“Todo está cumplido”. Con este lema Triunfarán los Dos Sagrados Corazones.

JULIÁN SOTO AYALA, “EL DISCÍPULO” / MÉXICO

CUARTO MENSAJE UNIVERSAL DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
Dado al Profeta “El Discípulo”, en Enero 24 de 1998
Caborca, Estado de Sonora – México.

SEGUNDA PARTE DEL CUARTO MENSAJE
SÓLO PARA LOS CONSAGRADOS: OBISPOS Y SACERDOTES
QUE CREEN EN LOS MENSAJES DEL CIELO. 

20 PÁGINAS COMPRENDE ESTE CUARTO MENSAJE: DOCE PÁGINAS, DONDE LA SANTÍSIMA VIRGEN HABLA A LA IGLESIA EN GENERAL. OCHO PÁGINAS, DONDE SE DIRIGE MÁS ESPECIALMENTE A OBISPOS Y SACERDOTES. SETENTA SON LAS PÁGINAS ESCRITAS DESDE EL PRIMER MENSAJE HASTA EL CUARTO.

Queridos hijos:

Yo sollozo al ver la ingratitud con la que los consagrados abandonan a Jesús en el Sagrario como Pedro le abandonó y le negó en la noche inclemente. No abandonéis a Jesús en el Sagrario, no os hagáis partícipe del error de esta generación. Vean a Jesús, cual tierno niño solitario a merced de los peligros y abusos, ¿quién de vosotros, que teniendo hijos pequeños, os atrevéis a dejarlos avizorando mil peligros? Los enemigos de Dios se lanzan a profanar ahora los Sagrarios, se lanzan con verdadera osadía negando la Presencia de Jesús en el Sagrario o conociendo Su Presencia allí. He ahí a Mi Santo Hijo cual indefensa criatura, cual tierno niño expuesto ante el odio de Herodes y sus esbirros: feroces fieras de la masonería. ¿En dónde están los que decís dar su vida por Él? ¿Han cobardemente huido a esconderse en resguardadas fortalezas, con miedo de perder la vida, la posición social o la comodidad? ¿Tenéis acaso temor de las calumnias, de los rechazos y las incomprensiones? El Dueño del viñedo vendrá a pediros cuentas, ¿quién de vosotros será digno de estar de pie ante Su Presencia?

Sacerdote Mío, el negar la Presencia de Jesús en el Sagrario, teniéndolo como un símbolo, como un signo representativo del cual algunos consagrados se mofan ultrajando y profanando al Santo Sacramento. La Santa Misa tiene que vivirse en santidad y respeto, ¿entiendes esto, Sacerdote Mío? ¡Extermina todo abuso, toda vanidad!, porque tu Creador se da al mundo como Pan de Vida a través de tus manos consagradas. Sacerdote Mío, no permitas que la Fiesta de Amor sea una fiesta pagana, sé tú el modelo de una verdadera adoración a Jesús, Mi amado Hijo, vuestro Sumo y Eterno Sacerdote. No permitáis que se denigre más la Presencia real de Jesús Eucaristía. Preservad: los Dogmas de la Fe, principalmente la infalibilidad del Papa verdadero; la existencia de los Ángeles y de Mi perfecta Virginidad antes, en y después del parto. Decid a los que proclaman que ya no es necesario el sufrimiento: Que no critiquen la Santa Cruz, pues es el símbolo santo de la Redención; allí fue, por medio de la Cruz y el sufrimiento de Mi Amado Hijo Jesucristo, que el demonio sufrió la más mortal de las derrotas, pero jamás lo ha querido reconocer.

¡Arda en vosotros, queridos hijos, el deseo de la perfecta santidad! Ya están aquí la multitud de espíritus malignos, satanás hace un gran despliegue de sus tropas, haciendo alarde de la facultad que ha recibido, dirige sus ataques a las almas consagradas, sobre todo, a los Sacerdotes y Obispos que luchan por sostenerse firmes. Os lo digo abiertamente: “al final de esta década se ha otorgado al diablo desencadenar una fuerza de control mental para confundir”. Muchos se prestan a su juego sucio y por eso caen en el error. Cada acción por contrarrestar su desastroso efecto no tendrá éxito si no invocáis al Espíritu Santo y a San Miguel Arcángel, como vuestros guías y protectores. Hoy son más los enemigos visibles que los invisibles, los espíritus que tomaron posesión de los antiguos miembros del Sanedrín: a los Saduceos, Escribas y Fariseos; a Caifás y Anás junto con sus discípulos; al gobernador Pilatos y a los soldados; al pueblo entero que clamaba por la liberación de Barrabás y la crucifixión de vuestro Salvador, están diseminados por todos los sectores. De nuevo, la humanidad flagela al Señor de señores, burlándose de Su Deidad. Yo, vuestra Madre, intuía desde entonces, desde el momento en que José poco antes del Nacimiento, con sus recias manos limpiaba la cueva del aposento del Rey, que la humanidad crucificaría una y mil veces más a su Señor y Salvador. Cuando se abrió la barrera que separa el día de la noche, aparecieron visiblemente dentro de la cueva más de diez millares de Ángeles, cuya vista consoló grandemente el corazón de José y Yo recibí un conocimiento de entender la Misión sublime de Mi Hijo Jesús, pero a la vez sabía que tenía que caminar paso a paso el camino del suplicio y permanecer al pie de la Cruz con la espada de dolor traspasando Mi Alma. QUERIDOS HIJOS, ES POR GRACIA DEL CIELO QUE LEÉIS ESTOS MENSAJES.

Sacerdote Mío, primero: Dios Me conservó Virgen después del acontecimiento del Nacimiento en la cueva de Belén, en Judá. ¿Cómo fue esto? ¡Por la Gracia Omnipotente de Dios! Esto es lo que no quiere conocer ni mucho menos aceptar el enemigo de las almas y sus seguidores. Segundo: El triunfo de Mi Jesús al morir en la Cruz, porque no fue el momento de la Resurrección que Mi amado Hijo venció al demonio, al pecado, a la muerte, a la desobediencia, a las fuerzas obscuras de este mundo, fue ese momento en que él os dijo: “Todo está cumplido”. Con este lema Triunfarán los Dos Sagrados Corazones. Vosotros debéis decir: Todo está cumplido en la Cruz, cada vez que os sintáis tentados, cada vez que estéis tristes y perseguidos, cada vez que os calumnien y levanten falsos en contra de vosotros y vuestro trabajo. Este mismo grito de, ¡TODO ESTÁ CUMPLIDO!, se escuchará con gran estruendo cuando este mundo sea purificado de sus males por el fuego de la Ira Santa y Justa de Dios.

Sacerdotes Míos, no dejéis a Jesús solo en el Sagrario como lo dejaron solo Sus discípulos en la hora que fue entregado, Yo, vuestra Madre, os lo pido. Yo, vuestra Madre, Madre del Dios hecho Hombre, sabía de antemano que ocurriría todo aquello, pero ofrecí junto con Él, el calvario del sufrimiento interior. Sólo por amor a Dios y a vosotros, por esas dos razones lo hice y no Me impelía a ello la sobrada vanidad, sino un agradecimiento interior de adoración a la Santísima Trinidad. Juan develó el velo del Misterio de la Santísima Trinidad al decir que Dios es Amor; él, por amor a Dios y a vosotros estuvo Conmigo al pie de la Cruz, para enseñaros que la fuerza del amor consigue soportar los más grandes y crueles tormentos.

Sacerdotes Míos, no neguéis a Jesús delante de los enemigos de la Iglesia Católica; no deis el beso de Judas en el Sagrario; no escapéis de los soldados de Herodes. Mas bien, reciban el poder de vencer cuanto ha de menester, para que brille en este mundo la luz hermosa de los Sagrados Corazones. Es un dulce reproche de la Madre del Cielo.

Ha llegado la hora de la verdad, de nuevo los enemigos de Dios aúllan como perros hambrientos, no os deis el lujo de satisfacer sus egos. Queridos hijitos, no pequéis más, santificaos todos, porque el momento está cerca. Renovad constantemente vuestra mente con pensamientos hacia Dios, a Su Misericordia y a Su gran Poder. Los hombres pecan de pensamiento, palabra, obra y omisión porque no tienen suficiente fuerza de voluntad, y no la tienen porque no le piden gracia y fe a Jesús. ¡No seáis la higuera estéril! No escondáis vuestros talentos. No seáis cizaña. Vivid en gracia de Dios, como hijos de Dios. El mundo necesita vuestro testimonio, vuestros hechos valdrán para los incrédulos más que mil palabras. Si vuestra mente está dominada por el sentir de vuestro corazón, y si vuestro corazón está dominado por el sentir de Dios, no cometeréis tantos pecados; pero si llegáis a pecar, acudid inmediatamente al confesor para que satanás no ate una carga sobre ti. Sobre todo, cuando sintáis cerca el acecho del aguijón de la carne, la vanidad del mundo y la sutileza del diablo, decid con frecuencia la jaculatoria de los Sagrados Corazones.[1] Queridos hijitos, Jesús conoce el corazón de los hombres y lo que hay dentro de él, sin que tenga Él necesidad de alguien que se lo diga. Por tener frialdad en el corazón, el entendimiento de muchos ha sido cegado por satanás. Mi Santo Hijo no se fía de los hombres de este tiempo que sólo esperan señales milagrosas para creer y aquí van incluidas almas sacerdotales, que olvidando el santo temor y el oficio santo de conducir al pueblo escogido a la patria final, cometen veladamente, secretamente, pecados en contra de los sagrados votos de castidad, pobreza y obediencia.

Hoy, más que nunca, pedacito de Mi Corazón, urge la oración de intercesión para todos los Sacerdotes católicos. Pedacito de Mi Corazón, ¿entenderás esto? Los Sacerdotes católicos tienen que decir cuando celebran la Santa Misa: ‘perdona nuestros pecados’, y no, ‘perdona nuestros defectos’. Porque un defecto no es un pecado; más bien, un defecto es el menor grado de perfección que, con la gracia de Dios mediante los Sacramentos, se convierte gradualmente en  un grado de perfección aceptable. “Sed perfectos como Nuestro Padre es Perfecto.”

Escribe, Mi pétalo de rosa: El Resurgimiento de la Sexta del Compás ha iniciado como uno de los flagelos que la Iglesia Católica recibirá, los masones saben bien que su amo se disfraza de ángel de luz y que es más astuto que los hombres, pues criado fue primero que Adán, por eso decidió mantener en absoluto secreto su verdadera identidad. La Sexta del Compás es el grado mayor de la masonería que adora a satanás como su dios. Esta Sexta está conformada por personas muy finas, educadas, intelectuales con cargos relevantes en todas las áreas de la actividad humana, poseedores del sello de la bestia. Adoradores de Belcebú en sus reuniones secretas, reciben poder y saber para confundir a los hombres inmaduros en la fe, inconstantes en la fe y alejados totalmente de los Sacramentos. El grado 33 o la Sexta del Compás en su tiempo fueron los que fraguaron la muerte de los Santos Profetas enviados por Dios, pero ahora en esta época son los encargados de dividir y destruir a la Iglesia Católica, usando ellos a un buen número de teólogos. Esta guerra, en el seno de la iglesia de Mi Hijo, Me parte el Corazón en mil pedazos. ¡Ay, Mi niño!, los Ángeles están tristes porque grandes sacrilegios Eucarísticos están siendo perpetrados por ellos. Si los Obispos y Pastores de la Iglesia Santa y Verdadera no examinan a fondo la situación, en muchas Diócesis estarán infiltradas con títulos de: diáconos, catequistas, líderes y sacerdotes, religiosas, religiosos y laicos comprometidos. Sembrando cizaña, esparciendo veneno, promoviendo dudas y sediciones en contra del santo Magisterio y su auténtica Tradición. Llamando de anticuados y retrógrados a aquellos que luchan por conservar la veneración y el respeto a las cosas que Mi Hijo, con tanto amor, pasión y dolor instituyó para salvar a las almas de la condenación. Ay, amados hijos Míos, Obispos del Báculo Santo, vosotros poseéis la Mitra del mando y ocupáis la Cátedra Sagrada, no desobedezcáis al auténtico Papado. Si la Iglesia es modernizada actuará y pensará con el sentir del mundo. Ay, Sacerdote Mío, este mundo sólo está sediento de poder, riqueza y saber, y hace lo que el diablo le pide por satisfacer sus propósitos.

Discípulo
Vi aquí a San Miguel Arcángel, con un Estandarte enorme en sus manos, en el Estandarte estaban los Dos Sagrados Corazones de Jesús y de María. La Santísima Virgen dice:

Miguel os previene, amonesta, os educa, os llama a entrar al Ejército que luchará en contra del anticristo y sus huestes infernales. Gabriel lleva este mensaje en todas las lenguas y pueblos de la Tierra. Yo, vuestra Madre, os pido, que tengáis especial cuidado de no introduciros en cuestiones novedosas que causan polémica, perdéis el tiempo inútilmente quienes os dedicáis al seguimiento de vanas predicciones.

A los Sacerdotes, amados Míos, que leéis este Mensaje, a los consagrados os digo: Meditad estas palabras de la Madre del Cielo: “Nadie conoce la hora, ni el día, ni el mes, ni el año en que la Santa y Justa Cólera de Dios vendrá sobre la Tierra.” Esto no lo conocen ni los Ángeles del Cielo; por lo tanto, decid a los que ponen fechas con buena o mala intención: “No le sigáis el juego al demonio”, porque él no sabe ni sabrá jamás el día en que la Santa Cólera de Dios vendrá sobre la Tierra. Pero, ¡tened por seguro que vendrá!, ¿no veis el terreno preparado? ¿No veis las señales de los tiempos? La lluvia tardía vendrá a su tiempo y el Sol no dejará de brillar sobre los que creen, leen, promueven y viven Mis mensajes. En la hora dolorosa el mundo irá de mal en peor. No creáis a los inspirados, a los enajenados y subliminados por el poder del mal, porque el fin del mundo no ocurrirá, sino después de que la humanidad haya sido purificada.

Ay, de aquellos que ocultaron la verdad de las palabras del Evangelio.
Ay, de aquellos que tergiversaron el mensaje para provecho personal.
Ay, de aquellos que se nombran a sí mismos profetas, mensajeros videntes cuyo fin es consciente o inconscientemente confundir y dividir a los Católicos.

Obispo Mío, Mi Corazón Inmaculado late de amor por los auténticos servidores del Magisterio Eclesiástico. De Roma proceden hoy en día infinidad de comunicados, disposiciones y aprobaciones con sello y la firma del sucesor de Pedro, pero tengan sumo y especial cuidado de aquellos que denigran y subestiman a Jesús Sacramentado. El diablo también cree que Jesús está realmente presente en la Eucaristía y sabe de antemano que la legítima dirección de la Iglesia corresponde a Pedro y a sus sucesores. Cuando vosotros entendáis, amados Obispos Míos, que la Santa Sede contradice lo que os revela la profecía del Cielo, entended entonces que el bando de satanás, introducido en el Colegio Cardenalicio, se pone a la defensiva creando la confusión y la duda entre los teólogos y doctores de la Iglesia. Queridos Sacerdotes Míos, la Iglesia Católica debe ser pobre, santa y obediente como vuestro Maestro. Si amáis a Mi Jesús estaréis en la Verdad.

Hijo Mío, Mi pétalo de rosa, con respecto a las dudas de Obispos y Sacerdotes, de la veracidad de estos Mensajes Universales:

  • ¿Cómo aparentemente o declaradamente la Madre de la Iglesia critica y denuncia las arbitrariedades en las disposiciones de Roma, y en los abusos del Magisterio Cardenalicio?
  • ¿Cómo una Madre pretende causar división entre una familia?
  • ¿Cómo pone en tela de juicio la autenticidad de las enseñanzas de los teólogos?
  • ¿Cómo aparentemente estos mensajes contradicen la máxima autoridad?
  • Y cómo se aferran los incrédulos de las manifestaciones Mías a la humanidad, en sostener que estos mensajes contradicen el pensar de no pocos Cardenales.

Hijos Míos, os advierto: satanás está encumbrado en las altas cimas de la Jerarquía. Ved los hechos, reflexionad, Sacerdotes Míos: ¿Quién promueve el Catecismo Holandés? ¿Quién da libertad a los Neocatecumenales? ¿Quién quiere que se reciba de pie la Sagrada Comunión y auto-servirse de ella? Ay, Obispos y Sacerdotes Míos, los esbirros de satanás se os pegan como asquerosas sanguijuelas para absorber vuestra sangre. Yo, la Madre del Cielo y Madre vuestra, no deseo chantajear a nadie con Mis Lágrimas, pues las Lágrimas que son sinceras de dolor profundo de la herida del Alma, son remedios santos también dados de lo Alto. ¿Quién permitió que se os arrebatase a los que no saben, los Sacramentos del Bautismo, la Comunión, la Confirmación, la Unción de los Enfermos y hasta el Matrimonio legítimamente constituido? ¿Quién permitió que las relaciones Iglesia-Estado solaparan los crímenes y las fechorías del siglo? Sobre todo, amados hijitos: ¿Quién defiende el derecho de los no nacidos? ¿Quién aboga por los inocentes en las prisiones? ¿Quién cuida con amor a los ancianos y enfermos? Hay un gran pecado cuyo castigo vendrá sobre esta generación. Pero alguien algo objetará: ‘¿Cómo puede un Dios que es Misericordia castigar a Sus hijos?’ Así como santo y celoso es el Amor de Dios para con los hombres, santa y celosa es la Justa Cólera de Dios. Nadie debe separar para su provecho personal la Divinidad de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

La oración, queridos hijos, oración urgente y reparadora, os pido en este Cuarto Mensaje, oración de desagravio. Pedacito de Mi Corazón, dile a los señores Obispos que recen, porque con el rezo del Rosario podrán recobrar nuevos bríos. Amados Obispos, Sacerdotes Míos, os convoco a honrar y adorar al Espíritu Santo, como Dios, dadle la adoración que Se merece.

Amados hijos, ¿qué le depara a la humanidad en el fin de la década del presente siglo?: Decepciones y errores graves de la interpretación auténtica de la Fe. Las Órdenes Religiosas espiritualmente están decayendo a causa de la poca oración e incredulidad en los mensajes del Cielo. Os he pedido que os esforcéis por obtener la conciliación de la Tercera Orden del Carmelo, porque la Iglesia Católica en este tiempo necesita de verdaderos seglares que con el Estandarte de los Dos Sagrados Corazones se levanten triunfantes de las ruinas del ateísmo masónico y el modernismo. ¿Entiendes esto, Sacerdote Mío? Una Iglesia acomodada al pensar y sentir moderno, cifrando sus esperanzas en los avances tecnológicos y científicos, es una Iglesia que va en decadencia. Reflexiona un momento, Obispo Mío: ¿Dónde, la espiritualidad Carmelitana en la Diócesis? Cuán efímera ha sido la brillante idea que sólo se quedó en deseo estéril. ¿Dónde, la espiritualidad Franciscana con su espíritu de pobreza y austeridad? Si vosotros no os dais cuenta, ¿quién más se dará cuenta? ¿Dónde, la espiritualidad Jesuita?, si es precisamente de allí, que trabaja infiltrada y sutilmente la mentalidad de la nueva era. ¿Dónde, Obispo Mío, los propósitos de cambio? ¿Es acaso que vuestra Madre contradice y pone en evidencia lo que vosotros ocultáis? Ay, Mi pétalo de rosa…

Discípulo
Aquí veo de nuevo a la Santísima Virgen sollozar.

¿Acaso vuestra Madre, a quien invocáis, guardará silencio solapando los abusos en contra de Jesús? Sí, Obispo Mío, el Cuerpo de Mi Hijo sigue siendo desmembrado sin piedad. ¿Acaso no llega al cielo el clamor de las almas víctimas y sufrientes? Algunos obispos alemanes han decretado la muerte de millones de niños desde el vientre de las madres, ¿quién os justificará ante el inminente Juicio que se cierne sobre las Naciones?

Obispo Mío, ¿dónde, la dignidad de vestir santamente los ornamentos de las Órdenes Sagradas? En el próximo consistorio de Cardenales, el odio satánico explotará en el corazón de los más jóvenes Cardenales para apoyar y decidir en forma unánime al sucesor de Pedro. Es de aquí, que parte la manifestación de los dos testigos universales cuyos nombres ya conoce el Santo Padre. El odio de satanás hará, que se reconcilien los enemigos de Dios para decidir el futuro de la humanidad. Estad atentos, porque los mismos medios de comunicación os informarán que LOS ACONTECIMIENTOS POR LLEGAR INICIAN EL TIEMPO FINAL DE LAS PROFECÍAS SANTAS.

EL DÍA DE LA DECLARACIÓN, día gris y sin brillo de Dios, el maitreya lanzará al mundo su declaración a favor de los hombres y el mundo estará feliz de recibirle. La unión Árabe-Israelí será la palestra y el inicio de una conflagración nunca dada a la humanidad en toda su historia. Él se nombrará pacificador y guía de la humanidad, trae consigo las armas del demonio: poder, riqueza, salud y saber; y los que se opongan a él padecerán persecución. Quien resista hasta el fin será salvo. Así como Herodes se reconcilió con su pueblo entregando a la muerte al Dios hecho Hombre, así los enemigos de Dios formarán alianza para acabar con la verdadera Iglesia. Los lobos hambrientos se unirán contra su presa, pero ésta logrará escapar.

Hijos queridos, es importante abrir las Casas de Desagravio, el Espíritu Santo sostendrá estas Casas, porque el espíritu del mundo tratará de impedirlas. La unidad de los católicos auténticos producirá frutos visibles, aunque no se les quiera reconocer.

Escucha, Mi niño, ningún soldado va al frente de la batalla totalmente desarmado. Satanás no puede luchar contra sí mismo, su astucia lo lleva a la osadía, busca por aquí y por allá una entrada a sus maléficos planes que, disfrazados de falsa humildad, están diseminados entre los que conforman la actual organización de la Iglesia…

Mi adiós de Madre os haga reflexionar.

________________________
[1] “Corazón Sacratísimo de Jesús: Sed mi camino y mi Luz.” “Corazón Doloroso e Inmaculado de María: Sed mi defensa y mi guía.”

Fuente:
APOSTOLADO DE REPARACIÓN Y DESAGRAVIO A LOS SAGRADOS CORAZONES:
https://sagradoscorazones.wixsite.com/apostolado/u-v-m-1-2-y-3-doc

Para descargar los Mensajes en PDF:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/mensajes-actuales/  

Todos los Mensajes de Julián Soto, “El Discípulo”, publicados en este blog:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/julian-soto-el-discipulo/

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Una respuesta a “Todo está cumplido”. Con este lema Triunfarán los Dos Sagrados Corazones.

  1. pajares95 dijo:

    Amen ________________________________

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