“No te resistas pues un día se te pedirá cuentas de haber desaprovechado la gracia que hoy pongo ante ti.”

Los días 7 de cada mes, desde Julio del año 2014, la vidente Isabel recibe Locuciones de Nuestro Señor Jesucristo, publicadas en el sitio: http://elpastorsupremo.es/

jesus_buen-pastor1-1MENSAJE 20
7 DE FEBRERO, 2016

A ti te busco día y noche y Mis ojos no se apartan de ti[1], pueblo Mío, amor de Mis entrañas. ¡Cuánto tiempo he esperado este momento!

Momento de gracia y redención para un mundo extraviado que no conoce Mi Voz, que no conoce Mis Mandatos.

¡Oh, Israel, si supieras la Gloria que ha preparado[2] para ti, tu Dios y tu Señor! Pero estás ofuscado y confundido y no encuentras el camino en tu vida. Te apartaste de Mí, y te fuiste detrás de otros dioses, dioses que han sido tu ruina[3] y quieren perderte para siempre; pero hoy vengo a ti y te llamo, y te suplico tu vuelta[4] a Mí, al Único Dios verdadero, tres veces Santo[5], que murió por ti en la Cruz[6], en una muerte dolorosa y llena de ignominia ante el griterío de un pueblo que no conocía a su Dios pero que había estado comiendo con Él, a Su lado día y noche, y había sido curado y liberado por Sus manos amorosas y llenas de ternura[7].

¡Oh, Israel, no sabes lo que hiciste[8]! Pero lo sabrás cuando Me veas descender del cielo con Gloria y Majestad[9]. No anunciaste Mi Venida a este mundo como tenías que haber hecho pues ésa era tu misión: Anunciar que de ti, pueblo Mío, salió el Redentor del mundo. Pero ojos ciegos, entendimientos vacíos y ligeros, que juzgan lo invisible y no aciertan a ver lo que está ante sus ojos y brilla con la Luz del Espíritu Santo. Se te pedirá cuentas de no haber anunciado al mundo que de ti, pueblo Mío, salió el Mesías[10] del mundo, el Ungido[11] por Dios para la salvación de un mundo perdido que no conoce el Amor de Dios.

¡Oh, Israel, cuando veas a tu Jesús venir con Gloria y Majestad entre las nubes del cielo reconocerás al Hijo del carpintero, al Hijo de María, al que te eligió de entre todos los pueblos para ser Su pueblo[12]!

Oh, hijos de Mi alma, no reconocéis a Dios en vuestras vidas porque estáis llenos de pecado y el pecado os hace ciegos[13] y os deja en la oscuridad más terrible. Si queréis ver, deberéis acudir a la Fuente de Mi Gracia, y vuestros ojos se abrirán a la Luz de la Gracia, a la Verdad de un Dios que murió en la Cruz por ti, hijo, por tu amor, y vuelve para liberarte de la esclavitud del pecado, del terror que ha impuesto Satanás en este mundo[14]. Déjate ayudar, déjate guiar por los que ya han abierto sus ojos a Mi Luz y a Mi Verdad. No te resistas pues un día se te pedirá cuentas[15] de haber desaprovechado la gracia que hoy pongo ante ti. Hijo, reflexiona en el silencio, de tu vida, de toda tu vida; pide perdón por todo el mal que hayas hecho, con lágrimas en los ojos; ponte de rodillas en un arrepentimiento que conmueva las montañas, que haga llorar a las piedras y a los mares, porque un hijo de Dios pide, suplica, el perdón de todos sus pecados al que está día y noche esperando acoger sus palabras de arrepentimiento y sus lágrimas para darle un abrazo en el momento de la absolución y revestirle de la túnica blanca[16] de los elegidos.

A ti, hijo, te hablo hoy: Pon en orden tu vida, lava tus pecados en el agua bautismal del Sacramento de la Reconciliación y disponte a esperar Mi llegada, porque vuelvo y no tardo[17]. Sí, hijo, tanto tiempo esperando este momento todos los que te han precedido y ahora ya llega, para redimir este mundo del mal y del pecado, consolar los ojos que no cesan de llorar, dar aliento al abatido, enjugar vuestras lágrimas, cargar en Mis hombros a todos los que ya no podéis ni caminar. Yo os llevo sobre Mí, no os preocupéis por vuestros cansancios. Yo os llevo en Mis hombros[18], os cuido y aligero vuestras cargas[19] porque os amo, queridos niños de Mi Pasión. Yo os amo y quiero ser vuestro Amigo, vuestro Hermano y vuestro Dios, hacedme un sitio en vuestro corazón; mejor, dadme vuestro corazón por entero y Yo os daré el Mío. ¡Oh, hijos, si supierais cuánto os amo!

El cielo se viste de gala para el momento culminante de la historia: la Redención de este mundo caduco. Pero estad alerta porque el demonio ha resuelto dar una guerra despiadada a Mi pueblo santo, a Mis hijos. Ya empieza, ya lo estáis escuchando en las noticias: Cómo el mal avanza, cómo el mundo os odia por Mi causa[20]. Pero no os asustéis, pequeños de Mi alma, que Yo, Jesús, estoy con vosotros. No os dejaré nunca[21] de Mi mano.

Es tarde y debéis prepararos bien para todo lo que está por venir, días negros y aciagos. Frutos del mal y del pecado caerán de los árboles de este mundo perdido, porque es lo que sembrasteis cuando vivíais en el pecado, es la siembra del mal. Y ese fruto podrido y maloliente reina y se ha metido en vuestras casas. Lo exhibís y lo coméis en vuestras fiestas de pecado y de maldad. ¡Arrojad fuera de vuestras vidas, de vuestros hogares, todos los frutos del mal de Satanás! Dejad vuestras vidas, vuestras casas, vuestras relaciones, libres de esos frutos pestilentes y podridos. Arrojadlos fuera de vosotros[22]. Debéis sanear, limpiar, tirar y desechar todo el mal que está en vosotros y que os rodea en vuestra vida. Porque, hijos, ¿de qué os sirve confesar si no arrojáis, extirpáis de vosotros, todo el mal que os hace caer de nuevo en él? No, hijos, no tengáis piedad ni reparos en arrojar y tirar todo lo que sea de Satanás. Sed fuertes y valientes y no dudéis en tirar, en desechar de vosotros, de vuestras vidas, todo lo que os va a hacer caer nuevamente. No dejéis cerca de vosotros lo que os hace caer, hijos. Lejos de vuestras vidas la tentación[23]. ¡Hijos, que no sois tan fuertes que podáis con ella!

Dad gracias a Dios por estas palabras que están aquí escritas porque son para vuestra salvación y un día os alegraréis sin medida de haberlas escuchado y haberlas puesto en práctica. No queda tiempo para titubeos, responded a estas palabras con firmeza en vuestra vida.

No os importe el qué dirán. ¿Acaso un hombre mortal, como tú, y pecador, es más que tu Dios?

¿Acaso el día del juicio ese hombre, mortal y pecador, por el que no Me hiciste caso vendrá en tu auxilio?

¿Acaso ese hombre pecador y mortal como tú, por el que no seguiste Mis pasos ni obedeciste Mis Mandatos, te dará la vida eterna?

No, hijos, no os hagáis diosecillos unos a otros. Sólo hay un Dios, un Salvador, y está en la Cruz para ti, para darte la salvación eterna.

Hijos, aprended en vuestros corazones Mis palabras, dejadlas resonar día y noche y Yo os moveré a todo lo que os queda por hacer para prepararos para Mi Venida.

Dejad todo lo inútil, todo lo vano, todo lo que os conduce al pecado, todo lo que os puede conducir a alejaros de Mí. Ya no hay tiempo de titubeos sino de firmeza, porque urge el tiempo de rigor que se acerca. Sed firmes, tajantes, decididos en apartar el mal[24] que os circunda en vuestra vida.

Oh, pueblo Mío, amor de Mis entrañas, no hay tiempo, Mis avisos se acaban porque el tiempo de rigor comienza; el tiempo de la tormenta, del rayo y el trueno; el tiempo del llanto y la orfandad; el tiempo de la desolación.

Miradme en la Cruz, por vosotros, por vuestro amor, y os daré la fuerza para arrancar el mal de vuestras vidas.

Estas palabras están escritas en el libro de la vida porque son para la salvación de Mis queridos niños del alma, para Mis hijos.

Vengo para reinar, para instaurar en este mundo el Reino de Mi Padre que está en los cielos. El tiempo del Espíritu, el tiempo en el que florecerá como un vergel[25] lo que estaba marchito. Toda lengua alabará y cantará, glorificará a su Dios porque todo lo hago nuevo[26]. El niño reirá jugando con el áspid[27] y no habrá más llanto ni dolor porque todo lo recreo, todo lo hago nuevo. Un cielo nuevo y una tierra nueva[28].

Yo, Jesús, os hablo por Mi querida niña del alma, escuchadla pues su voz es la Mía. Rezad por ella y por su director espiritual, pues el mundo no Me conoce, ha cerrado su oído a la voz de Dios.

No hagáis caso a los que hablan y no son Mis palabras, a esos el mundo los escucha con pasión pero a los que hablan en Mi Nombre los maldicen y los matan.

El mundo está en manos del diablo, y sus obras son de él. Pero el que es de Mí sigue Mis Palabras, Mis Mandamientos y vive en la Luz, y reconoce las palabras que no vienen de Mí porque una luz nueva le asiste. No todos tienen la luz de Mi Santo Espíritu y son presa del error y del engaño. Tened compasión de ellos y rezad. Rezad por los cobardes[29] de corazón, los que aprecian más su vida, los que no arriesgan por Mí, los que viven seguros, pero no tienen un corazón valiente y abierto a Mi Espíritu Santo. Rezad por ellos, pues el juicio será duro para ellos pues no siguen a su Maestro que no tuvo donde reclinar Su cabeza[30] y fue perseguido, maltratado, injuriado y abandonado[31].

No seáis cobardes de corazón y seguidme, hijos, por el camino de la voluntad de Mi Padre para salvar a todos vuestros hermanos.

El mundo no Me conoce porque ha cerrado sus oídos a la voz de Dios, no quiere escucharme. Hijos, llevad Mis palabras a todos.

Acudid a la Fuente del perdón y la Gracia porque el día en que estaréis ante Mí se acerca.

No dudéis de estas palabras pues llegará el día en que vuestro corazón las hambreará y no las encontrará.

Hijos, vivid este tiempo de gracia y misericordia, que Dios os ha concedido, con intensidad y valor.

Es la hora de Dios. Volved vuestros ojos a Mí. Ya no queda tiempo, el tiempo se acaba.

Un solo Dios, una sola fe[32].

Leed las Sagradas Escrituras en el silencio de vuestra habitación. Rezad. No os apartéis unos de otros pues os ayudáis con vuestro ejemplo. Vivid cerca de vuestros sacerdotes, los que siguen Mis Palabras y no se apartan de ellas; porque, hijos, vienen días de confusión.

Sed fieles en seguir Mis Mandamientos[33].

Cuando veáis en el cielo lo que nunca habíais visto antes[34], preparaos porque llega el momento de la liberación a un mundo abocado a la perdición, por el pecado y el mal del que siempre quiso acabar con la obra de Mi Padre, pero fue vencido en Mi Cruz[35] y aplastada su cabeza[36] por el Amor de una Madre que está en la Gloria de Su Hijo, Jesús. Y coronada de flores y estrellas vive al lado del Padre, de Su Hijo y del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. “María, Madre de Dios, ruega por tus hijos y llévanos a Jesús”. Esté en vuestro corazón cada día y cada noche.

________________________
[1] I Pe 3, 12
[2] I Cor 2, 9
[3] Dt 8, 19
[4] Zac 1, 3
[5] Is 6, 2-3
[6] Lc 23, 33-49
[7] Hch 10, 38
[8] Lc 23, 34
[9] Mc 13, 26 ; Mt 26, 64
[10] Is 7, 13-14 ; Miq 5, 1-4 ; Lc 1, 26-35 ; Jn 1, 41 ; Jn 4, 25-26
[11] Hch 10, 38
[12] Dt 7, 6
[13] Jn 9, 40-41
[14] Rom 5,12-21
[15] Rom 14, 12
[16] Ap 3, 5 ; Ap 22, 14
[17] Jn 14, 3 ; Sant 5, 8 ; Ap 22, 12 ; Is 46, 13 ; 2Pe 3, 9
[18] Jn 10, 11
[19] Mt 11, 28-30
[20] Jn 16, 2 ; 17, 14
[21] Mt 28, 21
[22] 1 Cor 5, 9-13 ; 2Cor 6, 16-17
[23] Mc 14, 38
[24] Sal 34, 15 ; Prov 14, 16
[25] Is 32, 15-16
[26] Ap 21, 5-6
[27] Is 11, 8
[28] 2 Pe 3, 13; Ap 21, 1
[29] Ap 21, 8
[30] Mt 8, 20
[31] Mt 26, 1-66
[32] Ef 4, 5
[33] Dt 7, 11 ; Dt 8, 6 ; Dt 8, 11 ; Dt 11, 27
[34] Lc 21, 11. 25
[35] Col 2, 13-15
[36] Gén 3, 15

Nota: El director espiritual de Isabel escribe lo siguiente:
“Conviene tener presente que las citas bíblicas que van a pie de página no forman parte del mensaje, sino que son un añadido posterior: son sólo ilustrativas e indican una concordancia textual entre el mensaje y las mismas. Pero no se pretende demostrar o interpretar la Palabra de Dios a la luz del mensaje.
Al poner a disposición estos mensajes de todo el que quiera conocerlos se hace con la confianza de que un día gocen de alguna aprobación eclesiástica y en el sometimiento al juicio de la autoridad de la Iglesia en cuanto a su origen sobrenatural, pero con la persuasión de que no contienen nada que vaya en contra ni del dogma, ni de la moral de la Iglesia. De momento están acogidos al decreto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe (AAS, 58, nº 16, de 29-12-1966) aprobado por el Beato Pablo VI permitiendo la publicación de escritos de esta índole. Ojalá contribuyan a la nueva evangelización que el Papa Francisco nos propone incansablemente.” http://elpastorsupremo.es/

Fuente:
http://www.elpastorsupremo.es/wp-content/uploads/2016/02/MENSAJE-20.pdf

Mensajes de la vidente Isabel publicados en este blog:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/vidente-isabel/ 

Enlaces a todos los Mensajes en PDF:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/mensajes-actuales/

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