Día 25: “Es en el centro de Mi Corazón donde Él los espera. Justo como en el momento antes de hacerse Carne.”

103-inmaculado-corazon25º Día

«Queridos hijos, vengo a llamarlos a la conversión en una forma muy especial. Los invito a consagraros a Mi Inmaculado Corazón en la Fiesta de Mi Anunciación, para que nosotros, los laicos, podamos glorificar a Mi Hijo en la forma más preciosa. Fue Él, el primero en escoger Mi Corazón para ser manifestado, y ahora Él los invita a ustedes  a hacer lo mismo. Vengan a encontrarlo a Él, donde tocó por primera vez la carne de la humanidad. Aquí, donde la sangre de Mi Corazón se convirtió en Su Presencia en Mi Vientre. Es en el centro de Mi Corazón donde Él los espera. Justo como en el momento antes de hacerse Carne.

Vengan a este Refugio para que Yo también pueda tomar a cada uno de ustedes en Mi Vientre para convertirme en tu Madre, y entonces tú serás Mi precioso hijo. Es aquí, dentro de Mi Inmaculado Corazón, a donde Yo te llamo.» Septiembre 9 de 1993

Guía: Dios le ha confiado a Nuestra Señora el mantenimiento, administración y distribución de todas las Gracias del Cielo, para que así todas Sus gracias y regalos pasen a través de Sus Manos. Nuestra Señora regala a quien Ella desea, cuando Ella quiere, en la forma que Ella quiere, y tanto como quiere, las Gracias de Dios, las Virtudes de Su Hijo y los Regalos del Espíritu Santo. Por naturaleza un niño debe tener un padre y una madre. Esto es también cierto en el ámbito de la naturaleza Divina. Un hijo de Dios lo recibe a Él como Padre, y le es dada la Santísima Virgen como Madre.

Como María le dio Carne a Jesús, el Rey de los elegidos, es también la respuesta de Ella a Dios formar a los miembros de estos elegidos. Quien desee ser uno con Dios también tiene que recibirla a Ella como Madre por medio de la Gracia, la cual Ella posee en su totalidad. Esto significa que Ella continúa pasando las Gracias de Dios a todos Sus hijos.

Como el Espíritu Santo es el Esposo de Nuestra Señora, Él trabaja en unión con Ella y para Ella. Su más Divino trabajo es el Verbo Encarnado, Jesucristo. El Espíritu Santo continúa formando los elegidos en Ella y por Ella en una forma divina y verdadera. Así como un hijo satisface todas sus necesidades de su madre, en la misma forma nosotros, Sus hijos, obtenemos todas las gracias de nuestra Sagrada Madre.

Dirección: Debemos buscar todo nuestro refugio dentro de Su Inmaculado Corazón, así entramos en Su Vientre y nacemos de Ella hacia la misma Luz de Cristo. Somos llevados por Su cuidado al centro de esta Luz para que nuestra senda a la santidad sea dirigida y guiada por Su tierna Protección Maternal. En nuestra Consagración le entregaremos a Ella nuestras inseguridades y debilidades, y depositamos nuestra confianza dentro de Su Inmaculado Corazón. Le debemos ofrecer a Ella nuestros corazones cada día, y así Ella puede darnos Su guía y alegría en cada obstáculo que encontremos.

Finalmente, debemos entregarnos a Ella en total abandono poniéndonos completamente a Su servicio. A cambio, Ella coloca todas nuestras obras a los pies de Su Hijo. Por lo tanto, debemos lograr todo por el Triunfo de Ella. Debemos defender Su Gloria y Sus Privilegios cuando sean atacados; acercar todas las almas a Su cuidado, y levantar la voz contra aquellos que abusan de Ella, sin esperar ninguna recompensa por nuestros pequeños servicios, excepto pertenecer al Corazón de Nuestra Madre.

Meditación: ¡Oh, Inmaculado Corazón de María! Te ofrezco la disposición de mi pequeño corazón. Enséñale la virtud y construye dentro de él un alma de pureza, de simplicidad, y un espíritu infantil. Dame la fortaleza, querida Madre, para convertirme en un (a) campeón (a) de Tu Triunfo; que no descanse ni un momento, ni ahorre un minuto de oración. Tómame en Tu Corazón, acaricia y anida esta alma infantil como la Tuya propia. Líbrame, Madre mía, de mi mismo (a).

«¡Llévame! Corramos tras de ti.»
(Cantar de los Cantares 1, 3)

 

z_corazon_m_falero_detailROSARIO DE LAS VIRTUDES

Nuestra Señora tenía en Su Mano izquierda un Rosario rosado y dorado, y rezaba con la mano derecha. Ella recitaba todas las Oraciones muy despacio y reverentemente, con mucho amor.

Queridos Míos: Estas Oraciones son para obtener las Virtudes. Se empieza con el Credo, luego la Consagración a Mi Corazón Inmaculado, y después El Ángelus. Posteriormente se reza la Virtud, seguida por el Padre Nuestro, el Gloria al Padre y la Oración al Espíritu Santo. Después se recita la siguiente Virtud y así se completan las Siete Virtudes: Fe, Esperanza, Caridad, Humildad, Paciencia, Perseverancia y Obediencia.” Octubre 1º de 1992.

Rosario de las Virtudes

Esta pequeña Coronilla o Rosario tiene 7 Misterios y 3 cuentas en cada Misterio.


† Por la Señal de la Santa Cruz…

Oraciones Iniciales

El Credo

Creo en Dios, / Padre Todopoderoso, / Creador del Cielo y de la Tierra. / Creo en Jesucristo,  Su único Hijo, nuestro Señor, / que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, / nació de Santa María Virgen, / padeció bajo el poder de Poncio Pilato, / fue crucificado, muerto y sepultado, / descendió a los infiernos / y al tercer día, resucitó de entre los muertos; / subió a los Cielos / y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. / Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. / Creo en el Espíritu Santo, / en la Santa Iglesia Católica, / en la Comunión de los Santos, / en el perdón de los pecados, / en la resurrección de la carne / y en la vida eterna. / Amén.

Consagración a La Santísima Virgen

Totus Tuus [1]
San Bernardo de Claraval, Francia (1090-1153)

¡Oh, Señora y Madre mía!
Yo me entrego del todo a Ti,
y en prueba de mi filial afecto,
Te consagro en este día:
mis ojos, mis oídos,
mi boca, mi corazón;
en una palabra, todo mi ser.
Y ya que soy TODO (a) TUYO (a),
¡oh, Madre de Bondad!,
guárdame y defiéndeme
como cosa y posesión Tuya.
Amén.

Ángelus

†† El Ángel del Señor anunció a María, que el Hijo de Dios Padre se Encarnaría en Sus Entrañas, para la Redención del mundo. Y Ella Concibió por Obra y Gracia del Espíritu Santo.

  • Dios Te Salve, María…

María Santísima lo admitió diciendo: “He aquí la Esclava del Señor; hágase en Mí según Tu Palabra.” (Lc. 1, 38)

  • Dios Te Salve, María…

Y el Hijo de Dios se hizo Hombre y vive entre nosotros.

  • Dios Te Salve, María…

Oración:
Te suplicamos, Señor, que infundas Tu Gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por el Anuncio del Ángel, el Misterio de la Encarnación de Tu Hijo, por los Méritos de Su Pasión y de Su Cruz, seamos conducidos a la Gloria de la Resurrección. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


FE

En las Tres Cuentas Pequeñas:

V: Padre Nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad, así en la Tierra como en el Cielo.
R: Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

V: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R: Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración al Espíritu Santo: Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios. Ven, Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios. Ven, Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezca solamente a Dios. Santifica todo lo que piense, diga y haga, a fin de que todo sea para la Gloria de Dios. Amén. [2]


ESPERANZA

  • Padre Nuestro.
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


CARIDAD

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


HUMILDAD

  • Padre Nuestro.       
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


PACIENCIA

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


PERSEVERANCIA

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


OBEDIENCIA

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…

Oraciones Finales

¡Oh, María!

¡Oh, María! Transforma mi corazón como el Tuyo; colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtudes. Toma mi corazón, querida Madre, consagrado como Tuyo propio, preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para Ti. Ayúdame, ¡oh, María!, en hacer Tu Corazón más conocido cada día. Amén. [3]

Oración de Pentecostés

¡Espíritu de Cristo! Despiértame. ¡Espíritu de Cristo! Muéveme. ¡Espíritu de Cristo! Lléname. ¡Espíritu de Cristo! Séllame.

¡Oh, Padre Celestial! Conságrame a Tu Corazón y Voluntad; sé en mí una Fuente de Virtudes, sella mi alma como Tuya propia, para que Tu Reflejo en mí sea una Luz que todos vean. Amén. [4]

________________________
[1] 500 días de indulgencia.
[2] Mensaje del día 23 de Diciembre de 1991.
[3] Mensaje del día 19 de Marzo de 1993.
[4] Mensaje del día 7 de Junio de 1992.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Mensajes y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s