“Armaos de paciencia, de paciencia santa, la que espera contra toda esperanza, la que pone todo en Mis Manos.”

Los días 7 de cada mes, desde Julio del año 2014, la vidente Isabel recibe Locuciones de Nuestro Señor Jesucristo, publicadas en el sitio: http://elpastorsupremo.es/

jesus_buen-pastor-2OCTAVO MENSAJE
7 DE FEBRERO, 2015

“Nadie sabe el día en que Yo he de llegar a juzgar la Tierra con rigor, más que Mi Padre que fijó el día desde toda la eternidad[1].

El día está cerca, preparad vuestro corazón al Señor que llega a regir la Tierra con justicia. ¿Por qué vivís como si este lugar en que habitáis fuera el lugar donde viviríais para siempre? Es mentira, y las mentiras vienen de Satanás[2]. Os hace vivir como si fuerais poseedores de la Tierra en propiedad. Y ¡no!; sois caminantes, sois peregrinos en camino; no os detengáis con las cosas de este mundo. Eso es engañoso y os distrae de vuestra salvación.

Preparad vuestro corazón al Señor[3] que llega a instaurar un Reino de paz sobre las guerras y las discordias, un Reino de amor sobre el odio y la ingratitud, un Reino de justicia sobre tanta mentira. Caminad cada día hacia la meta final; no os paréis en las cosas de este mundo. Sólo Satanás quiere que viváis como si siempre os fuerais a quedar en este mundo. Él es el príncipe de la mentira; no le hagáis caso, no le escuchéis; os lo repito: sois caminantes, peregrinos que vais caminando hacia la meta, hacia la eternidad y dejaréis este mundo. El príncipe de este mundo sólo quiere la perdición de vuestras almas; es por lo que os quiere enganchar a este mundo hasta no poder soltaros de él. ¡No le hagáis caso! ¡No le escuchéis!

Vivid en paz, pero desapegados de todo lo de este mundo, porque tiene un tiempo final, un tiempo en que todo esto se acabará. Por vuestro bien, hijos, tened presente vuestra condición de peregrinos. Que no os aflijan tanto las cosas de este mundo, que se acaban, que se acabarán para siempre, esperando cada día con alegría, con amor, con deseo de que el Hijo del hombre venga[4] a instaurar el Reino de Dios a este mundo perdido y sin rumbo, cuyo final es la desolación. No os preocupéis por el mañana[5] porque no sabéis si el mañana llegará. No sabéis ni si el minuto en el que vivís acabará por cumplirse entero, y os preocupáis por tantas cosas vanas e inútiles. Preocupaos por vuestra salvación y la salvación de vuestros hermanos[6].

Yo os llamo a la conversión[7], a la paz entre vosotros, a caminar con alegría por este mundo caduco. No os detengáis y ayudad a vuestros hermanos a caminar.

Mirad que llego a regir la Tierra vestido de Poder y Majestad[8]; Mi Cruz será la Gloria de este mundo. Entended, hijos: No os embotéis con las cosas de este mundo que pasará[9]. Todo terminará y sólo quedará el amor[10] de vuestras obras. No os distraigáis con lo que va a suceder mañana: es un engaño del maligno que os quiere distraer de la Gracia que hoy estoy derramando sobre vosotros para que la perdáis, para que no dé fruto.

Asistid a la Iglesia y honrad Mi Nombre; no os preocupéis del qué dirán; venid a estar Conmigo, acompañadme en el Sagrario donde os espero día y noche; no Me dejéis solo. ¡Siempre estoy solo! Acompañadme con vuestro amor y oración, no sólo por vosotros, también por vuestros hermanos[11], por el Papa, por todos los que deben regir Mi Iglesia Santa. No deis tanta importancia a las cosas de este mundo. Pedid a Mi Padre Santo por las cosas verdaderas que nunca terminarán: el amor entre los hombres, la paz en las familias y en Mi Iglesia, la unión de todos los cristianos para Mi Gloria y Mi alegría de ver reunidos en torno a Pedro a todos Mis hijos. 

¡Hijos queridos! Aunad vuestros esfuerzos para el amor, el amor entre todos. Cuántas discordias, cuántas críticas, cuántos disgustos en Mi Iglesia Santa por no ceder ante el hermano. Estáis llenos de orgullo y soberbia; no sois humildes. Sólo en el camino de la humildad podéis ser agradables a Mi Padre Santo y honráis Mi Sacrificio en la Cruz. No Me hagáis sufrir con vuestros altercados en Mi Nombre; en Mi Nombre nunca puede haber desamor; en Mi Nombre se entrega hasta la vida por amor, pero nunca se hiere al hermano. ¡No lo olvidéis! Si hacéis sufrir al hermano nunca es en Mi Nombre. Cuando corrijáis al hermano sea con caridad[12] extrema, poneos en Mi Cruz, quedaos crucificados ante él y entonces amonestad sus faltas; pero nunca os subáis al pedestal para corregir; siempre desde Mi Cruz.

Armaos de paciencia, de paciencia santa, la que espera contra toda esperanza, la que pone todo en Mis Manos y guarda la paz en su corazón, no se irrita por la impaciencia ni el desánimo, sino que, como hoja al viento, espera el momento en el que el viento la depositará en el suelo o en cualquier otro lugar, y aún así no piensa en quedarse allí, sino que puede volver a echarla de un lado a otro. Ésa es la paciencia que quiero en vosotros. No os sintáis dueños de vosotros mismos, porque no lo sois. Yo soy vuestro dueño[13] y Yo sé a dónde os dejaré que os poséis, pero puedo volver a desinstalaros; todo para Mi Gloria y bien de vuestras almas.

No os irritéis en las circunstancias de esta vida; es necesario para vuestra salvación y la de vuestros hermanos. ¿Por qué no dejáis que sea Dios quien elija vuestra vida? ¿Por qué os resistís tanto a Mi Voluntad? ¿Por qué tenéis miedo? ¿Acaso no os fiáis de Quien os ama tanto que dio Su Vida en la Cruz por vosotros? ¡Ay, hijos de Mi alma, Mis pequeños, Mis niños amados! Confiad en Mí[14], confiad en vuestro Salvador que tanto os ama. El mundo no conoce Mi Amor[15]. Habladle de Mi Amor. El mundo está necesitado de vuestra entrega sin límites, de vuestro amor sin límites, de vuestra paciencia sin límites, de vuestra confianza en Dios sin límites.

¡Ay, Mis pequeños, si supierais cuánto os amo; si supierais de Mi Amor! Seríais siempre felices aun en la adversidad, pero olvidáis Mi Amor porque os dejáis engañar por el príncipe de la mentira[16]. Cómo deciros, hijos, que nunca estáis solos, que siempre estoy con vosotros[17], pues tembláis a cada momento presa del miedo y de la desesperanza. ¡No, hijos!, que os llevo de Mi Mano, que no os suelto, tened paciencia pues todo acabará y Me veréis cara a cara y seremos felices una eternidad de amor; pero sed fieles a Mi Amor, cumplid Mis mandamientos[18], ¡esto es importante! Porque indican el camino del amor y sólo en el Amor hay Salvación.

Vengo, hijos, vengo a por vosotros. Todo ha terminado, todo va a terminar, pero aún un tiempo más de espera.

Uníos a Mí cada día en la oración, en la Santa Misa; recibid Mi Cuerpo en Gracia, lavad vuestras manchas en el sacramento de la confesión[19]. ¡No permitáis que vuestros hermanos Me reciban en pecado por falta de conocimiento! Avisad a vuestros hermanos de la necesidad de la Gracia del alma para recibirme. ¡No permitáis que entre en un alma llena de serpientes y oscuridad por el pecado mortal! No Me hagáis sufrir más el desconocimiento y la permisión de almas que Me reciben en pecado mortal. ¡Ayudadme, hijos, ayudadme por compasión!, pues, aun en las almas que Me reciben en pecado grave por desconocimiento, Mi sufrimiento es tan grande que el Universo entero no lo podría contener. ¡Escuchad, escuchad estas palabras y aliviad Mi sufrimiento! Yo os lo pagaré un día en el cielo donde os amaré eternamente, Mis pequeños hijos del alma. 

Mi delicia y Mi consuelo es vuestro amor por Mí y por vuestros hermanos, en un mundo perdido por el desamor, por el odio y la venganza, que vaga sin rumbo, camino de la perdición. ¡Cuántas almas se pierden por el odio a los hermanos!, por el deseo de venganza. ¡No lo permitáis! Con vuestra oración y sacrificios luchad siempre contra el odio: es la puerta más grande que se abre a Satanás en vuestra vida. Se instaura, en el alma que odia, el reino de Satanás. ¡No lo permitáis!, vosotros que seguís a vuestro Maestro en la Cruz, que todo lo dio por amor[20]. Mirad al Padre que envió a Su Único Hijo por un Amor que nunca podríais comprender ni atisbar; sólo en el cielo lo veréis, comprenderéis en plenitud porque es inabarcable Su Amor, insondable y eterno. Vosotros, hijos, sois del amor; ayudad, a los que odian, a amar; con vuestra oración, sacrificio, y predicación si es necesario.

Como ovejas entre lobos os envío[21]; pero sois ovejitas del Señor[22] y Yo soy vuestro Buen Pastor[23]; nunca seréis arrebatados a las tinieblas por el lobo si hacéis lo que os mando, y no os separáis de Mi cayado[24].

Luchad contra la mentira[25]; es la enemiga de la Verdad, de Mi Verdad. Me atacará para destruirme. ¡No lo consintáis!, siendo vosotros siempre hombres y mujeres verdaderos; que no haya en vuestros labios y corazón una sola mentira. No hay mentira pequeña ni grande; es mentira, y en ella está siempre Satanás.

Que vuestros ojos sean limpios. ¡No miréis el mal!, no sea que os conduzca a donde él habita.

Vuestras manos sean puras, y todos sus actos sean puros.

Guardad vuestro cuerpo de forma intachable[26], pues vuestro Huésped es el Dios del cielo. Es obra de Dios; en él la obra de santificación de Mi Santo Espíritu[27].”

(Silencio)

“La oscuridad se acerca, hijos; estad preparados y vigilantes, que no os coja desprevenidos. Aquel día será terrible: sólo en Mí encontraréis auxilio. No os fiéis del mundo: lo rige Satanás. Acudid a Mí, hijos, acudid a Mí. Yo os espero. No siempre estaré con vosotros; entended, leed las Escrituras y entended; vendrán días en que Me buscaréis y ya no estaré, porque el príncipe de este mundo suprimirá el Sacrificio del Altar[28]. Yo os aviso; ayudadme en estos últimos tiempos. Guardad Mi Palabra[29] en vuestros corazones. Amad a vuestro Salvador[30].”

________________________
[1] Mt 24, 36
[2] Ap 12, 9
[3] Heb 3, 8
[4] Ap 22, 20
[5] Mt 6, 34
[6] Mt 6, 33
[7] Hch 3, 19
[8] I Tes 4, 16
[9] I Jn 2, 17
[10] I Cor 13, 8
[11] I Tes 5, 17 y 25
[12] Gál 6, 1
[13] Jer 3, 14
[14] Is 26, 4
[15] Jn 15, 18- 19
[16] Ap 12, 9
[17] Mt 28, 21
[18] Jn 14, 15 y 21
[19] Mt 22, 11- 13
[20] I Jn 3, 16
[21] Mt 10, 16 ; Lc 10, 3
[22] Jn 10, 14
[23] Sal 23 ; Jn 10, 11
[24] Sal 23, 4
[25] Prov 6, 16 -19
[26] I Tes 4, 3
[27] II Tes 2, 13 ; I Pe 1, 2
[28] Dan 8, 11 ; Dan 9, 27 ; Dan 11, 31 ; Dan 12, 11
[29] Jn 14, 23
[30] I Jn 4, 19

Nota: El director espiritual de Isabel escribe lo siguiente:
“Conviene tener presente que las citas bíblicas que van a pie de página no forman parte del mensaje, sino que son un añadido posterior: son sólo ilustrativas e indican una concordancia textual entre el mensaje y las mismas. Pero no se pretende demostrar o interpretar la Palabra de Dios a la luz del mensaje.
Al poner a disposición estos mensajes de todo el que quiera conocerlos se hace con la confianza de que un día gocen de alguna aprobación eclesiástica y en el sometimiento al juicio de la autoridad de la Iglesia en cuanto a su origen sobrenatural, pero con la persuasión de que no contienen nada que vaya en contra ni del dogma, ni de la moral de la Iglesia. De momento están acogidos al decreto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe (AAS, 58, nº 16, de 29-12-1966) aprobado por el Beato Pablo VI permitiendo la publicación de escritos de esta índole. Ojalá contribuyan a la nueva evangelización que el Papa Francisco nos propone incansablemente.” http://elpastorsupremo.es/

Fuente:
http://www.elpastorsupremo.es/wp-content/uploads/2015/02/OCTAVO-MENSAJE.pdf

Mensajes de la vidente Isabel publicados en este blog:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/vidente-isabel/ 

Enlaces a todos los Mensajes en PDF:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/mensajes-actuales/

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