Trisagio de la Santísima Virgen en honor a Su Gloriosa Asunción

Trisagio de La Santísima Virgen

†  Por la Señal de  la  Santa  Cruz…

Acto de Contrición

Amorosísima María, Madre del Verbo Humanado: Amo a Dios  y Te amo a Ti, Señora, con todo mi corazón, alma, sentidos y potencias. Y por este amor me pesa, Amada Hija de Dios Padre; me pesa, Amorosa Madre de Dios Hijo; y me pesa, Predilecta Esposa de Dios Espíritu Santo, haber ofendido a las Tres Divinas Personas de la Santísima Trinidad, y haberte agraviado a Ti. Propongo nunca más pecar, ayudado (a) de Tu Auxilio y Favor, y espero de Tu Caridad me alcances del Señor, el perdón de mis pecados y la Gracia para amar a Dios, y amarte a Ti todos los días de mi vida con profunda devoción. Amén. [1]

Himno

Ya el Sol del Verbo Divino
baja del Seno del Padre,
para en el Seno Materno
de María, tomar Carne.

Quedando Virgen Intacta,
y con más Gracia que antes,
en grado más eminente
por el ‘Fiat’ de las paces.

Ya los Ángeles se pasman
al ver una Unión tan grande,
y admirados Le dan gracias
al Hacedor, que tal hace.

Ya se renuevan los Cielos
y la Tierra a los mortales,
apareciéndose en ella,
la que es por Gracia, Impecable.

Ya los astros y planetas
con otra faz y señales
demuestran la feliz dicha
perdida por nuestros padres.

Y ya María se alegra
con Unión tan Inefable
al verse Madre de Dios,
Hija del Eterno Padre,
y de Su Espíritu, Esposa.

¡Oh, dichosa y feliz Madre!
Ruega, Virgen, por nosotros
en este tan triste valle,
para que seamos dignos
de ver a Dios y gozarle.


V:
 María, Hija, Madre y Esposa de Dios.

R: Ruega, Señora, por nosotros. Amén.

  • Dios Te Salve, María…

Se repite NUEVE VECES:

V: ¡Santa, Santa, Santa María, Madre de Dios! ¡Toda Bella, toda Pura, toda Santa!   
R: ¡Gloria a María, Hija del Padre! ¡Gloria a María, Madre del Hijo! ¡Gloria a María, Esposa de Dios Espíritu Santo! (En la última invocación se añade): Por infinitos siglos de los siglos. Amén.

  •  Este ejercicio se repite TRES VECES, desde ‘María, Hija, Madre y Esposa de Dios…’

Antífona 1:
A Ti, Hija de Dios Padre; a Ti, Madre de Dios Hijo; a Ti, Esposa de Dios Espíritu Santo, Te pedimos ruegues, Señora, por nosotros a la Santísima Trinidad. Amén.

V: Bendigamos a María, Madre de Dios.
R: Alabémosla, ensalcémosla y glorifiquémosla eternamente. Amén.

Oración:
María, Madre de Dios, intercede continuamente por nosotros, pues Te lo pedimos por la Dignidad que gozas de ser Madre de Dios para que, encendidos en caridad perfecta, amemos a Dios, a Ti, y a nuestro prójimo. Amén.


GOZOS DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

María, pues Dios Te escoge
para su Madre entre tantas.
R: Ángeles y hombres digan
que eres Santa, Santa, Santa.

María, cuando Te vio
en el Cielo, Lucifer
dijo: ‘¿Cómo a una Mujer
me tengo que rendir yo?’
Y, pues, soberbio pagó
con pena que nos espanta,
R: Ángeles y hombres digan
que eres Santa, Santa, Santa.

A primer grado, María,
Te elevó el Eterno Padre
a ser de Su Verbo, Madre,
con Gracia cual convenía:
Por esta Genealogía
que a toda la Tierra encanta,
R: Ángeles y hombres digan
que eres Santa, Santa, Santa.

De Tu Virginal Pureza
nos vino el Bien y la Gracia,
no dando en Ti la desgracia
de nuestra naturaleza.
Y por tan alta fineza
con que el Señor Te adelanta,
R: Ángeles y hombres digan
que eres Santa, Santa, Santa.

Que en Ti el Verbo tomaría
Carne, un Ángel Te anunció,
y Tu duda, Te advirtió,
por Obra de Dios sería.
Humilde diste Tú el ‘Fiat’,
Y, pues, nos da dicha tanta,
R: Ángeles y hombres digan
que eres Santa, Santa, Santa.

De Tu Tálamo Materno,
que fue de Dios escogido,
Nació de Carne vestido
el Verbo de Dios Eterno:
Por esto, con amor tierno,
como la Iglesia lo canta,
R: Ángeles y hombres digan
que eres Santa, Santa, Santa.

Eres Arca, Sagrario y Nave
donde encerró Su Tesoro
Dios, con el mayor decoro,
dando Tú la eterna llave
del ‘Fiat’, que sólo cabe
en Ti, ¡oh, Divina Infanta!
R: Ángeles y hombres digan
que eres Santa, Santa, Santa.

Eres Virgen sin igual,
en millares escogida,
para dar eterna vida
a la prole racional.
Y por tan especial Gracia
tomó el Señor en Ti Planta,
R: Ángeles y hombres digan
que eres Santa, Santa, Santa.

Tú quitaste los cerrojos
de las puertas eternales,
porque en Ti, de los mortales,
puso el Eterno Sus Ojos:
por ser Lirio entre abrojos,
y ningún mal Te quebranta,
R: Ángeles y hombres digan
que eres Santa, Santa, Santa.

De Lucifer, el poder
quedó por Ti ya vencido,
porque de Ti ha Nacido,
de la Gracia todo el Ser;
y como ya a Lucifer
pisas, Virgen, la garganta,
R: Ángeles y hombres digan
que eres Santa, Santa, Santa.

María, pues Dios Te escoge
para su Madre entre tantas.
R: Ángeles y hombres digan
que eres Santa, Santa, Santa.


Antífona 2:
Bendita y alabada sea la Santísima Trinidad, Padre Hijo, y Espíritu Santo, que tanta Gracia le dio a Su Hija, Madre y Esposa, María Santísima, Señora nuestra, a Quien alabamos con el Padre, y el Hijo, y el Espíritu Santo, por todos los siglos. Amén.

V: Bendigamos a María, Madre de Dios.
R: Alabémosla, ensalcémosla y glorifiquémosla eternamente. Amén.

Oración:
Alabada seas, Santísima María, Madre de Dios, Reina del Cielo, Puerta del Paraíso y Señora de todo el mundo. Tú eres la Virgen Singular; Tu sola has sido Concebida Sin Pecado Original; Tú eres aquella Virgen Pura que concibió a Jesucristo sin mancha, por Obra del Espíritu Santo. Tú sola eres la Virgen y Madre elegida que parió al Creador y Salvador. Por esto, a Ti Te suplico, que ruegues por nosotros a Jesucristo, Tu querido Hijo y Señor, y nos libres de todos los males. Amén.


ALABANZAS DE REPARACIÓN 
DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

  • Bendita sea la Excelsa Madre de Dios, María Santísima.
  • Bendita sea Su Santa e Inmaculada Concepción.
  • Bendita sea Su Gloriosa Asunción.
  • Bendito sea el Nombre de María, Virgen y Madre.
  • Bendito sea San José, Su Castísimo Esposo.
  • Bendito sea Su Inmaculado Corazón.
  • Bendita sea Su Divina Maternidad.
  • Bendita sea Su Perpetua Virginidad.
  • Bendita sea Su Poderosa Intercesión.
  • Bendita sea Su Universal Mediación.
  • Bendita sea Su Predestinada Corredención.
  • Benditos sean Sus Dolores y Sus Lágrimas.
  • Bendita sea Su Inigualable Coronación.

¡Madre del Verbo Increado!
¡Ruega por nosotros!
(TRES VECES)

________________________
[1] “Ramillete de Divinas Flores”, 1910.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Mensajes y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s