Día 23: “Mi única Misión en estos días es traer la unión a todos los corazones y guiarlos a un abrazo con Mi Hijo a través de la Consagración a Mi Inmaculado Corazón”

103-inmaculado-corazon23º Día

«Ángel Mío, vengo para asegurar tu corazón en la intención y dirección de Mi petición colocada sobre ti. Querida, el llamado que pido ser compartido, no es por Mi Título ni por área geográfica. Mi única Misión en estos días es traer la unión a todos los corazones y guiarlos a un abrazo con Mi Hijo a través de la Consagración a Mi Inmaculado Corazón, y su origen está en el Cielo. Yo les concederé a todos realizar este es-fuerzo, pero necesito los corazones de ustedes.

Deseo que tú pongas ante Mis hijos, el llamado a ser uno bajo la bandera de Mi Inmaculado Corazón y de Su Triunfo. Vengan juntos ahora como Yo he pedido, porque tú no sabes el impacto global de Mi Corazón sobre el mundo en estos días. Por favor acepten la Gracia que tanto deseo concederles. Estoy aquí para ser su Refugio, no tengan miedo de este Deseo.» Septiembre 7 de 1993

Guía: Nuestra Señora nos suplica que seamos Consagrados a Su Inmaculado Corazón, y a recibir y vivir un llamado que nunca antes fue hecho. Ella nos pide en este día abrir nuestros corazones y permitir que la Gracia del Cielo fluya como una corriente en cada uno de nuestros corazones. La grave naturaleza de Su Voz radica una vez más en la seriedad de todos los Deseos de Dios para hacerlos conocidos hoy. Este llamado es de tal magnitud que nosotros no podemos medirlo. Ella nos habla de la importancia de estos tiempos. Nosotros estamos a punto de recibir la Gracia de Dios como nunca antes, y sin embargo el tiempo de gracia en que estamos ya es de una dimensión extraordinaria. Ella pide que unamos nuestros corazones al de Ella sin vacilación, reservas o dispensas; que nos abandonemos a Ella totalmente. A pesar de todo lo que Ella le ha dado al mundo en el curso de los siglos, pero más especialmente en el curso de nuestra vida, nosotros continuamos creyendo firmemente que nuestros corazones están mejor cuidados por nosotros mismos.

Dirección: Tanto como nuestro pobre y frágil corazón sea capaz, estamos llamados a buscar los Deseos de Dios que serán realizados a través de nuestra Consagración. ¿A cuál altura está nuestra alma llamada a volar? Estamos invitados al Reino de una Coronación Celestial, y por lo tanto debemos prometer primero nuestros corazones a Su Sagrado Abrazo. Debemos abandonar nuestras almas para que sean adornadas tanto con penas como con alegrías. Se nos pide que relevemos nuestros deseos y que resistamos a nuestra voluntad, para que podamos estar vacíos para después ser llenados con Su Mandato. En la diaria aplicación de nuestra Consagración debemos encontrar un crecimiento de Virtudes y Gracias. -La marca del alma virgen que le pertenece a Su Toque Majestuoso-.

Meditación: ¡Oh, Inmaculado Corazón de María! Consume mi alma en Dios a través de Tu Abrazo Maternal. Concédeme a través de la meditación que la virtud pueda fomentar y guiarme a una imitación de su estado de gracia. Enciende mi corazón cada día para comprender más profundamente este Divino Plan de Dios. Cultiva en las profundidades de mi ser el anhelo de verdad y justicia. Levanta la consciencia de mi alma a las alturas que Dios ha juzgado para su descanso. Anímame, querida Madre, a pertenecer al Cielo y permanecer con mis pies por encima del mundo sin tocarlo. Amén.

«Tu palabra es antorcha de mis pasos y luz en mi camino.»
(Salmo 119, 105)

 

z_corazon_m_falero_detailROSARIO DE LAS VIRTUDES

Nuestra Señora tenía en Su Mano izquierda un Rosario rosado y dorado, y rezaba con la mano derecha. Ella recitaba todas las Oraciones muy despacio y reverentemente, con mucho amor.

Queridos Míos: Estas Oraciones son para obtener las Virtudes. Se empieza con el Credo, luego la Consagración a Mi Corazón Inmaculado, y después El Ángelus. Posteriormente se reza la Virtud, seguida por el Padre Nuestro, el Gloria al Padre y la Oración al Espíritu Santo. Después se recita la siguiente Virtud y así se completan las Siete Virtudes: Fe, Esperanza, Caridad, Humildad, Paciencia, Perseverancia y Obediencia.” Octubre 1º de 1992.

Rosario de las Virtudes

Esta pequeña Coronilla o Rosario tiene 7 Misterios y 3 cuentas en cada Misterio.


† Por la Señal de la Santa Cruz…

Oraciones Iniciales

El Credo

Creo en Dios, / Padre Todopoderoso, / Creador del Cielo y de la Tierra. / Creo en Jesucristo,  Su único Hijo, nuestro Señor, / que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, / nació de Santa María Virgen, / padeció bajo el poder de Poncio Pilato, / fue crucificado, muerto y sepultado, / descendió a los infiernos / y al tercer día, resucitó de entre los muertos; / subió a los Cielos / y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. / Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. / Creo en el Espíritu Santo, / en la Santa Iglesia Católica, / en la Comunión de los Santos, / en el perdón de los pecados, / en la resurrección de la carne / y en la vida eterna. / Amén.

Consagración a La Santísima Virgen

Totus Tuus [1]
San Bernardo de Claraval, Francia (1090-1153)

¡Oh, Señora y Madre mía!
Yo me entrego del todo a Ti,
y en prueba de mi filial afecto,
Te consagro en este día:
mis ojos, mis oídos,
mi boca, mi corazón;
en una palabra, todo mi ser.
Y ya que soy TODO (a) TUYO (a),
¡oh, Madre de Bondad!,
guárdame y defiéndeme
como cosa y posesión Tuya.
Amén.

Ángelus

†† El Ángel del Señor anunció a María, que el Hijo de Dios Padre se Encarnaría en Sus Entrañas, para la Redención del mundo. Y Ella Concibió por Obra y Gracia del Espíritu Santo.

  • Dios Te Salve, María…

María Santísima lo admitió diciendo: “He aquí la Esclava del Señor; hágase en Mí según Tu Palabra.” (Lc. 1, 38)

  • Dios Te Salve, María…

Y el Hijo de Dios se hizo Hombre y vive entre nosotros.

  • Dios Te Salve, María…

Oración:
Te suplicamos, Señor, que infundas Tu Gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por el Anuncio del Ángel, el Misterio de la Encarnación de Tu Hijo, por los Méritos de Su Pasión y de Su Cruz, seamos conducidos a la Gloria de la Resurrección. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


FE

En las Tres Cuentas Pequeñas:

V: Padre Nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad, así en la Tierra como en el Cielo.
R: Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

V: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R: Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración al Espíritu Santo: Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios. Ven, Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios. Ven, Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezca solamente a Dios. Santifica todo lo que piense, diga y haga, a fin de que todo sea para la Gloria de Dios. Amén. [2]


ESPERANZA

  • Padre Nuestro.
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


CARIDAD

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


HUMILDAD

  • Padre Nuestro.       
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


PACIENCIA

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


PERSEVERANCIA

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


OBEDIENCIA

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…

Oraciones Finales

¡Oh, María!

¡Oh, María! Transforma mi corazón como el Tuyo; colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtudes. Toma mi corazón, querida Madre, consagrado como Tuyo propio, preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para Ti. Ayúdame, ¡oh, María!, en hacer Tu Corazón más conocido cada día. Amén. [3]

Oración de Pentecostés

¡Espíritu de Cristo! Despiértame. ¡Espíritu de Cristo! Muéveme. ¡Espíritu de Cristo! Lléname. ¡Espíritu de Cristo! Séllame.

¡Oh, Padre Celestial! Conságrame a Tu Corazón y Voluntad; sé en mí una Fuente de Virtudes, sella mi alma como Tuya propia, para que Tu Reflejo en mí sea una Luz que todos vean. Amén. [4]

________________________
[1] 500 días de indulgencia.
[2] Mensaje del día 23 de Diciembre de 1991.
[3] Mensaje del día 19 de Marzo de 1993.
[4] Mensaje del día 7 de Junio de 1992.

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