“Dejad de lamentaros de vuestra pobreza e incapacidad. Vuestro Huésped es Mi Santo Espíritu.”

Los días 7 de cada mes, desde Julio del año 2014, la vidente Isabel recibe Locuciones de Nuestro Señor Jesucristo, publicadas en el sitio: http://elpastorsupremo.es/

jesus_buen-pastor10MENSAJE 19
7 DE ENERO, 2016

Cuando la noche se acerca, levántate[1], pueblo Mío, que ha llegado tu salvación. La salvación que viene a traer a este mundo el Hijo del hombre[2]. Reuníos, pueblos, batid palmas[3], porque ha llegado vuestra salvación. Un día os dije que vendría a por vosotros, hijos, y os llevaría al Reino de Mi Padre[4]; pues, hijos, preparaos para encaminar vuestros pasos a este mundo nuevo, a este Reino nuevo que os espera.

Nada os turbe ni os inquiete, queridos hijos, más que vuestra salvación; lo demás dejadlo todo en Mis manos que Yo cuidaré de ello[5]. ¿O no os fiáis de Mí?

¡Cuánto tiempo, Israel, he esperado el tiempo de volver a ti! Pues llega la hora, prepárate, querido pueblo Mío, prepárate con todo lo que dejé dispuesto en este mundo para tu salvación, porque llega el Hijo del hombre a regir la Tierra[6].

No os alarméis ni os asustéis, pues Yo estoy con vosotros y nunca os dejaré[7] de Mi mano. Vosotros, sed fieles a Mis Mandamientos; Yo os espero en Mis Sacramentos de amor y de paz. Llenaos de la alegría de Mi Gracia.

Un pueblo bien dispuesto encontraré si cumplís Mis Mandatos y sois fieles a la voz de Mi Gracia, a la voz de Mi Santo Espíritu que vive en vosotros[8] y os alienta sin cesar: Fuente pura y cristalina de la Gracia y el Amor, por siempre. Amén.

Estás triste, pueblo Mío, pues Mi venida te pone frente a ti y tienes miedo. No temas, sólo debes temer a quien te empuja a la condenación[9] eterna cada día, poniéndote agradable e irresistible el pecar. Di: ¡No!, con todas tus fuerzas y voluntad a quien quiere perder tu alma; pero ven a Mí, que Yo te espero para fundirme en un abrazo eterno contigo, pueblo Mío, y vivir eternamente juntos en el cielo de Mi Padre.

Oh, pueblo Mío, si supieras cómo se ha preparado el cielo para Mi llegada a este mundo. Todo está dispuesto y necesito de ti, de tu colaboración para redimir a este mundo del pecado y del mal. Si supieras lo valioso que eres a Mis ojos[10] te pondrías en pie como el ave Fénix[11], que resurge de sus cenizas y vuela; vuela alto, pues en él está la vida. Así os quiero y así os necesito. Dejad de mirar tanto vuestras cosas y lanzaos a ayudarme sabiendo que sois valiosos, únicos y llenos de vida por la Misericordia de Dios; y dejad de lamentaros de vuestra pobreza e incapacidad. Vuestro Huésped es Mi Santo Espíritu[12] y Dios lo puede todo en vosotros si sois fieles a Mis Mandamientos y guardáis vuestra alma en la gracia de Dios. Todo el que está lleno de Mi Gracia tiene en sus manos el poder del Espíritu Santo[13], pues habita en vosotros y sólo quiere vuestra salvación.

Sed cauces de la gracia para vuestros hermanos, dejadme llegar a ellos a través de vosotros.

Es tarde, y las circunstancias adversas de un mundo que empieza a agonizar quieren intimidaros, pero no lo permitáis, pues os dije que os necesito como fuertes soldados aguerridos en la batalla, no miedosos ni desconfiados. Ánimo, que os necesito valientes.

¿Para qué os preocupáis tanto por las cosas de esta vida, si este mundo pasará con todas ellas? No, hijos, no malgastéis tantas energías en cosas vanas que no tendrán ningún futuro. Gastad vuestras energías en buscar Mi Gracia y ayudar a vuestros hermanos a encontrarla en sus vidas. En este Año de Misericordia[14] necesito apóstoles de Mi Misericordia que rieguen este mundo de Mi voz y Mi Palabra, sean valientes[15] y audaces, y se entreguen a Mi Santo Espíritu que los llenará de dones y carismas[16] para llevar la victoria de Mi Reinado a este mundo perdido.

Ánimo, hijos. ¿Os pensabais que os iba a dejar solos y pobres para luchar en este mundo contra el mal de Satanás? No, hijos, ¡aún no Me conocéis! Yo os enriqueceré con el poder y la gloria de Mi Santo Espíritu[17] para luchar a Mi lado en esta batalla final que lidera Mi Madre Santísima a la que debéis mirar y amar, pues Ella es la Estrella radiante que Mi Padre Santo os ha dado para que la Luz de Mi Gracia esté con vosotros.

Animad a vuestros hermanos a leer estos mensajes de Amor y Misericordia. Un día sentiréis el gozo y la gratitud de Mi Sagrado Corazón por traer a Mis hijos alejados y perdidos.

¡Oh, Israel, pueblo Mío, qué cerca está tu liberación![18] Escucha estas palabras que hoy te dirijo y no las olvides mientras vivas, porque una vez hablo y no volveré a hablar a quien no Me quiere escuchar.

Veréis al Hijo del hombre descender del cielo en una nube[19] y el mundo se llenará de la alegría del Espíritu Santo pero antes de esto debéis padecer y acrisolar vuestras almas en la Gran Tribulación que es inminente, y en algunos lugares ha empezado ya.

Rezad por el Papa, pues es objetivo del mal y de los que secundan sus planes. Y ¡ay, hijos, dónde se ha metido el mal! En el lugar que nunca fue reservado para él, pero que él codició desde siempre pues es el Trono de Dios en este mundo. Rezad por él y ofreced ayunos pues sufrirá mucho, por vosotros y en sus propias carnes, el mal y el pecado que anida y se esconde en este mundo, pero que está descubriéndose como nunca ha podido hacerlo, hasta que se hará totalmente visible a los ojos del mundo.

Ojos ciegos[20] que están embotados por las cosas de este mundo para no ver lo que tienen delante.

Oh, pueblo Mío, el cielo mira expectante a sus hijos para ayudarles; pero, pueblo Mío, déjate ayudar. Pide y suplica tu liberación y salvación, y abre tu corazón al perdón y la misericordia de un Dios que murió por ti en la Cruz[21] para darte las llaves de las puertas del cielo.

Oh, pueblo Mío, mírame, mira a tu Dios y Salvador y háblame. Dime qué quieres de Mí, habla Conmigo y pide la Gracia de Mi Espíritu Santo[22].

El tiempo se acerca, el tiempo de Mi Venida Gloriosa para liberar a este mundo de las garras de Satanás.

Os amo y os necesito, queridos amigos, queridos niños de Mi Alma. Mi Padre os mira desde el cielo y os espera para daros un Reino Eterno de Amor a Su lado.

Cuánto tiempo he esperado este momento y ha llegado. Secaré vuestras lágrimas y os daré una nueva mirada; acabaré con la injusticia y la maldad, con el terror y la impiedad; y llenaré todo de una Luz nueva[23], radiante, donde vivan Mis hijos amados en paz y tranquilidad. Donde sientan Mi presencia día y noche, donde todo sea según los designios con los que Mi Padre creó este mundo[24], y todo se pervirtió y se malogró por la serpiente astuta y llena de maldad que corrompió a Mis hijos amados[25].

Ahora todo comenzará y Mis hijos habrán lavado sus manchas de pecado en sus almas en el Agua de Mi Santo Espíritu. Y bañados y purificados en Mi Sangre vertida[26] por Amor en la Cruz, se vestirán con lino blanco[27] y cantarán y batirán sus palmas en honor de su Único Dios y Salvador.

Gloria a Dios en el Cielo y en la Tierra el amor y el orden reinarán, todo se llenará de la Gloria de Dios, hijos amados, pero hasta este momento culminante de la historia de este mundo hay que trabajar y padecer. Disponeos a ello. No combatís con un igual[28], combatís con el mal que sale del infierno, por ello revestíos con las armas del Espíritu Santo[29], sólo así podréis salvar vuestras almas y las de vuestros hermanos.

Oh, hijos, qué poco os queda para estar ante Mí.

Lavad vuestras manchas, purificaos con la oración, el ayuno, y el sacrificio y orad, orad sin cesar[30] porque la noche se acerca llena de maldad para perder a Mis hijos. Aún los elegidos en Mi Amor deberán ser rigurosos y vigilantes del estado de su alma pues a ellos les tocará sufrir y combatir.

Nada está hecho, cada día se hace, pero no temáis porque Yo, Jesús, vuestro Único Dios Y Señor, estoy con vosotros y no os abandono. ¿Podría abandonar una madre a su niño recién nacido? Pues Yo no os abandono[31] y os llevo grabados en las palmas de Mi mano, queridos niños de Mi Alma, hijos de Mi Pasión.

Acudid a la confesión frecuente.

Renovad vuestras promesas bautismales.

Recitad el Credo y esperad el gran día que ha de llegar.

Trabajad, hijos, trabajad en Mi mies[32]. Mi Amor está con vosotros y os cubre de ternura y de Paz.

Yo os protejo, hijos, confiad en Mí, confiad en Mi Amor. Amén. Amén.

Nada volverá a ser como antes, todo cambiará. Preparaos para lo que está por llegar. No os abandono, hijos, no Me abandonéis y seréis salvos.

Poned a salvo a vuestros hermanos, ellos os necesitan en este Año de Misericordia[33]. Luchad, luchad por el Reino de Dios en este mundo, que ya llega. Aleluya.

No tengáis miedo, Yo, Jesús, estoy con vosotros y no os suelto de Mi mano. Os necesito, hijos. Trabajad por la Corona de Gloria que no se marchita[34].

Yo soy vuestro Pastor[35], y cuido de Mis ovejas. Yo os conozco y no dejaré que se pierda ni uno solo de los que el Padre Me ha confiado[36].

Os aliento y os amo, querido pueblo Mío.

La lluvia caerá del cielo, la lluvia que limpiará este mundo de todo mal. Poneos a resguardo cuando llegue este momento. Entended, hijos, entended y leed las Sagradas Escrituras pues es el tiempo del rigor.

Yo estoy aquí, Jerusalén, ciudad de Mi Corazón que apedreas y matas a los profetas[37], Me verás bajar del cielo y creerás en tu Salvador.

Orad, orad sin cesar[38] y trabajad[39].

Yo, Jesús, estoy con vosotros. Amad a Mi Madre, acordaos siempre de Ella, saludadla con el rezo del Ángelus. Ella os mira.

Estad dispuestos a sufrir y a padecer por Mi Amor.

________________________
[1] Is 60, 1
[2] Lc 2, 11 ; Jn 3, 17
[3] Sal 47, 1
[4] Jn 14, 2-3
[5] Mt 6, 33
[6] Sal 96, 13 ; Sal 98, 9
[7] Mt 28, 21 Mt 28, 21
[8] 1 Cor 3, 16 ; 2 Tim 1, 14
[9] Mt 10, 28
[10] Is 43, 4
[11] Esta comparación es relativamente frecuente en los Santos Padres: San Clemente de Roma, Papa, Epístola a los Corintios XXV y XXVI; pero también se halla por dos veces en Santa Teresa de Jesús, Moradas Sextas, 4, nº 5; Libro de la Vida Cap. 39, nº 23: (Un día le vino a la mente en la Comunión el ave Fénix y le dijo el Señor: “Buena comparación has hecho; mira no se te olvide para procurar mejorarte siempre”). Cfr. 1 Cor 15, 44-49. 53
[12] Rm 8, 9
[13] Ef 6, 10
[14] Mensaje 3, 7 sep 2014, p. 1; Mensaje 4, 7 oct 2014, p. 2.
[15] Ef 6, 19-20
[16] Lc 24, 49 ; 1 Cor 12, 4-11
[17] Ef 6, 10-17
[18] Lc 21, 28
[19] Mt 24, 30 y par.; Ap 1, 7
[20] Mt 15, 14 ; Lc 6, 39
[21] 1 Jn 3, 16
[22] Lc 11, 13
[23] Ap 21, 23-25
[24] Mt 6, 10
[25] Gén 3, 1-24
[26] Ap 1, 5 ; Ap 5, 9 ; Ap 12, 11; Jn 1, 29
[27] Ap 7, 13-14
[28] Ef 6, 12
[29] Ef 6, 11 ; Ef 6, 13
[30] Ef 6, 18
[31] Is 49, 15
[32] Mt 9, 37-38 ; Lc 10, 2
[33] 1 Tes 5, 12-15 ; Lc 10, 29-37
[34] 1 Pe 5, 4
[35] Sal 23 ; Jn 10, 11
[36] Jn 6, 39
[37] Mt 23, 37
[38] 1 Tes 5, 17
[39] 1 Cor 15, 10

Nota: El director espiritual de Isabel escribe lo siguiente:
“Conviene tener presente que las citas bíblicas que van a pie de página no forman parte del mensaje, sino que son un añadido posterior: son sólo ilustrativas e indican una concordancia textual entre el mensaje y las mismas. Pero no se pretende demostrar o interpretar la Palabra de Dios a la luz del mensaje.
Al poner a disposición estos mensajes de todo el que quiera conocerlos se hace con la confianza de que un día gocen de alguna aprobación eclesiástica y en el sometimiento al juicio de la autoridad de la Iglesia en cuanto a su origen sobrenatural, pero con la persuasión de que no contienen nada que vaya en contra ni del dogma, ni de la moral de la Iglesia. De momento están acogidos al decreto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe (AAS, 58, nº 16, de 29-12-1966) aprobado por el Beato Pablo VI permitiendo la publicación de escritos de esta índole. Ojalá contribuyan a la nueva evangelización que el Papa Francisco nos propone incansablemente.” http://elpastorsupremo.es/

Fuente:
http://www.elpastorsupremo.es/wp-content/uploads/2016/01/MENSAJE-19.pdf

Mensajes de la vidente Isabel publicados en este blog:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/vidente-isabel/ 

Enlaces a todos los Mensajes en PDF:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/mensajes-actuales/

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2 respuestas a “Dejad de lamentaros de vuestra pobreza e incapacidad. Vuestro Huésped es Mi Santo Espíritu.”

  1. Pingback: PASTOR SUPREMO. | MENSAJES DE DIOS PARA LOS SACERDOTES.

  2. pajares95 dijo:

    AMIGA DE ACA V AS A PONER TODOS ???’ GRACIAS

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