El Gran Sello, Santuario de Vida en el Alma, por Bernabé Nwoye

EL GRAN SELLO:
SAGRARIO DE VIDA EN NUESTRAS ALMAS

Somos los Apóstoles del Reino Glorioso.
Que nuestras vidas apresuren el Reino de Paz.
Abre tu corazón como morada a la Santísima Trinidad, para que Dios manifieste Su Voluntad a los hombres a través de ti.
Considérate Templo del Espíritu Santo.
Tu alma es un pequeño Cielo.
Un Portador de Dios, crecerás hasta la perfección.
A través de ti, el nuevo perfume de la santidad se propagará hasta los confines del mundo. Entonces, el Reino de Gloria vendrá.
Que el Señor que nos llamó, fortalezca nuestra voluntad.

Bernabé Nwoye

MENSAJE DEL 6 DE ENERO DE 2000

6 de Enero de 2000 / Hora: 3:00 am
Lugar: Capilla de la Parroquia de Nuestra Señora de Lourdes, Imezi-Owa.

ESTOY CONSTRUYENDO UN NUEVO SAGRARIO DE AMOR EN SUS ALMAS.

En nuestra oración, tuve una visión de San Miguel Arcángel, sosteniendo un Cáliz que tenía encima una Lengua de Fuego. Él bajó de la nube con pequeños Querubines que adoraban al Cordero sin Mancha con himnos. Mientras miraba, vi a una gran multitud. Ellos venían de diferentes países del mundo. Todos estábamos reunidos a la entrada del Santo Santuario, alabando y adorando la Preciosísima Sangre.

Al rato, una nube descendió y cubrió todo el lugar. El Arcángel Miguel se acercó a nosotros y dijo:

“Beban esto, todos ustedes, esto es la Preciosa Sangre de su Maestro y Salvador, Jesucristo”.

Vi en el Cáliz, una pequeña Corona de Espinas y encima una Lengua de Fuego. Él continuó:

“Éste es el Cáliz que todos ustedes beberán. Éste es el Cáliz del amor”.

Todos dijeron: “¡Amén!” y luego Él lo compartió entre todos. Después dijo:

“Esta noche fui enviado del Cielo por el Padre Eterno, para venir y construir un Nuevo Sagrario de amor dentro de sus almas. Yo guardaré este Cáliz dentro de sus corazones. Éste es un Sello Eterno. Cuando sientan aridez, el Océano de la Sangre de Cristo fluirá del Sagrario de amor dentro de ustedes y los renovará.

Hijos de la Luz, esto establece hoy, una alianza por la que ustedes amarán a Jesucristo Agonizante. Ustedes son Sus consoladores. Yo soy el Arcángel Miguel, un Apóstol de la Preciosísima Sangre de Jesucristo.

Luego, le pregunté a San Miguel: “¿Qué significa esta Corona de Espinas en el Cáliz, y también, qué significa la Llama encima del Cáliz?” Él respondió:

“Te lo explicaré porque te concierne. La Corona representa los sufrimientos que pasarás por el bien de Cristo. También representa las penas y dolores que soportarás por la verdad. La Lengua de Fuego significa su recompensa victoriosa al final. Representa el Amor de Dios.

Hijo de hombre, ves a esta multitud de personas, ellos vinieron de todas partes del mundo. Ellos son los Apóstoles de la Preciosa Sangre. Este Sello y Bendiciones permanecerán para siempre.

Adoración y alabanza a la Preciosísima Sangre de Jesucristo, la Fuente de Mi poder. Que Ella los llene a todos de fortaleza y poder. ¡Amén!

Adoración a la Preciosísima Sangre de Jesucristo que abre el Sello. Que todos ustedes sean sellados con la Sangre. ¡Amén!

Adoración a la Sangre que abre el Océano de la Divina Misericordia. Que les otorgue Misericordia en sus días. ¡Amén!   

Adoración a Ti, Preciosa Sangre de Jesucristo, que reine en sus corazones por siempre. ¡Amén!

Hijos de la Luz, el Padre Eterno los ama a todos. Esto fue lo que lo motivó a enviarme para que les diera esta bendición. Esto es para prepararlos para los días que vendrán.

Hijos de la Luz, piensen en lo que significa que en su alma existe un Santuario de la Santísima Trinidad. Esto significa, que su alma es un pequeño Cielo, una morada para la Santísima Trinidad. Denle gracias al Cordero Sin Mancha cuya Sangre abre el Sello. Honor a la Mujer de la que la Palabra tomó Su Sangre y se hizo Hombre. Que Ella les abra la mente para que entiendan el valor de la Preciosísima Sangre de Jesucristo. ¡Amén! Hijos de la Luz, esta noche les prometo estar siempre a su lado para pelear por ustedes y defenderlos. Estoy rezando por ustedes. Permanezcan en la Paz del Cielo. Los dejo.”

Inmediatamente la visión terminó.

 

  1. SIGNIFICADO DE SANTUARIO:

Definición: Es un lugar santo o sagrado. Sencillamente es un pedazo de tierra que se destina para un propósito santo. 

Para los paganos.
En Nigeria, los ancestros que daban culto a deidades presentaban absoluto respeto por su santuario. Tenían reglas muy estrictas para regir el lugar y mantener su sacralidad, con la firme creencia que si las rompían serían castigados por sus dioses. Por ejemplo, ninguna mujer que estuviera por dar a luz o menstruando, podía acercarse. Nadie podía hacerle daño a la persona que allí se refugiara. Sólo el Sumo Sacerdote podía ofrecer los sacrificios a los dioses. Debían entrar descalzos. Para algunas deidades, sólo podían entrar los ancianos.

“Hijo Mío, tú has visto cómo los paganos veneran su santuario. Tú has visto cómo ellos temen la presencia de sus dioses, el demonio. Con temblor y miedo, ellos ofrecen sacrificios a sus dioses. Y Mi gente, los Míos no tienen respeto por Mi Santo Santuario. Nadie teme Mi Presencia. Ya nadie respeta Mi Santuario. Mi gente acumula mal sobre mal y llenan Mi santuario con el mal. Incluso, entre los sacerdotes de Mi Corazón, ellos ya no se atreven a detener este mal y consolarme. Muchas abominaciones han llenado Mi Santo Santuario, colocados en Mi Lugar Santo. Yo Soy Jesús, el Cordero del Sacrificio, a quienes ustedes persiguen. Yo Soy el Señor de Señores, a quien ustedes no temen. Yo Soy el Rey de Reyes, que ustedes no respetan. Hijos Míos, Yo Me dirijo a ustedes para que Me ofrezcan homenaje en Mi Santuario Santo. Un homenaje mayor al que los paganos ofrecen a sus dioses. Que ustedes sean una gota de consuelo entre tantas espadas amargas que traspasan Mi pobre Corazón que tanto les ama.”

(Silencio).

“Hijo, lee estas citas: Éxodo 25, Numero 18, 1-7 y Hebreo 9, 6-7. Medítalas y explícame lo que tú entiendes.”

(Jesús, 2 de abril de 2000. Desierto en el Monte Carmelo – Olo).


Para los israelitas de la antigüedad.
En el Antiguo Testamento, Dios le dijo a Moisés que construyera una Tienda Sagrada; donde Él los encontraría y viviría con ellos (Éxodo 25, 8).

Esa Tienda Sagrada es un Santuario.

Dentro del Santuario está el arca de la alianza, que contiene las dos tablas de piedra en la que están escritos los Diez Mandamientos. Dentro del Santuario hay un lugar considerado el más sagrado donde reposa el Arca. Como en el santuario de los paganos, este santuario es Santísimo porque el que mora en él, es el Señor de Señores, el Todopoderoso.

La luz resplandeciente de la presencia del SEÑOR santifica el Santuario. Sólo los sacerdotes tienen el derecho de entrar al lugar sagrado. Nadie, excepto los sacerdotes tiene el derecho de entrar al lugar sagrado.

El Señor dijo a Aarón:

“Tú y tus hijos, junto con los demás miembros de la tribu de Leví, a la que perteneces serán los responsables por las faltas que se cometan contra el santuario; pero solamente tú y tus hijos serán responsables por las faltas que cometan ustedes en sus funciones sacerdotales… pero SOLAMENTE tú y tus hijos podrán desempeñar las funciones sacerdotales relacionadas con el altar o que se realizan tras el velo. Este oficio les corresponde a ustedes, pues Yo les he dado el derecho de ejercer las funciones sacerdotales. Si alguien oficia como sacerdote, sin serlo, será condenado a muerte” (Números 18, 1-7).

“Preparadas así las cosas, los sacerdotes entran continuamente en la primera parte de la tienda para celebrar los oficios del culto. Pero en la segunda parte entran únicamente el Sumo sacerdote, y solo una vez al año; y cuando entra, tiene que llevar sangre de animales para ofrecerla por sí mismo y por los pecados que el pueblo comete sin darse cuenta” (Hebreos 9, 6-7).

Éstas y otras leyes eran para mantener al Santuario santo.

Cualquiera que rompiera estas leyes era reo de muerte, y santificaría el santuario con su propia sangre.

Jesús dijo:

“Hijo, Mi amor por ti Me acercó más a ti. Fue este amor el que Me mantuvo 33 años en este mundo buscándote. Este amor fue el que hizo que Mi Padre le pidiera a Moisés hacer una tienda sagrada para que Él pudiera vivir entre Su pueblo. Ese mismo amor lo llevó hacer una alianza en el que Él les daba mandamientos para guiarlos en Su Amor. El Arca de la alianza mostraba con claridad que su Dios estaba con ellos. La Tienda del Encuentro es el Santuario.

Hijo, ves Mi orden a Aarón referente a la Santidad de Mi Santuario:

“SOLAMENTE tú y tus hijos podrán desempeñar las funciones sacerdotales relacionadas con el altar o que se realizan tras el velo. Este oficio les corresponde a ustedes, pues Yo les he dado el derecho de ejercer las funciones sacerdotales. Si alguien oficia como sacerdote, sin serlo, será condenado a muerte” (Números 18, 1-7).

“Hijo, los israelitas de la antigüedad guardaron este mandato y Mi Mano de Justicia cayó sobre aquel que abusó de la Santidad de Mi Santuario en ese tiempo. Pero Mi gente, Mi propia gente —los nuevos israelitas— juraron no mantener santo Mi Santuario. Ellos van tan lejos de profanar al objeto Más Sagrado —la Santísima Eucaristía— la Alianza Eterna. Ellos dicen: Vamos a ver si Dios nos lleva a la muerte. Hijo, Mi misericordia está rebosando.”

(Silencio).

“Lee Hebreos 8, 7-13, Jeremías 31, 31-34 y explícame lo que entiendes”.

(Jesús, 2 de abril de 2000. Desierto en el Monte Carmelo – Olo).

Con el tiempo, Cristo vino a establecer el Nuevo y Eterno Santuario que no está hecho por el trabajo del hombre, ni recibirá el sacrificio de cabras o toros. Este Santuario es nuestra alma, que no recibe ni la sangre de las cabras ni la de los toros, sino la Sangre del Unigénito de Dios sacrificado. Este sacrificio fue uno y por todos para siempre.

“Si la primera alianza hubiera sido perfecta, no habría sido necesaria una segunda alianza. Pero Dios encontró imperfecta a aquella gente, y dijo: Vendrán días en que haré una nueva alianza con Israel y con Judá. Esta alianza no será como la que hice con sus antepasados, cuando los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; y como ellos no cumplieron Mi alianza, Yo los abandoné, dice el Señor. La alianza que haré con Israel después de aquellos días, será ésta, dice el Señor: Pondré Mis leyes en su mente y las escribiré en su corazón. Yo seré Su Dios y ellos serán Mi pueblo. Ya no será necesario que unos a otros, ciudadanos o parientes, tengan que instruirse para que conozcan al Señor, porque todos me conocerán, desde el más pequeño hasta el más grande. Yo les perdonaré sus maldades y no me acordaré más de sus pecados.” (Hebreos 8, 7-13 y Jeremías 31, 31-34).


La Nueva Alianza es EL GRAN SELLO, EL SANTUARIO VIVO EN NUESTRAS ALMAS.

Jesús dijo:

“Hijo, el conocimiento de lo que tú ves ilumina lo que tú no ves. El Sagrario que permanecerá para ver al final es el Santuario de tu alma. Yo te estoy llamando para revelarte el misterio del Santuario vivo en tu alma. Pero ¿cómo puedes sentir Mi Presencia en tu alma cuando tú no crees que Yo estoy verdaderamente presente en la Santa Eucaristía, y que Mi Presencia ocupa todo el santuario de Mi Iglesia? Por esto, tú bailas donde los ángeles temen pisar; donde los santos se acercan con terror. Hasta que aprendas a temer Mi Presencia en el Santo Santuario, Mi Presencia en tu alma seguirá siendo un misterio para ti. Tu pequeño conocimiento de este misterio será siempre una ilusión de la oscuridad. Hijo, aprende esta lección y teme la Presencia de tu Dios.

Mira al Santuario como el Sagrario vivo de tu Dios. Lee Éxodo 25, 8 -22; Isaías 6, 1-3; 1 Reyes 8, 10 -13 y Apocalipsis 11, 19 y explícame lo que entiendes.”

(Jesús, 3 de abril 2000. Desierto del Monte Carmelo – Olo).

Jesús dijo:

“Recuerda los llamados que te he hecho; haz de tu corazón un SAGRARIO vivo para que Yo more en él.”

Nuestro Señor continuó:

“Yo estoy llevándote al desierto para enseñarte muchas cosas sobre el Santuario que Yo quiero que todos los hombres preparen en sus corazones para Mí; te enviaré al Espíritu Santo. Él abrirá tu corazón y te iluminará sobre el verdadero significado del ‘Santuario’…”

(Dado por Jesús, el 31 de marzo de 2000).

Santuario es:

  • Sagrario Vivo de la Presencia de Dios.
  • El Lugar Más Santo.
  • Casa de Oración.
  • El Sagrario de la Nueva y Eterna Alianza. 


Sagrario Vivo de  la Presencia de Dios:

Cuando Dios creó el mundo, vio que todo lo que había hecho era bueno y moró entre Sus hijos (Génesis 3, 8).

Pero el hombre no pudo mantenerse en gracia de Dios, faltando por desobediencia a las leyes del Dios vivo. El pecado vino al mundo y la Gloria de Dios partió pues siendo Dios Santo no podía habitar en un mundo pecador.

En días posteriores, el deseo de Dios de vivir con Su pueblo creció, y dijo a Moisés que le construyera una Tienda sagrada o Santuario para que Él viniera y habitara entre ellos (Éxodo 25, 8 y 22).  Isaías también lo vio y dijo: “Estaba sentado en Su Trono en Su Santuario” (Isaías 6, 1).

Luego, el Rey Salomón le construyó un Templo (1 Reyes 8, 1-3). De modo que, en el Santísimo Santuario habita la Santísima Trinidad. (Apocalipsis 11, 19).

Este hecho de la Presencia real de Dios hace que el Santuario sea santo y nos habla de Su relación con nosotros, Su pueblo.

Jesús dijo:

“Hijo, cree que tu Dios realmente vive en Su Santuario.

Su Presencia ocupa todo Su Santo Templo. Yo Soy Jesús que dijo: “Yo estaré con ustedes siempre hasta el fin de los tiempos”. Vean al Santuario como el lugar más sagrado.

Lee Éxodo 26, 33–34; Éxodo 29, 43 e Isaías 6, 1-4 y explícame lo que entiendes”.

(Jesús, 3 de abril de 2000, en Olo).


El Lugar más Santo:

En estas meditaciones el Señor le ordena a Moisés cómo debe hacer los arreglos para que Él pueda habitar entre ellos. Le habla en cómo la cortina dividirá el lugar santo del lugar Santísimo (Éxodo 26, 33-34). Con esto, le indicaba a Moisés que el SANTUARIO TIENE que ser Santo. Luego, le ratificó que por Su Presencia el lugar quedaría santificado (Éxodo 29, 43).

En el libro de Isaías, él cuenta cómo los ángeles de Dios que estaban alrededor del Trono del Dios Todopoderoso se tapaban sus rostros y cuerpos con las alas en veneración por la Santidad del Santuario. En Su Santo Santuario los ángeles cantaban: Santo, Santo, Santo es el Señor Todopoderoso, toda la tierra está llena de Su gloria. Esto hizo que temblara y se llenara el Templo de humo (Isaías 6, 1-4). Si Dios es Santo, Su Santuario debe ser santo.

Jesús dijo:

“Hijo, ¿cuál es entonces Mi llamado para ti referente a Mi Santo Santuario? Solamente que mantengas Mi Santuario santo. Ésta es la gran reparación que tú Me puedes hacer. Hay cinco abominaciones desastrosas por las que te llamo a hacer reparación. Éstas son:

  1. Las desastrosas abominaciones en Mi Santo Templo que es la causante de una gran herida en Mi Sagrado Corazón.
  2. El cruel derramamiento de sangre, especialmente de los inocentes.
  3. El pecado de Mis hijos que dan culto a otros dioses. Me refiero principalmente a aquellos que pertenecen a cultos, especialmente los consagrados a Mí.
  4. La inmoralidad de estos tiempos, especialmente de aquellos que Me reciben indignamente y de forma abusiva.
  5. Y la pereza de Mis amados, especialmente la tuya hacia Mis llamados.

Entre estas abominaciones, hijo Mío, la profanación de Mi Santo Santuario y los que Me reciben indignamente, son las que más profundizan las heridas de Mi Corazón. Lloro amargamente por Mi Santo Santuario. Aun continúo llorando. Mira qué bellas son las mansiones, pero llenas de iniquidad. Hijo, más adelante te hablaré sobre estas abominaciones.

Te llamo para que guardes Mi Templo Santo. Si tú Me amas, soporta Conmigo la agonía de este tiempo. Mira al Santuario como un lugar de oración. Lee 1 Reyes 8; Lucas 19, 43-46 y explícame lo que entiendas”.

(Jesús, 3 de abril de 2000. Desierto del Monte Carmelo – Olo).


Es Casa de Oración:

Es un lugar para darle culto. El día en que el Rey Salomón construyó a Dios el Templo, lo dedicó haciéndoles muchas peticiones a Dios por el Templo; Leer 1 Reyes 8, 27-51. Los últimos versos proveen esperanza de salvación para aquellos que se han desviado y perdido la gloria de Dios (Romanos 8, 11-18).

Aún si estamos atados por el poder del mal, hay esperanza para nosotros. Aún si estamos entre los trabajadores del anticristo, el dragón rojo, pertenecemos al 666, que la Biblia refiere como los de tierras lejanas, hay esperanza para nosotros.

Tú no estás condenado para siempre. Hay esperanza para ti. ¡Sólo sé valiente! Si estás sufriendo la esclavitud de maldiciones por pecados de tus ancestros, mantente tranquilo. Tienes esperanza de vida.

Aún si te acusan falsamente o te están quitando tus bienes por la fuerza, no estés molesto, hay solución para todo esto.

Hay muchos más problemas que estamos viviendo en la presente generación. Pero todos ellos tienen esta sencilla pero Cierta solución, que es: “VUÉLVETE A DIOS EN SU SANTO TEMPLO con VERDADERO Y SINCERO ARREPENTIMIENTO.” La oración de Salomón vendrá a tu favor. Amén.

No hay otro camino que este camino Divino. No importa la cantidad de liberaciones que te hagan para salvarte o liberarte si no te vuelves primero a Dios con VERDADERO y SINCERO ARRPENTIMIENTO.
Ahora escuchemos la respuesta a las peticiones de Salomón:

Cuando Salomón terminó de construir la Casa del Señor, la casa del rey y todo lo que fue de Su agrado, el Señor se le apareció por segunda vez, como se le había aparecido en Gabaón, y le dijo: “He oído tu oración y la súplica que has pronunciado en mi presencia. Yo he consagrado esta Casa que tú has edificado a fin de poner allí mi Nombre para siempre: mis ojos y mi corazón estarán allí todos los días. En cuanto a ti, si caminas en mi presencia como lo hizo tu padre David, con integridad de corazón y rectitud, practicando todo lo que te he mandado, observando mis preceptos y mis leyes, entonces yo mantendré para siempre tu trono real sobre Israel, según se lo prometí a tu padre David, cuando dije: ‘Nunca faltará uno de tus descendientes sobre el trono de Israel’. Pero si ustedes y sus hijos se apartan de Mí, si no observan los mandamientos y preceptos que puse delante de ustedes, si van a servir a otros dioses y se postran delante de ellos, entonces yo extirparé a Israel del suelo que le di, y apartaré lejos de mi presencia la Casa que consagré a mi Nombre.

Así Israel será la burla y la irrisión de todos los pueblos. Esta Casa se convertirá en un montón de ruinas, y todo el que pase junto a ella quedará pasmado y silbará de estupor. Y se preguntará: ‘¿Por qué el Señor ha tratado así a este país y a esta Casa?’. Y le responderán: ‘Porque abandonaron al Señor, su Dios, que había hecho salir a sus padres del país de Egipto, y porque siguieron a otros dioses, se postraron ante ellos y los sirvieron: por eso el Señor atrajo sobre ellos esta calamidad”. (1 Reyes 9, 1-9)

Jesús confirmó todas estas declaraciones en el evangelio de San Lucas 19, 43–46:

“Y al entrar al Templo, se puso a echar a los vendedores, diciéndoles: «Está escrito: Mi casa será una casa de oración, pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones».” (Lc. 19, 45-46).

Sepan que el Santuario de Dios es una casa de oración.

Jesús dijo:

“Hijo, Mi Templo es una Casa de Oración, pero ustedes lo han convertido en una cueva de ladrones e idólatras. El amor que Yo tenía por Mi Templo Me llevó a echar afuera a los vendedores del Templo de Jerusalén. Hoy, no solo veo vendedores, sino también prostitutas e idólatras. Y a nadie le importa sacarlos afuera. Mantengan Mi Templo Santo. Hagan de Mi Templo una Casa de Oración. Echen a los vendedores, y aprendan a sacar a los vendedores del orgullo, lujuria, envidia, celos, arrogancia y sus amigos fuera de sus propias almas. Mi Templo es una Casa de Oración. El Santuario de tu alma es donde reside Mi Altar eterno. Conoce, hijo Mío, que tú eres el Templo de Dios. El Templo de Dios es una casa de oración.”

(Silencio).

Mira ahora Mi Santuario como el Sagrario de la Nueva y Eterna Alianza. Lee Hebreos 10, 5-7, Marcos 14, 22-24, Hebreos 10, 29 y explícame lo que entiendes.”

(Jesús, el 3 de abril de 2000. Desierto del Monte Carmelo, Olo).


Sagrario de la Nueva y Eterna Alianza:

Cuando llegó el tiempo, Dios envío a Su Unigénito Hijo que viniera a establecer la Nueva y Eterna Alianza. “Por eso, Cristo, al entrar en el mundo, dijo: “Tú no has querido sacrificio ni oblación; en cambio, me has dado un cuerpo. No has mirado con agrado los holocaustos ni los sacrificios expiatorios. Entonces dije: Aquí estoy, yo vengo —como está escrito de mí en el libro de la Ley— para hacer, Dios, tu voluntad” (Hebreos 10, 5-7).

“Mientras comían, Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Tomen, esto es mi Cuerpo». Después tomó una copa, dio gracias y se la entregó, y todos bebieron de ella. Y les dijo: «Ésta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos»” (Marcos 14, 22-24).

Con estas palabras, Cristo instituyó el Sacramento de la Santa Eucaristía. El Sacramento de la Santa Eucaristía es el Verdadero Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, unida a Su Alma y Divinidad, bajo la apariencia de pan y vino.

El Santísimo Sacramento está presente dentro de cualquier Iglesia Católica Romana, fundada por el mismo Cristo. El Santísimo Sacramento sustituye las Tablas de piedra del Monte Sinaí que estaban dentro del Arca de la Alianza donde se escribieron los 10 Mandamientos de Dios. ¡Por lo tanto, lo que tenemos ahora en el nuevo Santuario de la Iglesia es mucho más valioso y grande que la Antigua Arca de la Alianza dada a Moisés! ¡Es al mismísimo Dios! Por lo tanto, debemos darle mayor atención y mostrarle mucha más reverencia al nuevo Santuario de la Iglesia fundada por Jesucristo con Su Sangre.

Los Israelitas de la antigüedad mantuvieron el orden y la serenidad cuando ellos se acercaban a la Tienda, al Santo Santuario. Cualquiera que abusara del Santuario era reo de muerte inmediatamente por la deslumbrante luz de la Presencia de Dios.

“Piensen, entonces, qué castigo merecerá el que pisoteó al Hijo de Dios, el que profanó la sangre de la Alianza con la cual fue santificado y ultrajó al Espíritu de la gracia” (Hebreos 10, 29).

 Entonces, ¿cómo te acercas a Jesús verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento? ¿Estás tú entre aquellos que muestran descuidos y negligencias? ¡Arrepiéntete! Y teme la presencia de tu Dios en el Santísimo Sacramento. Aquel al que estás pisoteando es un león silencioso. Cuando venga el tiempo para que Él actúe, entenderás porque “nuestro Dios es un fuego devorador” (Hebreos 12, 29).

“Hijo, ¿es así como respondes a tanto amor abusando de Mi Santuario? Lo que tú tienes en tu Santuario es más grande que lo que los paganos tienen en el suyo. Pero ellos muestran mayor reverencia a sus dioses de la que tú le muestras a tu Dios. Lo que tú tienes es muchísimo más grande que lo que los Israelitas de la antigüedad y Moisés tuvieron en su Santuario. Pero ellos mostraron mucha mayor reverencia de la que tú muestras. Lo que tú tienes en el Santuario no es ni árbol, ni piedra, ni siquiera las dos tablas de piedra sino al Cordero del Sacrificio, el Unigénito de Dios Padre, Su Sangre, el Sello de la nueva Alianza.

Hijo, esta Sangre es derramada por ti y por todos los hombres para el perdón de sus pecados. Ahora ustedes Me corresponden abusando de Ella.”

(Jesús, el 3 de abril de 2000. Desierto del Monte Carmelo, Olo).
 

  1. IRREVERENCIAS Y ABOMINACIONES EN EL SANTO SANTUARIO. 

“Hijo, adentro de Mi Santuario, Mi gente difícilmente reconoce Mi presencia. A nadie le preocupa hacer respetar Mi Presencia. A nadie le importa adorar Mi Presencia. Con descuido, frialdad y con negligencia se presentan ante Mí. Mi gente está haciendo de Mi Templo un lugar de desfile de modas. ¡Míralos! Se visten desnudos. Ellos entran el Santo Templo con toda esta desnudez como prostitutas en este mundo pecador. Las mujeres ya no tienen sus cabezas cubiertas al entrar a alabarme en Mi Templo. ¿Qué son todos estos símbolos demoníacos que Mi pueblo lleva ante Mi presencia? Mira cómo han llenado todo el país con abominaciones. No encuentro a nadie que Me consuele como espero recibir en Mi Santo Templo. Sin embargo, mira, ellos vienen así a Mi Santo Templo y Me dan es mayor agonía. Incluso, los sacerdotes de Mi Corazón están hiriendo Mi Corazón, el Corazón que tanto ama, con una amarga lanza. Ellos no se preocupan por todas estas cosas malignas que aumentan Mi agonía. Por descuido, negligencia y frialdad, Mis sacerdotes han dejado las responsabilidades referentes a Mi Altar y al Sacramento de la Santa Eucaristía a “personas no calificadas”. Muchos Me están recibiendo indignamente.

Mi pueblo está creciendo en arrogancia y orgullo hacia el Sacramento de la Reconciliación. ¿Ves cómo la línea para confesarse disminuye diariamente mientras que la línea para recibir la comunión rápidamente crece? Hijo, Mi agonía es grande. Yo Me quedo desolado.

Recuerden lo que le dije a Aarón… (Números 18, 1-7). Hijo, Mi Misericordia está desbordando. Yo los llamo a ustedes Mis amigos, detengan todas estas abominaciones y arrepiéntanse. Confiesen sus pecados al sacerdote y no pequen más. Se les otorgará Mi Misericordia. Yo los bendeciré.”

(Jesús, 4 de abril de 2000. Desierto del Monte Carmelo, Olo).

“Bernabé, ¿qué dice recientemente Mi Iglesia sobre los Ministros Extraordinarios de la Santa Comunión?”

Yo le respondí: Mi Señor y Mi Salvador, no lo sé. Nuestro Señor dijo:

“Ve y averígualo”.

(Jesús, 29 de diciembre de 2000. Mi altar de reparación).


El 28 de febrero de 2001, el Agonizante Jesucristo se me apareció de nuevo y me preguntó:

“Bernabé, ¿qué has encontrado sobre los ministros extraordinarios de la Santa Comunión?

Yo le dije: “Señor, perdóname pero no he buscado nada sobre esto.” Nuestro Señor permaneció en silencio. Luego de un rato, yo le pregunté: “Mi Señor, ¿por qué me has escogido a mí para este trabajo tan crítico? Tengo miedo.” El Señor me miró continuamente y me dijo:

“¿Por qué temes? Tú no eres quien debe defenderse a sí mismo. Yo estoy cerca. Tú eres meramente un instrumento. Yo he querido usar a un analfabeta como tú para enseñar a Mis siervos arrogantes que piensan que son sabios. Sin embargo, el mundo perseguirá la verdad; pero ella permanecerá inmutable. Hijo, ¿es por esto que guardaste Mi voz sufriente solo para ti? Tú multiplicaste Mi agonía.”

Yo respondí: “Mi Señor, lo buscaré a la brevedad. Lo prometo.”


El 5 de abril de 2001, Domingo de Pascua a las 12, le presenté la respuesta de mi búsqueda como sigue: “Mi Señor y mi Salvador, Canon 230, Sección 3 declara:

Donde lo aconseje la necesidad de la Iglesia y no hayan ministros, pueden también los laicos, aunque no sean lectores, ni acólitos, suplirles en algunas de sus funciones, es decir, ejercitar el ministerio de la palabra, presidir las oraciones litúrgicas, administrar el bautismo y dar la sagrada comunión, según las prescripciones del derecho.”

El Señor me miró fijamente y me dijo:

“Hijo, ¿tú entiendes lo que significa por necesidad? ¿Qué entiendes tú por falta de ministros? Yo te diré lo que esto significa.” 

(Silencio).

“Verdaderamente te digo, esta ley fue dada a ustedes por su debilidad humana porque el amor por Mi servicio está disminuyendo en el mundo. La demanda por consuelos y deleites externos aumenta. Mis siervos carnales se aprovechan de esta ley para abusar de Mi Santísima Eucaristía. De la misma manera Mi Santo Santuario es profanado. Si ustedes supieran la grandeza de esta Nueva Arca de la Alianza, difícilmente se atreverían acercarse al Santo Santuario. Hijo, Yo luego usaré la Antigua Arca de la Alianza de los israelitas para revelarte un poco sobre esta Nueva y Eterna Alianza que tú profanas diariamente.”

Hijo, escucha esta parábola. Había una vez un Rey en cierta ciudad que quería hacer un viaje para visitar a otro Rey muy amigable que vivía muy distante. El viaje le llevaría muchos meses, incluso años para poder regresar. Él llamó a su único hijo y le advirtió: Hijo mío, conozco bien tu pequeñez y debilidad.

Tú eres verdaderamente mi hijo y el heredero de esta tierra. Así lo quiso Dios. Mira, debo ir a visitar al Rey amistoso que vive en tierras muy lejanas. Él tiene años esperando verme. Ahora, debo ir a verlo. Cuida de nuestra ciudad. No te dejaré como un huérfano. Toma mi manto real y sentirá siempre mi presencia. Ten este cetro de hierro y gobierna mi reino.

Hijo, si al final regresara el Rey y encontrara su palacio en ruinas y su manto real en manos de sus sirvientes, ¿qué hará? ¿Estará feliz, lleno de júbilo al regreso en su reino?”

Respondí: “No, mi Señor y Salvador, estará muy triste.” Él continuó:

“Mi Santuario que ustedes están profanando es más que el palacio del rey. Y la Santa Eucaristía que les di que ustedes abusan es mayor al manto real del rey.”

Escucha otra parábola y aprende sobre lo que necesidad significa y el espíritu que abrazaría este llamado de necesidad.

Cierta nación perdió muchos de sus guerreros en una batalla que continuaba. Cuando el rey supo de la noticia, llamó a toda la comunidad y pidió voluntarios a los civiles.

Hijo, considera el espíritu de motivación y los sentimientos de aquellos que penosamente se ofrecerán. Ellos están obligados a servir por necesidad: el amor a su nación que está en peligro, el pensamiento de perder sus vidas por el bien de la nación, y la agonía en dejar a sus parientes creó sentimientos encontrados.

Luego de todas estas consideraciones, con gran pesar, irán a la batalla.

Hijo, ¿entiendes algo de esta historia?”

Le respondí: “Un poco. Por favor, mi Señor y Salvador, ¿puedes explicármela?” Nuestro Señor respondió:

“Lo que la necesidad causó a la nación fue el tener que recurrir y enviar a civiles al frente de batalla.

A riesgo de sus vidas y con gran pesar, los civiles llorarán y se unirán a la batalla. Hijo, debes saber que el trabajo del ministro extraordinario de la Santa Comunión tiene un riesgo mayor que el de un civil en un frente de batalla. Esto es así, porque deberá poner mucha atención en Aquel que mata y tiene el poder de condenar al alma al fuego del infierno.

Mis hijos sin conocer este peligro, saltan a dar este servicio. Hijo, tu voluntad es tu voluntad. Lo que ha sido permitido está permitido. Yo estoy buscando a Mis Amantes que lean Mi Corazón Agonizante. Ellos verán el fuego consumidor de amor de Mi Corazón que los llama a arrepentirse. ¡Regresen! ¡Oh, Mis amados, no crezcan en arrogancia! ¡Sean humildes! Yo reclamaré mucho a Mis sacerdotes. Mucho abuso se ha cometido, mucha reparación es requerida…”


Modos
.

  • Se debe entrar al Santo Santuario con respeto y reverencia debido a la Presencia de Dios Altísimo, que llena todo el Santuario y que está rodeado de millones de santos ángeles que adoran día y noche al Cordero del Sacrificio cuya Sangre selló la Eterna Alianza. También los Santos y mártires rodean la Santa Eucaristía (Apocalipsis 5, 11-14). Ellos se acercan con temor. ¿Cuánto más deberíamos hacerlo nosotros hombres mortales que bailamos donde los ángeles temen pisar? ¿Cómo te acercas tú a Jesucristo, el mediador entre Dios y el hombre, que está en prisión por ti? Aún en la Santa Misa, no sentimos Su presencia que ocupa todo el Santuario.
  • Debemos postrarnos con las dos rodillas siempre: cuando el Santísimo sea expuesto, durante la Consagración del pan y vino en la Misa y cuando el sacerdote nos pase cerca con el Santísimo, Nueva Arca de la Alianza que es mayor a la de Moisés.
    Vemos cómo cambia la Santa Misa de su modo santo de adoración silenciosa a un mercado de ruidos, donde la gente viene a conversar, aplaudir, bailar, hacer comilonas y donaciones, todo dentro de la Santa Misa. Algunos hasta se llevan el periódico.
  • La Santa Misa es la continuación del Calvario, donde debemos adorar a Dios con santas meditaciones sobre Su agonía, sufrimientos, muerte y resurrección.
    Discutir en Misa es pecado venial, pero peor pecado es asistir con total olvido de la presencia de Dios Altísimo.
  • Cuando te acerques al Santísimo, generosamente arrodíllate y adóralo pues Él está presente.
    En la consagración, Cristo se hace presente y respira en el altar, espiritual y místicamente.
  • Santa Cecilia quiere que conozcamos que debemos hacer lo mismo que ellos hacen en el Cielo, pues el mismo Dios del Cielo es el que tenemos en el Santísimo.
  • Debemos mostrarle perfecta reverencia a Jesús en el Santísimo para recibir de Él múltiples gracias. De lo contrario, las gracias se pierden.
  • Debemos inclinarnos ante el Nombre poderoso del Padre, de Jesucristo y del Espíritu Santo cada vez que lo oigamos. Debemos ponerlo en práctica de una vez.
  • Aprendamos a no llamar el Santo Nombre de Dios en vano.
  • Cuando se nombra cualquiera de los Santos Nombres de Dios, debe adorarse. Aunque esto parezca difícil por el mundo arrogante en el que vivimos, debemos aprenderlo ahora porque nosotros somos los apóstoles de la renovación llamados a apresurar el Reino Glorioso en la tierra (Santa Cecilia, 14 de julio de 2000).
  • Debemos arrodillarnos y adorar a Dios y Salvador en el momento crítico de la consagración en Misa. Ver Hebreos 10, 28-30 y Mateo 8, 38.
  • Si solo viéramos como es la adoración en el Cielo, entenderíamos que somos hormigas antes gigantes, y tan feos como ranas comparados a la belleza celestial, quienes se postran ante la presencia de Dios.
  • Adicionalmente a todo lo anterior, el 16 de noviembre del 2002 el Señor le revela a Bernabé sobre la mayor arma de destrucción masiva para las almas: las profanaciones en contra de Su Presencia Sacramental en la Hostia Consagrada.
  • Nos invita a que propaguemos la doctrina de SU PRESENCIA REAL; en todas las pequeñas partes de la Hostia Consagrada se encuentra: Su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad.
  • “…Los terroristas modernos de esta arma de destrucción masiva promueven que es sólo un mero alimento. Y pueden verlo con su manera de tratar este Santo Sacramento:
  • Comunión en la mano.
  • No cuidan de las pequeñas partículas que tienen la misma dignidad que las grandes.
  • Ellos invitan a las personas a que ellas mismas la tomen y comulguen.
  • Hablan en contra y desestiman la Confesión, promoviendo la comunión indignamente.
  • No limpian el Cáliz de Consagración en el Altar sino en una mesa lateral como mesa de limpieza.
  • Lo anterior, es porque consideran la Santa Eucaristía como mero alimento. De esta manera, crean el arma de destrucción masiva.
  • Los llamo a que se opongan a la ordenación sacerdotal de mujeres. Si lo logran, habrán alcanzado su mayor logro de destrucción contra la carne y el alma. ¡Ay de estas mujeres que se colocan como instrumentos de destrucción, el fuego del infierno no será suficiente castigo!
  • Les ruego absoluta reverencia a Mi Presencia en la Santa Eucaristía. Veo como Mis hijos son perseguidos por arrodillarse para recibirme, incluso hasta negándoles el Sacramento. Oh, líderes Míos, ¿por qué no ven el plan malvado? Recuerden que Yo Soy ante quien Moisés y los profetas se postran, los ancianos y santos se postran en Mi presencia. Yo soy ante quien los ángeles permanecen postrados en eterna adoración. Teman la presencia de su Dios. Acérquense con amor y reverencia.”

  • El 17 de noviembre de 2002, Jesús reveló las consecuencias:
  • “Solo los sacerdotes en la Línea de Melquisedec han sido consagrados para hacer esto… Si continúan con los abusos y profanaciones, la Fe se perderá en las naciones. Mi gloria se irá de los profanadores (incluyendo a Mis sacerdotes), así como la luz del amor verdadero. El poder del error regirá las vidas de todos los que abusan o promueven las profanaciones al Sacramento de la Santa Eucaristía.
  • Todos los conventos, monasterios y seminarios que se involucren en estos actos, desaparecerán de la faz de la Tierra, nadie los recordará. Ya ha ocurrido en Europa. Estén advertidos. Escuchen Mi Llamado, eliminen esta arma de destrucción masiva.
  • Los obispos que se queden en silencio o las promuevan, verán con sus propios ojos la mundanalidad de sus sacerdotes. La verdadera devoción a la Eucaristía también desaparecerá de la diócesis. El amor por misionar se desvanecerá.
  • Perderán el sello de su celo apostólico. Buscarán las riquezas mundanas. Serán esclavos del materialismo. El dinero será su dios. Caerán en corrupción. Se pelearán por posiciones para obtener riquezas y placeres. Perderán la gracia de la castidad, serán invadidos por el poder de la lujuria. Unos se casarán y otros abusarán de vírgenes y arrastrarán a muchas almas al infierno. Todo esto como consecuencia de profanar la Santa Eucaristía.
  • SI esto continúa, las naciones experimentarán la escasez de sacerdotes. Los hombres perderán el celo para servirme. Muchos seminarios cerrarán.
  • Lo mismo ocurrirá con las religiosas que abusen o profanen la Santa Eucaristía. Se han vuelto arrogantes como el Rey Uzías (Lean 2 Crónicas 26, 16-21) que quiso ejercer las obligaciones de los sacerdotes. Caerán. Oh, Mis pequeñas hermanitas, con la misma voz del sacerdote Azarías y los 80 valientes sacerdotes de la antigüedad, les clamo con amor: No tienen derecho de dar la comunión. Sólo Mis sacerdotes de la línea de Melquisedec han sido consagrados para este fin.
  • Dejen este trabajo a Mis sacerdotes, que ninguna mano no consagrada se acerca al Cáliz de la Santa Eucaristía. ¡Huyan de esto! ¡La ira del Padre Eterno es grande! Yo Soy Jesucristo Agonizante que las llama a amar. Las llamo a regresar a su tarea que está desatendida en el mundo. Cuiden de los pobres, de los débiles, de los enfermos, de las viudas. Llevan la Buena Nueva al mundo. Formen a más vírgenes. De lo contrario, Mi gloria se irá; perderán la gracia de la castidad y de la humildad. Los hombres del mundo verán su mundanalidad que será mayor a la del mundo. Se quitarán el velo de la pureza… Muchas serán violadas y secuestradas. Muchas renunciarán a sus votos para volver al mundo. La maldad se propagará y la virginidad será un tema del pasado. El temor de Dios habrá desaparecido, y la maldad crecerá hasta lo inimaginable. La doctrina y la tradición de la Iglesia desaparecerá y verán a la Iglesia más como una empresa que como la Iglesia. Salvar a un alma en esos tiempos será como sacarla de los dientes del león. Éste es el ataque de esta arma de destrucción masiva.
  • De modo que levántense y defiendan Mi Iglesia antes de que sea muy tarde. Porque todas estas consecuencias se deben a esta arma de destrucción masiva.
  • Sin embargo, ¿creen que todo esto puede destruir a Mi Iglesia? Tiene el poder de destruir a muchas almas y enviarlas al infierno, mas no tiene el poder de destruir a Mi Santa Iglesia pues Yo Soy Su defensor.
  • Ay de la generación que experimente esta maldad. De aquella que permita que estas armas de destrucción masiva crezcan y ataquen al Sol Eterno del Sacramento de la Eucaristía. Sufrirá grandemente…”

Si no fuera por la Preciosísima Sangre que calma la ira del Padre Eterno, hubiéramos perecido hace tiempo por tanto orgullo e irreverencia.

Nuestro Señor clamó en el desierto:

“Tienen ojos pero no pueden ver. Tienen oídos pero no pueden oír. Sus mentes y entendimiento son carnales por lo que no pueden entender la hora. Hijo Mío, ¿qué es lo que aún falta por ocurrir? ¿Qué es lo que estás esperando escuchar o ver antes que entiendas la hora y corras por tu vida? El maligno ha venido e introducido sus errores en el mundo. Estas abominaciones han penetrado la Iglesia, sentándose en el Lugar Sagrado. La moda maligna ha sido introducida en el mundo. Las encarnaciones de satanás se pueden ver por todo el mundo. Puedes ver el reino de satanás en el mundo —donde las personas caminan desnudas sin vergüenza. Has visto el tiempo peligroso, difícil, donde las personas serán egoístas, avaras, calumniadoras, violentas, antipáticas y sin religiosidad. Estás viviendo en el mundo que encadena la verdad y permite que la mentira corra. Has visto la persecución a la verdad. ¿Qué más les falta para comprender la hora?…”

Nuestra Madre en Fátima dijo en 1917:

“La moda será introducida en el mundo que mucho disgustará al Señor. Muchas almas, muchas almas se van al infierno por los pecados de la carne.”

  • Muchos caen en pecados de la carne por la seducción de lo que ven incluso al ir a Misa privándoles de las gracias que debían recibir de Dios y saliendo en cambio, con un espíritu de lujuria. Asegurémonos de no ser el causante. Mateo 18, 7-8.
  • Debemos cambiar ahora este mal y hacer reparación por ello para reducir nuestros días de purificación en el purgatorio.
  • Deuteronomio 22, 5: “La mujer no debe usar ropa de hombre, ni el hombre debe usar ropa de mujer porque al Señor le repugna todo aquel que hace estas cosas.”
  • Debemos cuidar que las personas que harán las lecturas durante las Misas estén decentemente vestidas. Lucas 9, 45-46 y Ezequiel 8,17 y 10.

“Vistan Mi desnudez a través de su modestia. Imiten al Cielo, pues ustedes son del Cielo.”

A través del Arca de la Antigua Alianza Jesús nos revela el celo de Dios Padre hacia Su Santuario y hacia Su Alianza Eterna. Las mentes carnales no lo entenderán pero ya pronto llega el día que todos lo verán.

Ejemplos:

  • La muerte de los hijos de Elí (1 Samuel 2, 3 y 4).
  • La Grandeza del Arca de la Alianza en tierra extranjera (1 Samuel 5, 1-12).
  • La muerte de 70 hombres indignos que vieron dentro del Arca de la Alianza (Samuel 6, 1-19).
  • El hombre que murió por tocar el Arca de la Alianza (1 Crónicas 13, 1-10, Deuteronomio 10,8).
  • El castigo de Dios al Rey que quiso hacer el trabajo del sacerdote (2 Crónicas 26, 16-21).
  • Pecado mortal de Jeroboam (1 Reyes 13, 13-34).

¿Qué será entonces de aquel que trata como cosa barata la Sangre de Dios en Su Alianza?

Hemos visto el celo de Dios hacia los israelitas de la antigüedad que despreciaron el Santuario del Altísimo. ¿Qué creen entonces le ocurrirá a aquel que trate el Cuerpo y la Sangre de Cristo, Unigénito de Dios, con arrogancia, frialdad y negligencia? Imagínense cómo será su pago (Hebreos 10, 26 -31 y Deuteronomio 32, 35-36).

Podemos preguntarnos, ¿por qué no hemos visto el celo de Dios inmediatamente como en la antigüedad? Algunos piensan que Dios ha cambiado. ¡No! Dios es inmutable. Es el mismo ayer, hoy y siempre.

La respuesta está en la Preciosísima Sangre de Jesús que calma la ira del Padre Eterno hasta el día del juicio, donde se vengará mil veces más que con los israelitas de la antigüedad. En momentos y por el bien de los elegidos, Él permite que suframos un poco las consecuencias de nuestra iniquidad: 1 Cor 11, 27, 30.

“Hijo, eres valioso para Mí. He pagado por tu cabeza con Mi Sangre. ¿Cómo soportaré perderte? ¡No! Yo prefiero ver que cambies. Tú eres Mi gozo. Tú eres valioso para Mí. Duele mucho a Mi Corazón verte castigado por Mi Padre. Mi amor por ti Me mueve a revelarte Mi juicio antes que estés frente a Mí en la Corte Celestial.

Así como ahora ves Mi interminable Misericordia y Bondad ahora, así los ojos de los malvados verán Mi furia incontenible al final. Yo Soy Jesucristo Agonizante que los ama. Mantengan a Mi Santuario Santo.”

 

  1. EL GRAN SELLO Y LA NUEVA ALIANZA.

“Hijos, lean estas citas y comparen el Gran Sello con la Nueva Alianza:

Jeremías 31, 31-34; Hebreos 9, 1-10; Hebreo 10, 2-4; Hebreo 8, 7-8; Hebreo 9, 22; Hebreo 10, 5-7; Hebreo 9, 15; 2 Corintios 3, 6; Juan 4, 23-24; Marcos 14, 24; Mateo 26, 27-28; Lucas 22, 20; 1 Corintios 11, 25; Hebreos 10,19;  1 Juan 5, 6-7; Apocalipsis 7, 1-3.”

Jesús, el 7/4/2000.

MEDITACIONES:

  • Las ofrendas y sacrificios de animales a Dios no perfeccionaban el corazón del adorador ya que eran actos externos relacionados con alimentos, bebidas y ceremonias. Sin embargo, eran las reglas exteriores que aplicaban hasta que Dios dispusiera el nuevo orden.
  • Las adoraciones no purificaban perfectamente al adorador de sus pecados porque volvían a pecar. Sin embargo, el sacrificio anual le recordaba al pueblo sus pecados.
  • Si Dios se hubiera visto complacido con la primera alianza no tuviera necesidad de una segunda que debía contener Sangre pues según la Ley, sólo la sangre perdonaba los pecados.
  • Por ello, es que Jesús le dice al Padre que Él no quiere ofrendas ni sacrificios y que Él (Cristo) vino fue hacer Su Voluntad.
  • Es en Cristo que nos obtiene una Nueva Alianza para que todo el que fue llamado por Dios reciba la bendición eterna que Dios ha prometido. Esto por medio de una muerte que los libera de sus pecados.
  • Cristo nos ha hecho capaces de corresponder a la Nueva Alianza que consiste, no en leyes escritas, sino en el Espíritu que da la vida. Es por ello, que vendrá el tiempo en que por el poder del Espíritu de Dios la gente adorará al Padre tal como Es, ofreciéndole el verdadero culto que Él desea. Ya que Dios es Espíritu, solo por el poder del Espíritu puede la gente adorarlo como Él es.
  • En la Última Cena, dice que Su Sangre sella la Alianza con Dios, que se derrama por el perdón de los pecados. Es por la muerte de Cristo que tenemos total libertad de entrar en el Santísimo Santuario.
  • Ésta es la Alianza que Cristo selló con Su propia Sangre. Él ha escrito Su Ley con Su Sangre en nuestros corazones. Nuestra alma es ahora el Santuario Vivo de Dios. Dentro de nuestra alma se encuentra el Santuario de la Alianza. Este Santuario no solo contiene las dos tablas de piedras con los Mandamientos escritos en ellas, sino también el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Éste es el Cáliz del Amor que Cristo guarda en nuestra alma, el Sagrario Vivo, como un Gran Sello.
  • Este Sello permanece en nuestras almas hasta tanto nos mantengamos en estado de gracia. El único obstáculo para esta divina morada en nuestra alma es el pecado. El pecado saca a Dios de Su Templo como ocurría en la Antigüedad cuando el pueblo profanaba el Santo Templo.
  • Todo el que tiene el Sagrario Vivo en su alma, tiene el Sello en su frente.
  • Este Sello ya no es la sangre de cabras o vacas que usaron en la Primera Pascua, sino la Sangre del Cordero Inmaculado que servirá para la “Segunda Pascua”.
  • La “Segunda Pascua” significa nuestra entrada de este mundo inicuo al Reino Glorioso de Paz que viene. Todo el que pierda el Sello no poseerá la Tierra de Gloria. Tendrán la marca de la bestia – 666. Cuando Cristo venga a reinar en la Era de Paz, Él destruirá a la Bestia y a sus agentes.

MENSAJE:

“Hijo, la preparación que te estoy dando para cuando llegue la hora es el Sagrario Vivo que estoy renovando en ti. Qué terrible será para esta generación que vivirá esta hora. MI PRESENCIA EN SU ALMA SERA SU ÚNICO CONSUELO. POR ESTOS POCOS ELEGIDOS, YO SERÉ RAPIDO EN RESTAURARLO TODO. Hijo, si tú vives para ver esta hora, entenderás por qué Mis lágrimas y agonía son tan grandes. Te llamé porque te amo. Hijo, respóndeme.”

 

  1. NUESTRA ALMA ES EL SAGRARIO VIVO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD:

MEDITACIONES:

  • Jesús nos dice: “Hijos, reciban Mi Sangre. La Sangre de su salvación. Abran sus corazones para Mi Gran Sello.”
  • Jesús nos dice que al ofrecer nuestras vidas de sacrificio por las almas que viven en otras partes del mundo, que no saben nada acerca del Sello, el Padre verá Su Preciosa Sangre y los Sellará (Jesús, 30 de abril de 1999).
  • Así como el Cielo hace todo su esfuerzo en sellar a sus hijos, así también el enemigo los marca con el 666, el número de la bestia.
  • Nuestra Madre le dijo a Bernabé, el 7 de mayo de 1999: “Mi dolor es grande. Únanse a Mí en la batalla en contra del malvado dragón todos los que están sellados con la Sangre del Cordero. Luchen Conmigo contra las herejías que están destruyendo la raíz de la Iglesia. No teman su gran número. A través de la Sangre del Cordero sin Mancha, la fe de la verdadera Iglesia, de la verdadera doctrina, y la santidad pronto será restaurada.”
  • Nuestra Madre le dijo a Bernabé, el 7 de mayo de 19 99: “Éste es el Reino de la Preciosa Sangre por el que ustedes esperan. Reúnan a todos los Sellados y formen un gran ejército en contra de Mi adversario.”
  • Nuestro Señor le advirtió, el 2 de julio de 1999: “Vengo a informarles todo sobre el Sello y la venida del Reino de Mi Padre en la Tierra. Así como la sangre de los toros y cabras fue usada para el primer sello de la Pascua en la antigüedad, así Mi Preciosa Sangre se usará para el Segundo Sello de esta Pascua venidera. Todo el que no esté sellado no entrará a la Era Gloriosa que viene, el período del Reino de Mi Padre, pues la gran oscuridad los absorberá. Todos los que han sido sellados se les ha dado la marca de propiedad. Ellos poseerán la Tierra Prometida y disfrutarán el Reino de Mi Gloria”…
  • Nuestro Señor dijo, el 23 de julio de 1999: “El Sello se los di a todos los hombres el Primer Viernes Santo en el Monte Calvario. Hijos, con Mi flagelación el mundo fue liberado. A través de Mis Llagas fue sanado. Y a través de Mi Preciosa Sangre, fue sellado y salvado. Por ello dije: Todo está consumado. Desde ese día, ustedes Me pertenecen. Todos los que fueron sellados esperaron orando por el Espíritu Santo del Sello en el Cenáculo y recibieron la plenitud del Espíritu Santo del Sello cuando la plenitud del tiempo llegó. Hijos, del mismo modo, les doy esta Hora del Sello en preparación para el Segundo Pentecostés. Todos ustedes que pacientemente esperan por Mí durante estas Horas del Sello recibirán la plenitud del Espíritu Santo y también serán sellados. Hijos, manténganse esperando por Mí contemplativamente en el Cenáculo de sus almas. Yo vendré y pondré Mi Sello en ustedes. Los ángeles de la muerte no tienen poder en la Casa de Jacob que está sellada. Pasarán la segunda Pascua y reinarán Conmigo en la Tierra Prometida”.
  • Advertencia: “Sólo muy pocos entrarán en la Tierra Prometida a la que se dirigen. Por esto, es que les dije que renovaran su Sello siempre para permanecer en Mí y Yo en ustedes. Entonces, vencerán. Sean sabios en seguir el camino desértico. Carguen su cruz y síganme. Recuerden siempre que Soy Jesucristo Agonizante.” 30/07/1999.
  • En conclusión, debemos entender que la Santísima Trinidad está real y verdaderamente presente en nuestra alma como lo está en el Cielo. Cada alma en estado de gracia es un Santuario Vivo de la Santísima Trinidad. El cuerpo es el Templo de Dios. Del mismo modo en que debemos adorar y honrar a Cristo en el Altar, así también debemos hacerlo a la Santísima Trinidad en nuestras almas. Tenemos al Arca Viva de la Alianza de Dios en nuestras almas que promete mejores cosas que el “Arca de la Alianza de los antiguos israelitas”. Jeremías 31, 33.
  • La presencia de Dios en el Santísimo Sacramento en millones de hostias en todos los pueblos y ciudades del mundo, es cierta prueba del ilimitado Amor de Dios por nosotros. Pero la presencia de Dios en nosotros es aún más sorprendente porque el último día Su Presencia Sacramental desaparecerá mientras que en nuestra alma será eternamente. ¡Éste es el Gran Sello, que TU CREADOR VIVE EN TI!
  • Es por todo lo anterior, que tenemos de cierto modo mayor obligación de adorar a la Santísima Trinidad en nuestra alma que en el Altar, pues si nosotros fallamos en ir a visitarlo otros irán, de modo que Él no estará solo y abandonado. Pero si fallamos en adorar, honrar y amar a la Santísima Trinidad en nuestra alma, Él estará completamente solo y abandonado, pues ¡ésta es una obligación personal!


¿EN QUÉ MOMENTO OCURRE ESTO?

LA SANTÍSIMA TRINIDAD DESCIENDE PERSONALMENTE AL ALMA CON EL BAUTISMO, LA POSEE CON LA CONFIRMACIÓN Y RENUEVA EL GRAN SELLO CON LA RECONCILIACIÓN.

 

  1. LA SANTÍSIMA TRINIDAD DESCIENDE A NUESTRA ALMA:

EN EL SACRAMENTO DEL BAUTISMO:

  • La morada de la Santísima Trinidad en nuestras almas no está personalmente en el alma cuando somos creados o nacemos al mundo, sólo cuando somos bautizados.
  • El Bautismo purifica nuestras almas de la lepra del pecado original y la reviste de Gracia Santificante. Es en el Bautismo que la Santísima Trinidad entra personalmente y toma Su residencia en nuestra alma, haciéndola Su Santuario Vivo.

EN EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN:

  • Aún cuando con el Bautismo viene a nuestras almas y la hace Su Templo Vivo, es en la Confirmación que la recibimos con toda plenitud. La Santísima Trinidad viene a nuestras almas completamente.
  • Así tenemos que los Apóstoles habían recibido al Espíritu Santo antes del Día de Pentecostés. El mismo día de la Resurrección, Jesucristo se le apareció, sopló sobre sus cabezas y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo. A quienes perdonen los pecados, les quedarán perdonados y a quienes se los retengan, les quedarán retenidos» (Jn. 20, 22-23). Pero fue en el Día de Pentecostés, que la Tercera Persona de la Santísima Trinidad descendió a ellos en plenitud. El Gran Sello fue renovado en su totalidad.
  • El Sacramento del Sello es lo más importante y sólo se recibe una vez. Cuando la Santísima Trinidad entra en nuestras almas, construye Su Sagrario llenándolo con gozo, paciencia, benignidad, modestia, castidad y demás virtudes y gracias.
  • Luego, nos otorga los dones de Ciencia, Entendimiento, Sabiduría y Consejo para iluminar y ayudar a nuestra inteligencia y, Piedad, Fortaleza y Temor de Dios para fortalecer nuestra voluntad.
  • Por tanto, se debe preparar bien al que se confirmará, conociendo el catecismo; enseñándole a amar y a honrar a la Tercera Persona de la Santísima Trinidad que recibirá en plenitud; las Gracias que recibirá; la obligación de adorar al Santísimo en su alma y mantener su cuerpo Santo para retener el Gran Sello, pues sólo el pecado la hace partir.

EN EL SACRAMENTO DE LA RECONCILIACIÓN O CONFESIÓN:

  • Éste es el Sacramento de la Renovación. A través de la Confesión, purificamos nuestra alma en la Sangre de Cristo, trayendo de regreso a la Santísima Trinidad a nuestra alma después de haberla ahuyentado con el pecado. Al confesarnos a un sacerdote, él nos absuelve de los pecados y pide a Dios la Gracia Santificante para nosotros. Ésta es la mayor reparación, si confesamos con sinceridad y arrepentimiento. El pecado es un acto de profunda ingratitud hacia Dios.
  • Para renovar su Sello a través de este Sacramento, debes CONFESAR todos tus pecados a un sacerdote. Debes RENUNCIAR a pecar con todo tu corazón. Después, deber RENDIRTE a la Perfecta Voluntad de Dios. Debes OBEDECER a todas los Mandamientos del Señor, tu Dios. Y, finalmente, debes CREER en todo lo que Dios ha revelado. Estos cinco pasos: CONFESAR, RENUNCIAR, RENDICIÓN, OBEDIENCIA Y CREER, son los pasos para una total renovación de nuestro Sello.
  • Adicionalmente, a través de esta devoción, nosotros observamos la Hora del Sello, que es cada viernes entre las 12:00 del mediodía y las 3:00 pm. Durante este tiempo, elevamos nuestras almas a Dios a través de la meditación de Su nacimiento, sufrimientos, muerte y resurrección. Invitamos al Espíritu Santo a nuestra alma a través de la oración. Él viene, entra en nuestra alma, la renueva, renovando nuestro Sello Bautismal y construye Su Sagrario Vivo, el Sagrario del Amor. El Ángel del Sello entonces nos marca con el Sello Celestial. Nuestros nombres estarán en el Libro de la Vida.

 

  1. EL REINO GLORIOSO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD EN NUESTRAS ALMAS.
  • “Hijo Mío, si cumples Mi llamado, tu alma será Mi Morada eterna. Podré vivir en ti de una santa comunión a la otra. Verás con tus propios ojos la manifestación de Mi Reino Glorioso en la Tierra, que ha nacido en medio de ustedes.
  • Entonces, la Voluntad de Mi Padre será hecha en la Tierra como en el Cielo. Al final, verás la caída del hombre malvado y su mundo malvado. Mi pueblo brillará como Estrella de la Mañana. Reformaré sus cuerpos mortales para que Mi Santuario Eterno brille siempre. Yo haré Mi morada pues no habrá más abominación. Mis ángeles los guiará en contras de los abusadores. Lo antiguo habrá terminado. Lee Oseas 2, 1-18 e Isaías 11, 6-9 y siente Mi gozo. Ustedes son el Gozo de Mi Corazón…” (8/4/2001)
  • “Padre, Venga Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la Tierra como en el Cielo.” Éste es el Reino Glorioso que estamos esperando. Cuando todos los hombres amarán a Dios con todo su corazón y amarán al prójimo como a sí mismos. En esta era no habrá más guerra, robos, ni odio. Todo el mal habrá terminado.
  • ¿Cómo vendrá esta Era? A través de ti; si decides unirte a los elegidos apresurarás el Reino Glorioso sobre la Tierra. El reconocimiento de Su presencia en nuestra alma es gran acercamiento a este llamado de santidad. Lucas 5, 14 y 16.


MENSAJE DE LA REINA DEL CIELO PARA LOS APÓSTOLES DE LA PRECIOSA SANGRE DE JESÚS – EL MARTIRIO DEL AMOR.

“La Paz del Cielo esté con ustedes, Mis hijos. Hoy, vine aquí para darles un  mensaje sobre el verdadero martirio y el verdadero amor. Yo creo que el fruto de este mensaje será un acto de consuelo para Mi Jesús y Mi Dios. Acércate, hijo Mío.

En la Tierra hay un grupo de amantes que el Cielo llama, “víctimas de amor”. Son los mismos amantes que Jesús llama, “consoladores”. Ellos son víctimas y consoladores porque comparten la agonía de su Dios por la humanidad. Hijos, estos amantes de Cristo no solo son crucificados por los hombres por amor a Dios, sino que Dios mismo los somete a dolorosas agonías por amor a las almas. Pueden ver las almas estigmatizadas en el mundo. Ellas son víctimas de amor. Ellas sufren la Pasión del Señor por amor a las almas. Ciertamente que son consoladores. Hijos de Cristo, hay un martirio que es mayor al martirio de los estigmatizados o al martirio rojo que consiste en derramar la propia sangre por Cristo. Éste es, el martirio del amor.

Aquellos que sufren este tipo de martirio son llamados los “lirios de Amor”. Oh, por amor a Cristo, estos lirios de Cristo son crucificados varias veces. Ellos mueren una y otra vez por amor a Cristo. Ellos son como martillos en las manos de Dios que sufren el calor del golpe para reparar los daños.

A ellos Cristo les pide consuelo. Él quiere que Sus lirios sean crucificados como lo fue Él. Oh, Él quiere que estas almas sean Víctimas de Amor como lo fue Él. Hijos, que los lirios de Cristo compartan la agonía de Cristo para la renovación. 

Hijos, si su Dios quisiera cambiar la Faz de la Tierra sin ayuda de nadie, ciertamente que Él pudiera hacerlo en el abrir y cerrar de un ojo. Entonces, ¿por qué Él preferiría el martirio de aquellos que ama, para la renovación de la faz de la Tierra? Es simple. Porque Él quiere ser glorificado a través de ellos, a fin de que ellos puedan ser glorificados en Él. Hijos, Cristo quiere ser glorificado a través de ustedes. Es por esto, por lo que les ha hecho varios llamados, para que puedan compartir con Él Sus agonías. Que los lirios de Cristo le ofrezcan el dulce cáliz del amor. Esto es, el verdadero martirio de amor por Cristo.

Hijos de Cristo, ustedes escuchan a Cristo diciéndoles que lo defiendan en contra de la maldad del mundo y en contra de la malignidad que está atacando a la Iglesia, y, la autoridad de la Iglesia les dice que se detengan. Oh, ustedes son unas víctimas de amor expuestas a la más dolorosa prueba. Verdaderamente es Cristo quien está agonizando. El mismo que los está llamando a que se levanten es el mismo que los está acuñando a través de la autoridad de Su Iglesia. Sí, es Él el que quiere aplastarlos por el bien de aquellos que lo crucifican una y otra vez. Sí, Él quiere que ustedes sufran el más doloroso martirio. Éste es el martirio del amor.

Oh, pequeños lirios de Amor, si ustedes ignoran la orden de la autoridad de la Iglesia y siguen el llamado de Cristo, han fallado. El orgullo y la desobediencia arruinarán sus almas. Oh, si ustedes ignoran el llamado de Cristo y obedecen a la autoridad de la Iglesia sin sentir la agonía de Cristo, ustedes habrán fallado como víctimas de amor. Ustedes no tendrán recompensa como mártires de la renovación.

Oh, ¿qué hacer entonces para recibir la hoja de palma de los mártires victoriosos y aún permanecer en la luz de la verdadera obediencia? Hijos de Cristo, la agonía de Cristo debe llenar sus corazones siempre. Ustedes siempre deben trabajar arduamente para seguirlo. Pero ustedes deben ser obedientes a las autoridades, siempre que la obediencia no sea pecado.

Recuerden que Cristo está con Su Iglesia hasta el fin de los tiempos. La puerta del infierno no prevalecerá contra ella. De modo que, conozcan hoy que esos errores del Modernismo y Protestantismo que pelean contra las mismísimas raíces de la Santa Iglesia Católica y de su santa Tradición no podrá destruir a la Iglesia. Cuando el número de mártires de amor se haya completado, Cristo se levantará y hará Su trabajo, que le pertenece sólo a Él. Y, Yo, la Reina del Cielo, volveré a aplastar la cabeza de satanás.

De modo que han sido llamados a estar en el centro de la llama y a experimentar la prueba más dolorosa. Yo les he dado la luz. Ustedes seguirán la luz y comprenderán su llamado. Con estas lecciones y las lecciones de Santa Cecilia, Yo espero que Mis pequeños sean victoriosos con el poder del amor y abracen el martirio de amor.

…Hijos Míos, sean humildes. Yo soy la Madre de Jesucristo Agonizante. Permanezcan en la Paz del Cielo, los dejo.”


CONTENIDO
 

  1. SIGNIFICADO DE SANTUARIO:
  • Sagrario Vivo de Dios.
  • El Lugar Más Santo.
  • Es Casa de Oración.
  • El Sagrario de la Nueva y Eterna Alianza.
  1. IRREVERENCIAS HACIA SU SANTUARIO:
  • La muerte de los hijos de Elí.
  • La Grandeza del Arca de la Alianza en tierra extranjera.
  • La muerte de 70 hombres indignos que vieron dentro del Arca de la Alianza.
  • El hombre que murió por tocar el Arca de la Alianza.
  • El castigo de Dios al Rey que quiso hacer el trabajo del sacerdote.
  • Pecado mortal de Jeroboam.
  • ¿Qué será entonces de aquel que trata como cosa barata la Sangre de Dios en Su Alianza?
  1. EL GRAN SELLO Y LA NUEVA ALIANZA.
  2. NUESTRAS ALMAS COMO SANTUARIOS VIVOS DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD.
  3. LA SANTÍSIMA TRINIDAD DESCIENDE PERSONALMENTE AL ALMA CON EL BAUTISMO, POSEE EL ALMA CON LA CONFIRMACIÓN Y RENUEVA EL GRAN SELLO CON LA RECONCILIACIÓN.

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Fuente: http://preciousblood95international.com/  

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https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/mensajes-actuales/  

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Una respuesta a El Gran Sello, Santuario de Vida en el Alma, por Bernabé Nwoye

  1. Teresita Arroyave Cuartas dijo:

    Esto me gusta demasiado. muyyyy importante. Muy necesario.

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