ROSARIO DE LOS CUARENTA PADRE NUESTROS

Los Cuarenta Padre Nuestros se distribuyen en cuatro decenas, precedidas
de un breve ofrecimiento a Dios Padre por cada región de la Tierra.
Con este Rosario, Dios Padre bendice la Tierra de Norte a Sur y de Oeste a Este,
haciendo una gran Cruz sobre el mundo entero.

†  Por la Señal de la Santa Cruz…

El Credo

Creo en Dios, / Padre Todopoderoso, / Creador del Cielo y de la Tierra. / Creo en Jesucristo,  Su Único Hijo, nuestro Señor, / que fue concebido por Obra y Gracia del Espíritu Santo, / nació de Santa María Virgen, / padeció bajo el poder de Poncio Pilato, / fue crucificado, muerto y sepultado, / descendió a los infiernos / y al tercer día, resucitó de entre los muertos; / subió a los Cielos / y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. / Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. / Creo en el Espíritu Santo, / en la Santa Iglesia Católica, / en la Comunión de los Santos, / en el perdón de los pecados, / en la resurrección de la carne / y en la vida eterna. / Amén.


Invocación Inicial
Padre Stefano Gobbi, profeta, Italia

¡Ven, Espíritu Santo!
Ven por medio de la Poderosa Intercesión
del Inmaculado Corazón de María,
Tu Amadísima Esposa.
(Tres veces)


Oración
Padre Amado, envía al mundo una efusión especial de Tu Santo Espíritu para que, fortalecidos con ella, permanezcamos Todos: Papa, Clero, Obispos, Sacerdotes, religiosos y religiosas, miembros de los Movimientos de Apostolado y todos nosotros, laicado en general, siempre fieles a la verdadera Fe, al verdadero Cristo y a la verdadera Iglesia, hasta el final. Amén.

1º Decena
NORTE

Padre Amado, la Primera Decena Te la ofrezco por todos los países del Hemisferio Norte: América del Norte, América Central, Europa, Asia, y todos los países de América del Sur y África que se encuentran al Norte del Ecuador, para que Tu Bendición llegue a cada nación, ciudad, pueblo, etnia y raza de esta región de la Tierra.

  • Un Credo, un Ave María, diez Padre Nuestros y Gloria.

Al final de cada Decena se dice:

R: ¡Oh, María, sin pecado Concebida! Ruega por nosotros que recurrimos a Ti, y por los que no recurren a Ti.

2º Decena:
SUR

Padre Amado, la Segunda Decena Te la ofrezco por todos los países del Hemisferio Sur: Oceanía, y todos los países de América del Sur y África que se encuentran al Sur del Ecuador, para que Tu Bendición llegue a cada nación, ciudad, pueblo, etnia y raza de esta región de la Tierra.

  • Un Credo, un Ave María, diez Padre Nuestros y Gloria.

R: ¡Oh, María, sin pecado Concebida! Ruega por nosotros que recurrimos a Ti, y por los que no recurren a Ti.

3º Decena:
OESTE

Padre Amado, la Tercera Decena Te la ofrezco por todos los países del Hemisferio OCCIDENTAL: América del Norte, Centro y Sur, y todos los países de Europa y África que se encuentran al Oeste del Meridiano 0º, para que Tu Bendición llegue a cada nación, ciudad, pueblo, etnia y raza de esta región de la Tierra.

  • Un Credo, un Ave María, diez Padre Nuestros y Gloria.

R: ¡Oh, María, sin pecado Concebida! Ruega por nosotros que recurrimos a Ti, y por los que no recurren a Ti.

4º Decena:
ESTE

Padre Amado, la Cuarta Decena Te la ofrezco por todos los países del Hemisferio Oriental: Asia, Oceanía y todos los países de Europa y África que se encuentran al Este del Meridiano 0º, para que Tu Bendición llegue a cada nación, ciudad, pueblo, etnia y raza de esta región de la Tierra.

  • Un Credo, un Ave María, diez Padre Nuestros y Gloria.

R: ¡Oh, María, sin pecado Concebida! Ruega por nosotros que recurrimos a Ti, y por los que no recurren a Ti.

En las tres últimas cuentas del Rosario se reza:

V: Santo Dios, Santo Omnipotente, Santo Inmortal,
R: Ten Misericordia de nosotros y del mundo entero. (Tres veces).


La Salve

¡Dios Te Salve, Reina y Madre!  ¡Madre de Misericordia!  ¡Vida, Dulzura y Esperanza nuestra, Dios Te Salve! A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. ¡Ea, pues, Señora, Abogada nuestra!, vuelve a nosotros esos Tus Ojos Misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús, Fruto Bendito de Tu Vientre. ¡Oh, Clemente! ¡Oh, Piadosa! ¡Oh, Dulce, siempre Virgen María!

V: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R: Para que seamos dignos de alcanzar las Promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.


LETANÍA DE DIOS PADRE

L: ¡Oh, Dios, Padre del Cielo!
R: Ten piedad de nosotros.

L: ¡Oh, Dios, Hijo Redentor del mundo!
R: Ten piedad de nosotros.

L: ¡Oh, Dios, Espíritu Santo!    
R: Ten piedad de nosotros.

L: Santísima Trinidad, que Eres un Solo Dios.         
R: Ten piedad de nosotros.

  • Padre, Creador del Mundo.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Reconciliador del Mundo.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Sabiduría Eterna.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Bondad Infinita.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Providencia Inefable.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Fuente de cada cosa.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre Dulcísimo.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, de Infinita Misericordia.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Defensor nuestro.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Gozo y Gloria nuestra.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Rico con toda la Creación.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Triunfo de las naciones.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Esperanza de los cristianos.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Grandeza de la Iglesia.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Esplendor de los reyes.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Trastorno de los ídolos.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre Consolador de los pueblos.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Gozo de los Sacerdotes.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Guía de los hombres.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Don de la vida familiar.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Ayuda de los pobres.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Guía de los jóvenes.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Amigo de los pequeños.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Libertad de los esclavos.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Luz de los que están en tinieblas.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Destructor de los orgullosos.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Sabiduría de los justos.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Reposo en la tribulación.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Esperanza en la desolación.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Puerto de Salvación en los peligros.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Consolador de los pobres.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Consolador de los afligidos.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Refugio de los desesperanzados.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Refugio de los huérfanos.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Refugio de los moribundos.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, que apagas nuestra sed y pobreza.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Vida de los muertos.
           —Ten piedad de nosotros.
  • Padre, Gloria de los Santos.
           —Ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
       —Perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
       —Escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
       —Ten piedad de nosotros.

Oremos:
Padre, el mundo Te necesita, todo hombre Te necesita, el aire pesado y contaminado Te necesita. Te rogamos, querido Padre, vuelve a caminar por las calles del mundo, vuelve a vivir entre Tu gente, vuelve a guiar a las naciones, vuelve a traer la paz y con ella la justicia, vuelve a traer el Fuego de Tu Amor, para que así, redimidos por nuestras tristezas, podamos ser criaturas nuevas. Amén.


CONSAGRACIÓN A DIOS PADRE
Beato Carlos de Foucauld, Francia (1858-1916)

Padre, en Tus Manos me pongo, haz de mí lo que quieras. Por todo lo que hagas en mí, Te doy gracias. Estoy dispuesto (a) a todo, lo acepto todo, con tal que Tu Voluntad se haga en mí y en todas Tus criaturas. No deseo nada más, Dios mío.

Pongo mi alma entre Tus Manos, Te la doy, mi Dios, con todo el amor de mi corazón, porque Te amo, y es para mí una necesidad de amor el darme, el entregarme entre Tus Manos, sin medida, con infinita confianza, porque Tú eres mi Padre. Amén.

ribera

ORACIÓN POR LAS NEGLIGENCIAS DIARIAS

Historia 

Una religiosa clarisa, recién muerta, se apareció a su Abadesa o Madre Superiora mientras que la Abadesa rezaba por el alma de la fallecida. En ese momento, la difunta habló diciendo: “Yo fui admitida directamente al Cielo, porque mediante esta Oración que yo rezaba todas las noches, se pagaron todas mis deudas.” 

Oración

Padre Eterno, yo Te ofrezco el Sagrado Corazón de Jesús, con todo SU AMOR, todos SUS SUFRIMIENTOS y todos SUS MÉRITOS.

  Para expiar los pecados que he cometido en este día y durante toda mi vida. [1]

  • Gloria al Padre…

  Para purificar el bien que he hecho mal en este día y durante toda mi vida.

  • Gloria al Padre…

    Para suplir por el bien que yo debía haber hecho, y que he omitido en este día y durante toda mi vida.

  • Gloria al Padre… 


PARA ALCANZAR LA GRACIA
DE TODAS LAS MISAS

Padre Eterno, humildemente Te ofrezco la donación de mi pobre presencia y la de toda la humanidad, desde el principio hasta el fin del mundo. Deseo asistir a todas las Misas que ya se han celebrado en el mundo y a las que se van a celebrar en el futuro.

Te ofrezco las penas, sufrimientos, oraciones, alegrías y horas de reposo en mi vida y en la de la humanidad. Te lo ofrezco todo en unión con estas mismas acciones de nuestro Dulce Jesús durante Su estancia aquí en la Tierra.

Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesucristo, todas Sus Heridas y toda Su Agonía, por la salvación de la humanidad entera. Te hago esta petición y ofrenda, por medio del Doloroso e Inmaculado Corazón de María. Amén.


PARA LIBERAR MIL ALMAS DEL PURGATORIO
Y POR TODOS LOS PECADORES
Santa Gertrudis, Alemania (1256-1301)

Padre Eterno, yo Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Tu Divino Hijo Jesús, en unión con las Misas celebradas en el día de hoy a través del mundo: Por todas las benditas Ánimas del Purgatorio y por todos los pecadores del mundo, los pecadores de la Iglesia universal y por aquellos en mi propia casa y dentro de mi familia. Amén. [2]

________________________
[1] Con esta Oración no se intenta reemplazar la Confesión.
[2] Jesús aseguró a Santa Gertrudis que esta oración liberaría 1.000 Almas del Purgatorio, cada vez que se ofreciese, y se extendería también la Promesa a la conversión y salvación de las almas que todavía peregrinan en la Tierra.

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