“Estuvo tu Salvador a tu puerta y no le abriste, estuve llorando ante ti y no te importó, miraste a otro lado”

Los días 7 de cada mes, desde Julio del año 2014, la vidente Isabel recibe Locuciones de Nuestro Señor Jesucristo, publicadas en el sitio: http://elpastorsupremo.es/

jesus_buen-pastor12SEXTO MENSAJE
7 DE DICIEMBRE, 2014

“Estoy aquí para salvar, no para castigar[1].

Dichoso el que escuche estas palabras: el día que menos penséis llegará el Hijo del hombre revestido de Gloria y de Poder[2].

Escuchad Mis palabras[3], no os hagáis los sordos[4]. Nadie es más que su amo, nadie es más que su Maestro[5], pero vosotros os erigís en dioses y queréis que os adoren; sólo a Dios adorarás, sólo ante Él te postrarás[6].

Sois una generación perversa y malvada como no ha habido antes; no reconocéis vuestras culpas y pecados. Adorad a Dios en Espíritu y verdad[7], siempre y en todo lugar en acción de gracias, pues vuestra vida Me pertenece; sois Míos. Escucha hoy Mis palabras y arrepiéntete de todos tus pecados, pues llego con poder a la Tierra. No te escondas, no podrás[8], Yo sé dónde te escondes, dónde te ocultas de Mí. Sé de tu miedo, sé de tu vergüenza porque has transgredido la ley de Dios, la ley de Moisés, la ley de tus antepasados[9]. No finjas que no te importa. Tienes miedo en tu corazón; el pecado llena de miedo el corazón. Es tarde y estoy a la puerta y te llamo[10], es tiempo de vivir, no de morir. Si sigues en el pecado morirás en el fuego eterno, el fuego que nunca se acaba. Si eliges la vida reinarás Conmigo en la eternidad, una eternidad de Amor, de Paz y de Justicia que está reservada para los que cumplen Mis leyes. Mis mandatos están en vuestro corazón[11]; Yo los dejé allí grabados para que siempre estén ante vosotros, pero vosotros sois una generación perversa y malvada que no mira al corazón. Estoy a la puerta y llamo; y si tú Me abres cenaré contigo y te haré ver la verdad y la maldad que hay en tu corazón; pero, ¿tú la quieres ver? ¿O te escondes de ella porque te es imposible ver tu pecado, te hastía, te cansa tu vergüenza y sigues en ella sin querer salir de ella? ¡No te olvides de Mí, Corazaín[12]!, no te olvides de tu Salvador que clama a tu puerta día y noche. Muchos quisieron ver los milagros, los bienes que puse en ti y no los vieron; si los hubieran visto, hoy estarían en Mi Gloria. Pero tú eres obstinada, te recreas en el mal, no quieres salir de él, eres dura de corazón y por el corazón te perderás, irás al abismo y allí te consumirán las llamas del infierno[13], porque estuve a tu puerta[14], estuvo tu Salvador a tu puerta y no le abriste, estuve llorando ante ti y no te importó, miraste a otro lado; eres pérfida y sangrienta; matas a tus hijos y te pavoneas de tus vergüenzas. ¡Oh!, el Hijo del hombre muerto en una cruz por ti y tú pavoneándote de tus pecados, los pecados que han clavado a tu Dios en la cruz[15], por los que chorrea Su Sangre de Sus heridas abiertas por tu amor. Su Sangre es el río de gracia en el que debes lavarte, lavarte de todas tus inmundicias, de todas tus basuras, es la Sangre de la Gracia, del Bien, de la Paz, del Amor, de la Justicia; deja que caiga sobre ti, deja que caiga sobre todos. Lavaos en la Sangre del Cordero[16] y seréis salvos; es vuestra única salvación[17], una salvación eterna, para vivir en felicidad y en Amor con el Hijo del hombre una eternidad. Pero Mi Sangre te costará un paso hacia delante en tu vida. Debes acercarte al sacramento de la penitencia[18], decir todos tus pecados al confesor, cumplir la penitencia, ir con un corazón contrito y humillado de la vergüenza de haber ofendido a tu Salvador, Aquel que te mira en la cruz, que abre Sus Heridas para cobijarte en ellas, para salvarte del maligno.

¡Oh, Corazaín, oh pueblo Mío! ¿Por qué Me has abandonado, por qué Me has dejado solo en la cruz, SI MUERO POR TI, POR TU AMOR? ¿No te compadece verme así? ¿No llega a tu corazón Mi dolor, Mi Amor? ¡¿Qué más quieres de Mí?! He bajado del cielo por ti y Me tratas así, ¿qué quieres de Mí? No llores después de tu castigo, pues es merecido, pues debe reinar Mi Justicia; sin Justicia no hay paz, no hay amor, no hay Salvación; déjame que sea justo contigo, déjame que lave tus pecados, tus faltas de amor, déjame que te haga llorar de amor por Mí, por tu Dios y tu Salvador; mira que estoy en la cruz con Mis llagas abiertas por ti, por tu amor, ¡¿qué quieres de Mí?! Te he entregado Mi Vida, Mi Salvación, Mi tesoro lo he compartido contigo: El Amor del Padre[19]; el Amor de una Madre, Mi Madre para ti[20]. Eres hijo del mismo Padre que Yo por Mi Amor, ¡¿qué más quieres de Mí?! No Me queda nada para entregarte, te lo he entregado todo, todo, todo, amado hijo de Mi alma, y suplico cada día por ti ante el Padre[21], ¿por qué Me escupes, Me hieres, Me abandonas, te alejas de Mí? Esta generación necesita Justicia, la Justicia Divina.

He aquí que llego con Poder para instaurar un Reino de Amor, de Paz, de Justicia. Ábreme la puerta que llego para juzgar a todos los hombres que yacen prisioneros del pecado y del mal. Satanás es el dueño de este mundo por la fuerza del pecado y del mal, pero no le pertenece; lo ha cogido por la fuerza del pecado y de la maldad, pero será devuelto a su Redentor, al que murió por este mundo en la cruz[22]. Le será devuelto en el día y la hora que Mi Padre ha fijado para este mundo[23]. Yo os aviso, esa hora ha llegado. Abrid las puertas al Salvador. No Me cansaré de gritaros Mi Amor desde la Cruz. Mi Sangre os grita: Os amo; Mis heridas os gritan: Os amo. Mi Padre lo ve todo desde el cielo. Conducíos como hijos benditos de Mi Padre. El Espíritu Santo os asiste en cada momento[24].

Llegó, llegó la hora del perdón, de la Justicia y la Misericordia: “Venid, benditos de Mi Padre”. Y a otros se les dirá: “Alejaos de Mí, no os conozco. Id al fuego que no se extingue”. Amén. Amén[25].

Yo os hablo, escuchadme. Yo os hablo por Mi querida niña Isabel, escuchadla. Ella es un instrumento veraz de Mi Misericordia. Deseo encontraros bien dispuestos, poned por obra Mis mensajes, vivid el Evangelio. Os quiero, os amo y vengo a por vosotros para llevaros al Reino de Mi Padre que está en los cielos y os espera. Velad, velad y no caigáis en tentación[26]; ya es tarde. Pronto amanecerá el gran día en el que Yo he de venir[27]. Os amo, os amo, Mis queridos hijos, hijos de Mi Alma, hijos de Mi Pasión. Estoy aquí, ya llego, velad para no caer en tentación. Mirad Mi Cruz, mirad al Hijo del hombre, ensangrentado por vuestro amor. Os quiero, Os amo en un Amor eterno que quiero vivir con vosotros toda la eternidad. Mirad a Mi Madre Santísima, cogeos de Su mano. Ella os quiere con un amor maternal[28], como una madre os prodigará todos los consuelos que necesitéis en vuestro camino y todos los consejos de una buena Madre. Escuchadla con cariño, con el cariño que se escucha a una madre, con el cariño que Yo escuchaba Su Amor por Mí.”

________________________
[1] Jn 3, 17
[2] Mt 24, 44 ; Mt 25, 13
[3] Mt 7, 24
[4] Jer 13, 10 ; Is 42, 18
[5] Mt 10, 24 ; Lc 6, 40
[6] Mt 4, 10 ; Lc 4, 8 ; Dt 6, 13-14
[7] Jn 4, 24
[8] Jer 23, 24
[9] Dan 9, 11
[10] Ap 3, 20
[11] Jer 31, 33 ; Sal 40, 8 ; Heb 8, 10 ; Lc 11, 28
[12] Lc 10, 13
[13] Mt 10, 28 ; Lc 12, 5
[14] Ap 3, 20
[15] I Pe 2, 24 ; Is 53
[16] Ap 1, 5; Ap 5, 9 ; Ap 12, 11; Jn 1, 29
[17] Ef 1, 7
[18] Esd 9, 15 y 10, 1 ; Dan 9, 3-8 ; Sal 32, 5 ; Sal 38, 18-19 ; Mt 16, 19 ; Mt 18, 18
[19] Ef 1, 3-5
[20] Jn 19, 26-27
[21] Jn 15, 16
[22] I Jn 2, 2
[23] Mt 24, 36 ; Hch 1, 7
[24] Hch 1, 8 ; Jn 15, 26 ; II Cor 1, 21-22
[25] Mt 25, 34 y 25, 41
[26] Mt 26, 41
[27] Ap 22, 12
[28] Jn 19, 26-27

Nota: El director espiritual de Isabel escribe lo siguiente:
“Conviene tener presente que las citas bíblicas que van a pie de página no forman parte del mensaje, sino que son un añadido posterior: son sólo ilustrativas e indican una concordancia textual entre el mensaje y las mismas. Pero no se pretende demostrar o interpretar la Palabra de Dios a la luz del mensaje.
Al poner a disposición estos mensajes de todo el que quiera conocerlos se hace con la confianza de que un día gocen de alguna aprobación eclesiástica y en el sometimiento al juicio de la autoridad de la Iglesia en cuanto a su origen sobrenatural, pero con la persuasión de que no contienen nada que vaya en contra ni del dogma, ni de la moral de la Iglesia. De momento están acogidos al decreto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe (AAS, 58, nº 16, de 29-12-1966) aprobado por el Beato Pablo VI permitiendo la publicación de escritos de esta índole. Ojalá contribuyan a la nueva evangelización que el Papa Francisco nos propone incansablemente.” http://elpastorsupremo.es/

Fuente:
http://www.elpastorsupremo.es/wp-content/uploads/2015/02/SEXTO-MENSAJE.pdf

Mensajes de la vidente Isabel publicados en este blog:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/vidente-isabel/ 

Enlaces a todos los Mensajes en PDF:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/mensajes-actuales/

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5 respuestas a “Estuvo tu Salvador a tu puerta y no le abriste, estuve llorando ante ti y no te importó, miraste a otro lado”

  1. pajares95 dijo:

    PRECIOSO. PASAME DE ESTO LO QUE GUSTES. BS DTB.

    ________________________________

  2. Fátima, te saludo con especial afecto. Me gustaría mucho saber el nombre, apellido y cargo del Director espiritual de Isabel, cuyo apellido tampoco aparece…Sería bueno transparentar las apariciones …

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