victoriosa Reina del Mundo.

“¡Arrepiéntanse y hagan reparación!”

Poco después, volví a ver a la Santísima Virgen junto con la Santísima Trinidad. Ella vestía un real atuendo. Bajo Sus Pies estaba el mundo como un globo. Su figura era majestuosa. Irradiaba una gran humildad y sin embargo era una majestuosa Reina. Sus facciones eran tiernas e infinitamente amorosas, pero al mismo tiempo maravillosamente serias. Llevaba un vestido blanco como la nieve, con un lazo azul alrededor de Su cintura. Sobre Su vestido tenía un manto escarlata con una brillante hebilla dorada; del manto flotaba un velo azul turquesa. Supe que la brillante hebilla dorada representaba Su especial relación con la Trinidad. Su cabello castaño estaba partido por el medio y cubierto también con un velo transparente. Llevaba una tiara en la Cabeza. En Su Mano izquierda tenía un cetro y levantó Su derecha para bendecir. Las Gracias fluían de Su Mano como una Luz que iluminaba el mundo entero, especialmente Hungría, pero fluía ante todo sobre la ahora sufrida y perseguida Iglesia. Bajo Su Pie vi aplastada la cabeza de la serpiente que se enroscaba alrededor del mundo en una derrota total. La alegría de la Santísima Virgen irradiaba como Luz hacia la Santísima Trinidad, que aparecía tenuemente en las alturas. Entonces Ella se volteó hacia mí con amor maternal y lentamente me dijo: “¡Haz reparación! ¡Haz reparación! ¡Haz reparación! Porque sólo de este modo serás merecedora de Gracias”.

¿Son necesarias las Apariciones de la Virgen?

Mucha gente me ha hecho esta pregunta. Yo se la pasé a Jesús, quien dijo:

—Hija Mía, como sólo hay un gobernante en un país y los demás son súbditos, así en el universo hay un solo soberano. Como el gobernante terrenal se presenta ante sus súbditos, acompañado de su esposa, para que los súbditos vean no sólo el rigor de la ley, sino también el amor de la misericordia, así hace el Señor del universo para que sus súbditos no mueran de espanto al ver sólo Su Justicia.

—Cuando Mi Madre Inmaculada les habla, ustedes oyen las Palabras de Mi Misericordia para que se arrepientan, se conviertan y dejen de pecar. Yo, el Señor del universo, no niego a nadie Mi Misericordia, aunque viva en el lugar más remoto de Mi imperio; Yo los conozco a todos, conozco los secretos de su corazón. Así, pues, no te sorprenda que en estos días mucha gente oiga Palabras de Misericordia. ¡En verdad te digo que si no se convierten, experimentarán el rigor de Mi Justicia!

En una ocasión me dijo la Virgen:

—He hablado con la gente en todas partes, en el idioma con el que ellos dicen sus oraciones. Les hablo a todos porque la Buena Nueva de Mi Hijo es para todos. Ellos se llenan de amor mucho más fácilmente si ven que Me parezco a ellos.

¿Cuándo se convertirá el mundo?

Muchas veces Jesús me explicó lo impropio que es quejarse de todo lo que a nosotros nos está pasando, ya sea un simple contratiempo o una verdadera desgracia.

—Hija Mía, —me dijo el Salvador— según Mi Palabra en el Evangelio, todos los que viven por la espada, a espada perecerán (cf Mt 26,52), y debes saber que hablaba de aquellos quienes en vez de aceptar Mi Voluntad, vagan en los laberintos del mundo. Ellos estiman más las cosas exteriores que las espirituales, confían más en su visión oscura que en Mi Luz. Si no se convierten, se perderán. Si ves lo depravado que es el mundo, no tiembles por la condición del mundo, más bien tiembla por ti misma y sobre todo ten sed de Mi Verdad.

—No preguntes cuándo se convertirá el mundo, más bien pregúntate cuándo te vas a convertir tú. ¿Cuándo te darás cuenta que ni un cabello de tu cabeza puede caer sin que lo sepa tu Padre Celestial? ¿Cuándo te darás cuenta que no hay mal terrenal que no sirva para mejoramiento de quien tiene el temor de Dios? Hija Mía, deberías saber que el fuego que está destruyendo al mundo, el fuego de satanás, lo permite Mi Padre. Mediante la destrucción que este fuego provoca, lo bueno es separado de lo malo. Probados y purificados por el fuego, los buenos se vuelven mejores. ¡Dilo a todos Mis hijos!

Sobre el mismo tema la Virgen me dijo lo siguiente:

—El tiempo de la conversión del mundo está escondido en lo más profundo de Mi Inmaculado Corazón. Tu obligación es la de orar y tener confianza. Yo, la Victoriosa Reina del Mundo, estoy cerca de ti con Mi poder y Mi ayuda, más cerca de lo que tú crees. Tú que has aprendido la verdad, ¡regocíjate y espera con paciencia constante!

—Regocíjate, repito: regocíjate, porque el Padre Celestial ha hecho cosas grandes en Mí. Él Me elevó sobre todos los demás, Me Bendijo con el real Poder de una Reina y puso en Mis Manos la tarea de la salvación del mundo. Yo Soy la Victoriosa Reina del Mundo, la Reina de todas las almas. ¡Todos los ejércitos del infierno no pueden resistirme! Escucha lo que te digo: ¡La Victoria está en Mis Manos!

Poder sobre el mundo

Muchos me preguntaron cómo hay que entender el Poder de la Santísima Virgen sobre el mundo. La respuesta me vino de la misma Santísima Virgen:

—Mi Poder sobre el mundo como Reina es una Bendición y una Gracia para todas las almas, para todas las naciones y para todo el mundo. Si no se Me concediera el Poder sobre el mundo, el mundo ya se hubiera hundido en el infierno hace mucho. Mi Poder es el poder de una madre sobre sus hijos, que sin esa protección habrían sido destruidos.

—Mi Poder sobre el mundo significa, además, el Poder sobre todos los Arcángeles junto con los ejércitos que el Padre Celestial ha puesto a Mi lado para combatir al demonio y a sus seguidores, cuando venga el momento de Mi Victoria.

La pequeña Niña de Nazaret

Si pensamos en nuestra Madre, no debemos olvidar que Ella no es solamente “la Mediadora de todas las Gracias”, no sólo la “Reina dotada de todo Poder”, sino que Ella es al mismo tiempo esa pequeña Niña de Nazaret: joven y linda, llena de piedad, humilde y servicial. Su humildad creció incesantemente y esto es lo más significativo en Ella. Porque es “la Esclava del Señor”, a quien el Señor ha elevado, por Su humildad sin medida y Su ardiente Amor, sobre todas las creaturas. De esta Esclava del Señor nació el Salvador del mundo. Ella es la Sierva y al mismo tiempo la Madre de Dios. Es la Sierva pero también la Reina. Fue humillada y sin embargo Su Hijo Le concedió todo poder sobre el mundo. Es la más pequeña, como la semilla de mostaza de la parábola y sin embargo, es la primera después de Dios. Ella nos transmite todas las Gracias y nosotros no podemos ir a Jesús sino por Ella. Nuestras almas están cubiertas de miseria y pecado pero Jesús nos resucita a través de la Madre de la Iglesia, a través de la Victoriosa Reina del Mundo.

Por la victoria de Nuestra Santísima Madre, todos recuperamos la vida que hemos perdido en el paraíso por el pecado original y en este mundo renovado y limpio la gente vivirá casi sin pecado.

El Lirio

Cuando yo vi a la Victoriosa Reina del Mundo y, bajo Sus Pies, al mundo sumergido en el pecado y rodeado por una corona de espinas, vi un lirio salir de las gruesas espinas. Entendí que este lirio simboliza tanto el alma como está ahora, como el alma como será cuando viva en el Paraíso. La Santísima Virgen me dijo que el lirio representa la fuerza original de un alma, la parte de un alma que ha conservado la inocencia original, la parte que el pecado no puede ensuciar. Este lirio simboliza la pureza que prevalece sobre el pecado, a pesar de todo el mal. Como resultado de la “purificación”, la humanidad vivirá en la pureza y belleza en que el Padre creó al primer hombre.

Como la Santísima Virgen preparó el lugar para el Salvador en Su primera venida con Su humildad, pureza y sabiduría, así será en Su segunda venida. En la segunda venida, cuando el Padre celestial, por así decirlo, glorifique al mundo, ¡Cristo triunfará! Su Victoria es la victoria de la Gracia y de la Misericordia, la victoria de los rayos del sol sobre el gélido mundo.

________________________
Mensajes de la Victoriosa Reina del Mundo Publicados en este blog:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/sor-maria-natalia-magdolna/

Publicado en Mensajes | Etiquetado | Deja un comentario

Corona de las Doce Estrellas

San José de Calasanz – España (1557-1648) [1]

“Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza” (Ap. 12, 1).

“La corona de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen alude a aquella misteriosa corona de doce estrellas con la cual vio ya san Juan Evangelista coronada la cabeza de aquella Reina, que los santos Padres tienen comúnmente por la Virgen María. Contiene doce Avemarías en honor de las doce gracias que la Santísima Trinidad le concedió, es decir cuatro el Padre Eterno, cuatro el Hijo y cuatro el Espíritu Santo, y tres Padrenuestros” (San José de Calasanz).

Ave María Purísima. Sin pecado concebida.

 En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Alabemos y demos gracias a la SANTÍSIMA TRINIDAD que nos manifestó a la Virgen María vestida del sol, con la luna bajo Sus pies y una Corona misteriosa de Doce Estrellas sobre Su cabeza. Por todos los siglos de los siglos. Amén.

Dulce Nombre_2MariaAlabemos y demos gracias al PADRE ETERNO, que escogió a la Virgen María por SU HIJA. Amén. 

*Padre Nuestro…

  1. Alabado sea el Padre Eterno, que predestinó a la Virgen María por Madre de Su Divino Hijo. Amén.*Dios Te salve…

  2. Alabado sea el Padre Eterno, que preservó a la Virgen María de toda culpa en Su Concepción. Amén.*Dios Te salve…
  1. Alabado sea el Padre Eterno, que adornó a la Virgen María con todas las virtudes en Su Nacimiento Amén.*Dios Te salve…
  1. Alabado sea el Padre Eterno, que dio a la Virgen María por compañero y Esposo purísimo a San José. Amén.*Dios Te salve… *Gloria…

Dulce Nombre_2MariaAlabemos y demos gracias al HIJO DE DIOS, que escogió a la Virgen María por SU MADRE. Amén. 

*Padre Nuestro…

  1. Alabado sea el Hijo de Dios, que se encarnó en las entrañas de la Virgen María y en ellas habitó nueve meses. Amén. *Dios Te salve…
  1. Alabado sea el Hijo de Dios, que quiso nacer de la Virgen María y la proveyó de leche para alimentarle. Amén.*Dios Te salve…
  1. Alabado sea el Hijo de Dios, que quiso ser educado por la Virgen María en Su Infancia. Amén.*Dios Te salve…
  1. Alabado sea el Hijo de Dios, que reveló a la Virgen María los Misterios de la Redención del mundo. Amén. *Dios Te salve… *Gloria…

Dulce Nombre_2MariaAlabemos y demos gracias al ESPÍRITU SANTO, que recibió a la Virgen María por SU ESPOSA. Amén. 

*Padre Nuestro…

  1. Alabado sea el Espíritu Santo, que reveló a la Virgen María, antes que a otro, el nombre suyo de Espíritu Santo. Amén.*Dios Te salve…
  1. Alabado sea el Espíritu Santo, por cuya obra fue la Virgen María, a un mismo tiempo, Virgen y Madre. Amén.*Dios Te salve…
  1. Alabado sea el Espíritu Santo, por cuya virtud fue la Virgen María Templo vivo de la Santísima Trinidad.Amén.  *Dios Te salve…
  1. Alabado sea el Espíritu Santo, por el cual fue la Virgen María ensalzada en el Cielo sobre todas las criaturas. Amén. *Dios Te salve… *Gloria…

Una *Salve por las intenciones del Romano Pontífice.

La Salve [2]

¡Dios Te Salve, Reina y Madre!  ¡Madre de Misericordia!
¡Vida, Dulzura y Esperanza nuestra, Dios Te Salve!
A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
¡Ea, pues, Señora, Abogada nuestra!,
vuelve a nosotros esos Tus Ojos Misericordiosos,
y después de este destierro, muéstranos a Jesús,
Fruto Bendito de Tu Vientre.

¡Oh, Clemente! ¡Oh, Piadosa! ¡Oh, Dulce, siempre Virgen María!

________________________
[1] Compuesta por el fundador de a Escuelas Pías, San José de Calasanz (1557-1648), hacia 1628, se trata de una de las devociones más agradables a la Virgen Santísima. El mismo santo decía que nunca había pedido gracia alguna por medio de esta devoción que no la hubiese alcanzado.
[2] La Salve se canta, se reza de rodillas, de pie o con brazos en cruz. Cinco años de indulgencia.

Fuente:
http://www.devocionario.com/maria/corona_estrellas.html

Publicado en Mensajes | Etiquetado | Deja un comentario

Historia de las Apariciones de la Virgen en Querrien, Bretaña-Francia

15 de Agosto – 364º Aniversario
Año: 1652 / Lugar: Querrien, Bretaña,  Francia
Quince Apariciones de Nuestra Señora de Toda Ayuda
Vidente: Jeanne Courtel

HISTORIA DE LAS APARICIONES DE LA VIRGEN EN QUERRIEN, BRETAÑA-FRANCIA

Querrien es una población y comuna francesa, situada en la región de Bretaña, a 25 km del mar. Allí se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de Toda Ayuda, lugar que fue testigo de varias apariciones de la Santísima Virgen María y que han sido aprobadas por la Iglesia.

La cercanía geográfica de la región francesa de Bretaña con Inglaterra, al norte, explica la relación histórica que ha tenido con las islas británicas, incluida Irlanda, habitadas en el pasado por una población celta.

Bretaña - Francia


Historia de Querrien

Alrededor del año 300 las legiones romanas habían ocupado el área.  Esta ocupación fue responsable de la construcción de una importante calzada romana que conecta varios pueblo con Querrien.

En 574, el monje irlandés san Columbano desembarcó en Bretaña con 12 compañeros.

Los monjes eran los grandes apóstoles de esa época remota y entraron península adentro para evangelizar a los habitantes, erigiendo ermitas y fundando monasterios.


El milagro de la fuente

Alrededor del 610, san Galo construyó una ermita en Montrel-en-Langast, antigua Langal. Después siguió para Querrien, donde hizo brotar una fuente “para que las personas pudieran hacer pan”: la conocida fuente de san Galo.

Mandó hacer también un pequeño oratorio y esculpió con sus propias manos una imagen de Nuestra Señora con el niño Jesús, para que ahí fuera venerada.

Más tarde, el oratorio se volvió una capilla que, desgraciadamente, se derrumbó, desapareciendo con ella también la imagen.

Este sencillo relato es todo lo que se sabe de los siglos VI y VII. Más de 1000 años transcurrieron en el olvido, hasta que ocurrieron las apariciones de la Virgen.


Notre Dame de Toute Aide_apariciones-querrien_03Las Apariciones

El 15 de agosto de 1652, se Apareció la Santísima Virgen a Jeanne Courtel, una joven pastora de once años, medio sorda y muda, que cuidaba sus ovejas en la pradera de Fontanelles. De repente, a las seis en punto, mientras ella rezaba el Rosario, la Virgen María se le Apareció y le dijo:

“Elegí este lugar para ser honrada; quiero que Me construyan una Capilla en el centro de este pueblo para que todos vengan a rogarme.”

Jeanne ni siquiera se había dado cuenta que ya estaba curada. La Virgen María le preguntó:

“Encantadora pastora, dame una de tus ovejas.”

—Las ovejas no son mías… ellas son de mi padre.

“Ve a ver a tus padres… y pídeles para Mí un cordero.”

—Pero, ¿quién guardará mi rebaño?

“¡Yo Misma guardaré tus ovejas!”

Así que la pequeña Jeanne volvió rápidamente a sus padres, quienes se sorprendieron al oírla hablar.  Jeanne dijo: 

—Padre mío, una Dama vino a verme y me ha pedido uno de tus corderos.

querrien_iglesia“¡Ah, hija mía, ya que esta Señora te ha hecho hablar, Le daremos todo el rebaño!”

Respondió el papá.

—Ella también ha dicho, que hay que cavar en el estanque para encontrar Su Estatua enterrada y perdida por siglos.

¿Y qué otra petición te hizo?

—Ella ha dicho que es la Virgen María, y que se Le edifique una Capilla en el medio del pueblo para que los peregrinos puedan venir en masa a honrarla.

El padre de la pequeña Jeanne, permaneció en silencio en un primer momento por el asombro. Pero él tenía ante sí la evidencia de la verdad de los hechos: su Jeanne hablaba y escuchaba como todo el mundo.  Así que él declara: “Si esto es cierto, vamos a pedir al Obispo que nos permita construir un Santuario a la Virgen María.”

Notre Dame de Toute Aide_31El 20 de agosto 1652, la Estatua fue encontrada conforme las indicaciones de la Virgen María. Esta Estatua, tallada por San Gallen, había sido conservada y mantenida en buenas condiciones en el estanque, por 1000 años con el agua de su fuente.

En total, fueron quince Apariciones, que fueron estudiadas y aprobadas por el Obispo.

El 20 de septiembre 1652, tras la investigación, y formalmente reconocida la autenticidad de los hechos, se bendijo y puso la primera piedra de la futura Capilla, donde se colocó la Imagen, milagrosamente encontrada, con el título de ‘Notre Dame de Toute Aide’.

 

Querrien chapelle Notre Dame de Toute Aide

________________________
Fuente:
http://nouvl.evangelisation.free.fr/leblanc_apparitions_de_querrien.htm 

P. Ángel Peña O.A.R. Lima, Perú, 2001. “APARICIONES Y MENSAJES DE MARÍA, Segunda Parte, Apariciones Aprobadas por el Obispo”.

Publicado en Mensajes | Etiquetado | Deja un comentario

San Bernardo de Claraval, Confesor y Doctor

20 de Agosto – 863º Aniversario de su muerte
Año: 1115 / Lugar: Claire Vallée de Clairvaux, Francia
Aparición de la Virgen y el Niño Jesús
Vidente: San Bernardo de Claraval (1090-1153) 

San Bernardo de Claraval, Abad cisterciense, nació en el Castillo de Fontaine-lès-Dijon (Borgoña-Francia) en 1090 y falleció en el Monasterio de Claraval, el 20 de agosto de 1153. Se le considera como el último de los Padres de la Iglesia, lo llamaban “El Doctor boca de miel” (doctor melífluo) por su elocuencia. Fue famoso por su gran amor a la Virgen María. Compuso muchas oraciones marianas.

Bernardo tenía apenas diecinueve años cuando murió su madre. Una visión cambió su rumbo: Una noche de Navidad, mientras celebraban las ceremonias religiosas en el templo se quedó dormido y vio al Niño Jesús en Belén en brazos de María, y que la Santa Madre le ofrecía a Su Hijo para que lo amara y lo hiciera amar mucho por los demás. Desde este día ya no pensó sino en consagrarse a la religión y al apostolado.

A los 23 años, en el año 1113, ingresó como novicio en la orden del Císter, le acompañaban 4 hermanos, un tío y 30 amigos más. El superior, San Esteban, los aceptó con gran alegría pues, en aquel convento hacía 15 años que no llegaban religiosos nuevos. Más tarde, habiendo muerto su madre, entra en el monasterio su padre. Su hermana y el cuñado, de mutuo acuerdo decidieron también entrar en la vida religiosa.

El año 1115, Esteban Harding, el abad de Císter, envió al joven Bernardo, al frente de un grupo de monjes para fundar una nueva comunidad en el Valle de Absinthe, o Valle de la Amargura, en la Diócesis de Langres. Bernardo lo llamó Claire Vallée (Valle Claro – Claraval), una de las primeras fundaciones cistercienses. Fue designado abad del nuevo monasterio, puesto que desempeñó hasta el final de su vida. A lo largo de su vida fundó más de 100 monasterios distribuidos por toda Europa, e hizo llegar a gran santidad a muchos de sus discípulos. Lo llamaban “el cazador de almas y vocaciones”. Con su apostolado consiguió que 900 monjes hicieran profesión religiosa. Participó en los principales conflictos doctrinales de su época y se implicó en los asuntos importantes de la Iglesia.

Fue canonizado el 18 de junio de 1174 por el papa Alejandro III, siendo declarado Doctor de la Iglesia por Pío VIII en 1830. Su fiesta litúrgica se celebra el 20 de agosto en el aniversario de su muerte.

Del Año Cristiano o Ejercicios Devotos para Todos los Días del Año. Barcelona, 1863. Agosto. Día 20. Página 359.

San Bernardo abad_BSAN BERNARDO, CONFESOR Y DOCTOR.

San Bernardo, primer abad de Claraval, ilustre por la santidad de su vida, por su doctrina y por sus milagros; siervo muy celoso y muy querido de la santísima Virgen; luz del mundo cristiano, y uno de los mayores ornamentos de la Iglesia de Francia, nació el año de 1091 en la reducida población de Fontaines, provincia de Borgoña, diócesis de Langres, y a tres cuartos de legua de Dijón. Era señor del mismo lugar su padre Tescelino, descendiente de los condes de Châtillon, y una de las casas más ilustres de la provincia. Su madre Alicia era hija de Bernardo, señor de Mombard, pariente de los duques de Borgoña, ambos más distinguidos por su virtud que por su noble nacimiento; pero ninguna cosa añadió tanto esplendor a su heredada nobleza como el haber sido padres de nuestro Santo. Fue el tercero de siete hijos que tuvieron, seis varones y una hembra, a todos los cuales, andando el tiempo, nuestro Bernardo ganó para Dios. A todos los crió a sus pechos la piadosa madre, y a todos los amaba con ternura; pero a ninguno con tanta como a Bernardo, después de un misterioso sueño que tuvo estando encinta de él. Soñó que traía en el vientre un perrillo que ladraba; y atemorizada con este sueño, se desahogó con un siervo de Dios, a quien se lo comunicó, y éste la consoló, pronosticándola que daría a luz un niño, el cual con el tiempo sería muy vigilante custodia del rebaño del Señor, dando incesantes ladridos contra los enemigos de la fe y de la Iglesia. Con esta profecía de tanto consuelo sintió en su corazón la virtuosa señora un amor muy especial hacia su hijo Bernardo, sin que esta preferencia causase celos ni envidia en los otros sus hermanos. Fuera de eso, justificaban sobradamente esta particular distinción las otras grandes prendas con que el niño había nacido. Le educó Alicia en la virtud con singularísimo cuidado, inspirándole desde muy tierno un alto menosprecio de todo lo mas engañoso del mundo. Y porque Guido y Gerardo, sus dos hermanos mayores, seguían ya la profesión de las armas, única carrera a que se dedicaban en aquel tiempo los caballeros mozos de su calidad, quiso Alicia que Bernardo se aplicase al estudio de las letras. Con este fin le envió a Châtillon sobre el Sena, para que a un mismo tiempo se dedicase al estudio de las ciencias y al de la virtud.

Era Bernardo, sobre un natural extremadamente dócil, de un ingenio naturalmente vivo, veloz y perspicaz, por lo que en breve tiempo hizo progresos muy superiores a sus años; pero como estaba tan prevenido de la divina gracia, y parecía que la virtud había nacido con él, todavía se adelantó más en la santidad que en las ciencias. Hablaba poco, meditaba mucho, y amaba la soledad. Se distinguía aún más por su modestia que por sus raros talentos; las prendas de su persona le ganaban los corazones; su elocuencia natural acababa de rendirlos, y como tomó tanto gusto a las ciencias, sin exceptuar las profanas, pensó muchas veces abandonarse a ellas; pero las prudentes y oportunas advertencias de su virtuosa madre le desviaron de este lazo.

Parecía haber nacido con una devoción tan tierna y tan sensible a la santísima Virgen, que, siendo aún niño, bastaba pronunciar delante de él el nombre de María para hacerle saltar de gozo y de contento; ni para corregirle de aquellos defectillos que son inseparables de la infancia había otro medio más eficaz que decirle que aquello desagradaba a la Virgen. Muy luego reconoció lo mucho que debía a esta Señora; ni tampoco se duda que su extremo amor a la pureza fuese un don singular de la Reina de las Vírgenes. Corría en Bernardo tanto más peligro esta delicada virtud, cuanto la naturaleza le había liberalmente favorecido con todo lo que podía hacerle amable. Así, pues, tanto su inocencia, como su castidad, fueron combatidas con los modos más violentos que se pueden discurrir, y en circunstancias en que sin milagro parecía imposible la resistencia. Las victorias no disminuían los peligros; y reconociendo que el mundo estaba cubierto de lazos, resolvió buscar asilo en alguna soledad. No por haber tomado esta resolución dejó de estar siempre San Bernardo abad_4en centinela contra los artificios del tentador. Detuvo un día incautamente los ojos en la vista de una mujer con alguna curiosidad, y se indignó tanto contra sí mismo, que al punto se metió desnudo hasta el cuello en un estanque helado, que la casualidad le proporcionó inmediato, para extinguir el fuego de la concupiscencia aun a costa de su vida.

Impaciente ya por ejecutar cuanto antes su determinación, ninguna vida le pareció más conveniente para conservar su inocencia que la nueva reforma del Císter. Eran pocos los que tenían valor para abrazarla; aterraban a todos las excesivas penitencias y la extremada pobreza que se observaba en ella. La había fundado doce o trece años antes el bienaventurado Roberto, abad de Molesme, y apenas se hallaba quien se atreviese a profesarla. No le atemorizó a Bernardo; salió del Egipto del siglo, y le robó santamente llevándose consigo lo más precioso que en él había: treinta caballeros distinguidos fueron los primeros frutos de su celo, comenzando sus conquistas por sus seis hermanos, que ya todos estaban armados caballeros, y hacían la mayor oposición a sus intentos. Yendo todos a Fontaines a tomar la bendición de su padre, Guido, que era el primogénito, dijo a Nivardo, el menor de todos siete, que le dejaban heredero de todos sus bienes; a que Nivardo respondió prontamente: Vosotros escogéis el cielo, y a mí me dejáis la tierra, el partido no es igual; y con efecto los siguió poco después.

Igualmente ganó Bernardo para Dios a su tío Gaudrido, señor de Tully, cerca de Autun, y a un caballero muy conocido, llamado Hugo Macon, que después fue obispo de Auxerre. A raro joven hablaba que no se sintiese luego movido a alistarse en la milicia espiritual; de suerte que cuando aparecía Bernardo, las madres escondían a sus hijos, y las casadas tenían divertidos a sus maridos, persuadidas a que ninguno podía resistir a su elocuencia y a su gracia. Juntos ya todos sus compañeros en número de treinta, se retiraron al Cister. No cabe en la explicación el gozo con que todos fueron recibidos del abad san Esteban, sucesor de Alberico, a quien había dejado por abad el beato Roberto cuando se restituyó a su monasterio de Molesme. Cumplía entonces Bernardo los veinte y dos años de su edad; y recibido en el noviciado, dio principio a la nueva vida con tanto fervor, que sus primeros pasos excedieron desde luego la perfección de los más santos religiosos en el fin de su carrera. Desde entonces declaró eterna guerra a su cuerpo y a sus sentidos. Sus mortificaciones ordinarias eran excesos. La abstinencia y el ayuno no se podían estrechar más. Estos rigores arruinaron del todo su salud; enteramente perdió el sentido del gusto. Su dominio sobre el de la vista fue tan grande, que después de haber estado un año en el noviciado no sabía si el techo era de bóvedas, ni si había en la iglesia más que una ventana.

Fue fruto de la pureza de su corazón y de la mortificación de su carne el maravilloso gusto que hallaba en la oración. Desde luego se le concedió un don muy elevado de contemplación, complaciéndose Dios en comunicarse a aquel inocente espíritu; y este delicioso gusto, esta íntima unión con Dios, esta tierna devoción le duró constantemente toda la vida.

Acabado su noviciado, hizo Bernardo su profesión en manos del santo abad Esteban, juntamente con los otros treinta novicios que le habían seguido; y se celebró este devoto acto por el mes de abril del año 1114. Unido más estrechamente con Dios por este nuevo vínculo, creció en Bernardo la encendida ansia de una consumada perfección. Ningún hombre le excedió nunca en domar la delicadeza de su complexión, ni la debilidad natural de su temperamento. Los más penosos y los más viles oficios de la casa eran al parecer los que más lisonjeaban su amor propio. Pareciéndole al Abad que no tenia fuerzas ni habilidad para segar, como lo hacían los otros monjes, le eximió de esta labor; pero el Santo pidió al Señor con tantas instancias le diese maña y fuerzas para aquel ejercicio, que fue oído; y en la siguiente siega hizo muchas ventajas a todos en la destreza, actividad y vigor con que ejercitó aquel trabajoso oficio. El trabajo de manos no interrumpía su íntima unión con Dios, ni su oración. Se le oyó decir muchas veces en el discurso de su vida, que en los campos y en los bosques había recibido la inteligencia de la sagrada Escritura por la oración y por la meditación, siendo sus maestros las encinas y las hayas en el estudio de los Libros sagrados. Con efecto, aquella sublime penetración, así de las verdades, como de los misterios de nuestra Religión, en que fue tan sobresaliente nuestro Santo, se ha reputado siempre en la Iglesia por sobrenatural y milagrosa.

Fueron tantos los que concurrieron al monasterio del Cister movidos de la reputación de san Bernardo, y del ejemplo de sus treinta compañeros, que fue preciso enviar muchos de ellos a poblar otros desiertos. Después que el santo Abad despachó unos a la Ferié, sobre el rio Garona, y otros a Pontigny, escogió a san Bernardo para que fuese a fundar la tercera colonia en Claraval, que en breve tiempo se hizo más célebre, y fue más numerosa que la matriz.

San Bernardo abad_5La ceremonia que entonces se observaba en semejantes fundaciones era enviar el abad doce religiosos, y entregar una cruz al superior de ellos. Salió Bernardo de la iglesia del Cister con este estandarte en la mano; y seguido de sus compañeros llegaron a un espantoso desierto de la diócesis de Langrés, cerca del río Auba. Era aquel sitio una madriguera de ladrones, y se llamaba quizá por eso el valle de los Ajenjos. No dudó Bernardo que aquel era puntualmente el paraje que le tenía destinado la divina Providencia. Comenzaron todos a desmontar la maleza; y levantaron unas estrechas chozas de madera, con un oratorio. Tuvieron mucho que padecer; pero todo lo suplía la santidad de Bernardo; y el nuevo monasterio se hizo tan ilustre, y recibió tanto esplendor, que se convirtió en el nombre de Claraval, o Claro Valle, el del valle sombrío de los Ajenjos.

Por más que nuestro Santo procuró sepultarse vivo en aquel oscuro desierto, como el Señor le tenía destinado para brillante antorcha de todo el orbe cristiano, le dio a conocer en todo él. Cada día llegaban nuevas reclutas de soldados de Jesucristo, que venían a alistarse en los estandartes de Bernardo. Reyes, obispos, príncipes de todas partes concurrían a tomar sus consejos. En poco tiempo se convirtió Claraval en escuela de la Religión y en seminario de Santos. No siendo ya suficiente el vasto edificio para contener tantos monjes, fue preciso destacar muchos para poblar otros desiertos.

Tescelino, padre de san Bernardo, después que vio que todos sus hijos, uno después de otro, le dejaban por irse a servir a Dios en el Claraval, él mismo siguió su ejemplo, y vino también a abrazar la vida monástica, en la que murió en olor de santidad, llegando a una extremada vejez. No tuvo menos dichosa suerte su hija Humbelina. Yendo a ver a su hermano san Bernardo, hizo tanta impresión en ella su religiosa conversación, que renunciándolo todo, se encerró en el monasterio de Julli, fundado poco tiempo antes para religiosas.

Desde que Bernardo se vio nombrado por abad, sólo había usado de la dignidad de superior para mortificar con toda libertad su cuerpo, sin dependencia de nadie. Esto tenía tan estragada su salud, que ya comía sin gusto, y siempre con repugnancia. En lugar de manteca, por muchos días estuvo comiendo sebo, o unto muy rancio, que le pusieron por equivocación, y el Santo lo comió sin conocerlo; de la misma manera bebió en cierta ocasión aceite por agua sin advertirlo. Se halló muchas veces a las puertas de la muerte, y por sus excesivas penitencias llegó al extremo de no poder tragar cosa alguna sólida; siendo para él un amarguísimo tormento la necesidad de comer, que a otros les es de tanto gusto. Con todo eso en medio de sus trabajos conservaba siempre un semblante tan sereno, tan risueño y tan alegre, que mostraba bien la tranquilidad de su alma. Pero lo más extraordinario, y lo que verdaderamente asombra más, es que un hombre de una salud tan estragada, y que casi siempre estaba enfermo, pudiese hacer tantas maravillas. Él solo fundó ciento y seis monasterios en diferentes provincias de la cristiandad. El primero fue el de las tres Fontanas en la diócesis de Châlons, el año de 1118. A éste se siguió en el mismo año el de Tarouca en San Bernardo abad_3Portugal, a donde el Santo envió una colonia. Fueron pocos los reinos de la cristiandad que no deseasen tener discípulos suyos. La Saboya, la Italia, la Sicilia, España, Inglaterra, Escocia y Alemania vieron resucitado en sus dominios todo el primitivo fervor y toda la perfección de la vida monástica luego que entraron en ellos los monjes de Claraval; y fueron pocos los príncipes cristianos y los prelados eclesiásticos que no los pidiesen.

Pero ninguna cosa hace formar más justo ni más elevado concepto del extraordinario mérito y la eminente santidad de san Bernardo, que los grandes, importantes e innumerables servicios que hizo a la Iglesia. Después de haber sido padre de los pobres, maestro de los religiosos, reformador de la disciplina, y predicador de la penitencia, mostró Dios que también le había escogido para ser pacificador de las turbaciones públicas, árbitro de las diferencias, taumaturgo de su tiempo, azote de los enemigos de la fe, y uno de los mayores doctores de la Iglesia.

En el año de 1124 reconcilió al pueblo de Reims con su arzobispo; en el de 1127 a Esteban, obispo de París, con Luis el Craso, rey de Francia. En el mismo año hizo varias excursiones para el mismo fin por diferentes partes del reino. En estos viajes compuso aquel importante tratado que nos dejó Sobre la gracia y el libre albedrío. Al año siguiente envió a Francia el papa Honorio II por su legado al cardenal Mateo, para que celebrase un concilio en Troya, y quiso que san Bernardo asistiese a él. Se había ya retirado el Santo a Claraval, con firme resolución de no salir más de allí, y alegó mil razones para excusarse, pero no le valieron. Le fue preciso obedecer, y después de haber mostrado al mundo que era el restaurador de la disciplina monástica, le hizo ver que era también el alma de los concilios. Por sus decisiones y por sus consejos se arreglaron los cánones del de Troya. Se le dio comisión a san Bernardo para que dispusiese los estatutos del Orden militar de los Templarios, y con esta ocasión escribió al gran maestre aquel admirable tratado que se intitula: Exhortación a los caballeros del Temple.

Ya había vuelto nuestro Santo a tomar el camino de Claraval, impelido de su amor a la soledad, cuando un funesto cisma que se suscitó le obligó a acudir al socorro de la Iglesia. Acababa de formarle la ambición de Pedro de Lyon, que tomó el nombre de Anacleto, contra Inocencio II, legítimo pontífice. Tuvo arte el Antipapa para atraer a su partido, no sólo a la ciudad de Roma y el Milanés, sino también a Rogerio, rey de Sicilia, al duque de Guiena, y a otros muchos príncipes. El papa Inocencio se refugió a Francia, y celebró en ella los concilios de Clermont y de Etampes, a que se halló presente Luis el Craso. Se le obligó a Bernardo a que concurriese a él. Se examinaron las elecciones de Inocencio y de Anacleto, y convinieron todos los Padres en que se le dejase al santo Abad la decisión de un punto tan delicado. Después de un maduro examen, pronunció Bernardo su sentencia en favor del papa Inocencio, y todo el concilio abrazó y veneró como oráculo el dictamen de nuestro Santo, declarando por antipapa a Anacleto. El mismo partido siguieron la Alemania, Inglaterra y España. Sólo el duque Guillelmo, famoso por sus excesos, defendía con obstinación el cisma en que se había empeñado. Hizo san Bernardo muchos viajes a la corte del Duque para reducirle a la razón; pero todas sus diligencias las frustraba Gerardo, obispo de Angulema, ciego partidario de Anacleto. Pidió el Santo a Dios en la misa por la conversión del Duque, y la alcanzó. Después de la consagración, y dada la paz al pueblo, tomó Bernardo el cuerpo de Cristo sobre la patena, se sale fuera de la iglesia donde estaba el Duque, y arrojando fuego por el semblante, y centellas por los ojos, le habló en tono tan imperioso y tan terrible, que atemorizado el Duque, cayó derribado en tierra medio muerto, y no se pudo levantar hasta que el Santo le dio un golpe con el pié, mandándole que lo hiciese, y escuchase con respeto y reverencia lo que Dios le intimaba por su boca. De repente se convirtió aquel lobo en un manso cordero, y de insigne pecador pasó a ser modelo de la más austera penitencia. Después de esta ilustre conquista voló san Bernardo a sepultarse en su Claraval; pero todavía la Iglesia tuvo necesidad de su celo y de sus apostólicos trabajos.

Hallándose el Papa en Lieja, recibió la obediencia de Lotario, rey de romanos; pero se halló muy embarazado con las pretensiones y demandas de aquel Príncipe. Apenas se vio Bernardo con el Rey, cuando todo quedó arreglado a satisfacción del Papa. Se halló el Santo en precisión de hacer un viaje a Flandes, donde con su presencia perfeccionó muchas ilustres conversiones, que ya habían comenzado su reputación y sus escritos. Mas de treinta caballeros le vinieron siguiendo a Claraval para entregarse a su dirección; y en el propio año, el mismo Papa con toda su corte vino a visitarle en su monasterio. Fue recibido con aquella pomposa simplicidad que tanto cautiva y tanto edifica a los grandes, se hallaron en medio de una multitud de ángeles en carne mortal, que movieron la admiración, y aun sacaron lágrimas a toda la corte romana. Ni uno solo de tanto número de santos monjes levantó siquiera los ojos para satisfacer una curiosidad tan digna de perdonarse.

Se siguió después el concilio de Reims, en que presidió el mismo Papa, y también este concilio obligó a Bernardo a abandonar su amado desierto. Luego que se concluyó, hizo mil instancias para que se le permitiese restituirse a su Claraval; pero se le mandó que siguiese al Papa en su viaje a Italia. Asistió al concilio de Plasencia, y habiendo reconciliado a los de Pisa con los genoveses, acompañó a Su Santidad hasta Roma. Le había destinado el cielo para ser árbitro de todas las diferencias. Le hizo el Pontífice legado suyo a Alemania, para reconciliará Conrado, duque de Suavia, con el Emperador; y de vuelta se halló en el concilio de Pisa. Fue el oráculo de él, como lo había sido de los precedentes; y desde allí pasó a Milán San bernardo_claravalpara purgarla de la infección del cisma. Alrededor de él no se oían más que aclamaciones, gritos de alegría, apellidándole en todas partes el Ángel de la paz y la columna de la Iglesia. Es verdad que a todas le acompañaba el don de milagros. Obró un prodigioso número de ellos en Milán, en Pisa y en Cremona; pero el mayor y el más asombroso de todos sus milagros era el mismo Bernardo. Entre tanta multitud de gravísimas y penosísimas ocupaciones, compuso la admirable obra del Cántico de los cánticos; y como si no tuviese otra cosa en qué pensar que en cuidar y en extender las colonias de su monasterio de Claraval, en aquel mismo año fundó cinco monasterios. Parecía que no era posible mantenerse la Iglesia universal sin su actividad, siempre victoriosa y eficaz. Proseguía el rey de Sicilia Rogerio en sostener el cisma con porfía y con obstinación. También esta conversión estaba reservada a nuestro santo Abad. Se hallaba a la sazón mal convalecido de una enfermedad, y no obstante marchó a la corte de Rogelio, confundió y desvaneció en su presencia todas las razones del cardenal Pedro de Pisa, reputado por el hombre más elocuente de su siglo, y finalmente apagó enteramente el cisma. De todas las magníficas ofertas que le hizo el papa Inocencio en reconocimiento de sus grandes e importantísimos servicios, sólo admitió un diente de san Cesáreo mártir, con cuya reliquia se volvió a encerrar en su amada soledad, de donde envió dos colonias de sus hijos a Sicilia, en cuyo reino el rey Rogerio acababa de fundar dos monasterios para los monjes de Claraval, y despachó a Irlanda otra tercera, a petición de su grande amigo san Malaquías.

Parecía que para vencer todos los enemigos de la fe y de la Iglesia no había otro que el Abad de Claraval. Pedro Abelardo, célebre doctor, por la viveza de su ingenio, y por su brillante erudición que ostentaba con orgullo, se estragó primero en las costumbres, y muy poco después desbarró también en la fe, enseñando muchos errores, que obligaron a los prelados a convocar un concilio en Sens. Fue llamado a él san Bernardo, refutó los errores de Abelardo, le confundió, y en fin le movió a que hiciese penitencia el resto de su vida. Ni fue este solo el triunfo que nuestro Santo consiguió de los enemigos de la Iglesia. Pedro de Bruis, y Enrique su discípulo, quedaron igualmente confundidos por él, no menos que Arnoldo de Brescia, y todos sus secuaces. Combatió con el mismo valor a otra casta de herejes, que se llamaban apostólicos, y se opuso con vigor al monje Raúl o Raulo, que movido de indiscreto celo predicaba se debía quitar la vida a todos los judíos; haciendo asimismo condenar en el concilio de Reims a Gilberto Porretano, obispo de Poitiers, y a Eon de la Estrella. Le llamaban el taumaturgo del Occidente, por el prodigioso número de milagros que obraba, no ya en secreto o en el rincón de Claraval, sino a vista de todo el mundo. El año de 1145 tuvo el consuelo de ver elevado a la cátedra de san Pedro uno de sus discípulos, Pedro Bernardo de Paganella, a quien el mismo Santo había nombrado por abad del monasterio de San Anastasio en Roma. Tomó el nombre de Eugenio III, y con el tiempo el santo Abad le dirigió su precioso libro de la Consideración. En su pontificado se le encargó a san Bernardo que predicase la cruzada contra los infieles. Lo hizo con suceso tan feliz, y autorizó con tantos milagros lo que predicaba, que nunca se vio ejército más numeroso de cruzados. Se malogró esta empresa por los enormes pecados y excesos que los soldados cometieron. Atribuyó el Santo a solas sus culpas esta desgracia; y padeció con alegría una especie de persecución que ella misma le ocasionó.

Habiendo asistido san Bernardo, como oráculo de la Iglesia, a los concilios de Etampes, de Reims y de Tréveris, se retiró a Claraval para recibir al papa Eugenio, y en presencia de Su Santidad celebró allí mismo un Capítulo general de su Orden. Pero conociendo que cada día se le iban debilitando más las fuerzas, consiguió en fin que le dejasen quieto en su desierto. No fue inútil a la Iglesia este corto descanso; en él compuso muchas obras llenas de aquella moción y dulzura espiritual que se experimenta en todos sus escritos, efecto de aquel abrasado amor de Dios que inflamaba su corazón, y de aquella ternísima devoción que era propiamente su carácter. Pero la que más se dejaba admirar era la que profesaba a la santísima Virgen. No hubo siervo alguno de esta Señora, ni más fervoroso, ni más delicado, ni más San Bernardo abad_7elocuente, ni más celoso en inspirar su devoción y en extender su culto. Basta leer sus obras para dudar si en todos los siglos tuvo jamás la santísima Virgen favorecido más amado, ni siervo más fiel. Hallándose un día en la catedral de Espira, en medio del pueblo y clero que le rodeaba, extático y arrebatado, como acostumbraba, hizo tres genuflexiones, y exclamó: Ô clemens! ô pia! ô dulcís virgo Maria! palabras que después añadió la Iglesia a la antífona que tan frecuentemente reza a esta Señora.

Ningún día dejó de celebrar el santo sacrificio de la misa, ni por sus viajes, ni por sus ocupaciones, ni por sus trabajos apostólicos, ni mucho menos por sus penosas enfermedades, que se le aumentaron los últimos años de su vida. Continuó ofreciendo el divino sacrificio hasta las últimas extremidades de ésta, y siempre con nueva devoción y con más encendido fervor. En su última enfermedad fue visitado por Gumardo, rey de Cerdeña, que movido de la fama de su eminente santidad, vino expresamente a Claraval para este intento. Le habló el Santo del abuso y de la vanidad de las cosas humanas, exhortándole a que se quedase en Claraval; le vio poco dispuesto a seguir su consejo, y le dejó ir; pero le pronosticó, que presto antepondría la quietud de una celda en aquel monasterio a todo el esplendor del reino de Cerdeña; y así sucedió efectivamente un año después.

Hizo un viaje a Claraval Illino, arzobispo de Tréveris, para suplicar al Santo fuese a poner paz entre los moradores de Metz y algunos príncipes vecinos que desolaban aquella San Bernardo abad_8provincia. Se hallaba san Bernardo poco menos que moribundo, y quiso sacrificar lo poco que le restaba de vida a la quietud y a la salvación de aquellos pueblos. Le dio fuerzas el Señor; separó los dos ejércitos, pacificó los ánimos, los reconcilió, y cimentando aquella paz con muchos milagros, se restituyó a Claraval para terminar tan santa vida con una santa muerte. Fueron sus últimos suspiros continuados actos del más puro y mas encendido amor de Dios, y efectos todos de aquella su extremada y tierna confianza en la santísima Virgen. En fin, el día 20 de agosto del año de 1153, este gran Santo, restaurador de la vida monástica , modelo de la más eminente santidad, oráculo del mundo cristiano, órgano del Espíritu Santo, alma de los concilios, mediador y árbitro de todas las diferencias, objeto de veneración a los Papas y a los Reyes, y de admiración a todos los pueblos, habiendo renunciado los más altos puestos y las más elevadas dignidades de la Iglesia, murió en Claraval con la muerte de los justos, entre los brazos de sus monjes, a presencia de gran número de obispos y de abades que de todas partes habían concurrido a recibir su bendición, y hallarse presentes a su muerte. Murió a los sesenta y tres años de su edad, cuarenta de la vida religiosa, y treinta y ocho de abad. Fueron sus funerales los que se acostumbraban en la muerte de los Santos, acompañados de mucha devoción, de grande respeto, y de suma veneración a sus santas reliquias. Se le dio sepultura en la iglesia de Claraval, delante del altar de la santísima Virgen, a quien está dedicada. Fueron tantos y tan ruidosos los milagros que obró Dios en el sepulcro de san Bernardo, que no se le dilató largo tiempo el culto público. Veinte años después de su muerte fue solemnemente canonizado por el papa Alejandro III, que celebró de pontifical el día de su canonización, cantándole la misa de doctor de la Iglesia.

________________________
Fuente:
http://www.corazones.org/santos/bernardo_claraval.htm
https://es.wikipedia.org/wiki/Bernardo_de_Claraval
https://books.google.co.ve/books?id=UlWYr0SP26oC&pg=PA5&lpg=PA5&dq=A%C3%B1o+Cristiano+o+Ejercicios+Devotos+Agosto&source=bl&ots=vYHVgaJGIk&sig=jclvVNLhvxEa4Cp8pi6bClHdXtU&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjz0dn3osbOAhWDmR4KHR0FBzoQ6AEIKzAD#v=onepage&q=A%C3%B1o%20Cristiano%20o%20Ejercicios%20Devotos%20Agosto&f=false

Publicado en Mensajes | Etiquetado , | Deja un comentario