Día 12: “Les pido especialmente por la Consagración de la juventud de hoy. Ellos son Mi Triunfo futuro”

103-inmaculado-corazon12º Día

«Queridos hijos, les pido permiso para que se cumplan, por medio de ustedes, las Promesas de Mi Inmaculado Corazón. El obsequio de Dios Padre para un mundo de Paz depende de la culminación de Mi Triunfo; Yo deseo darles la Paz interior primero, porque el reflejo de la paz exterior del mundo es alimentado primero dentro del alma.

Les pido, queridos Míos, que recen el Rosario por esta búsqueda de la Paz. En la unidad de esta oración, el Corazón de Dios Padre sólo puede sucumbir ante el amor de ustedes por Mí. También les pido especialmente por la Consagración de la juventud de hoy. Ellos son Mi Triunfo futuro; ellos serán las almas que manifiesten la renovación de la Iglesia de las generaciones futuras.

Hijos Míos, Yo les prevengo de su destrucción, si ustedes no hacen reparación por la maldad de la humanidad. Regresen bajo la dirección y guía del Espíritu Santo. Él se apegará a sus corazones en el momento de su Consagración a Mi Inmaculado Corazón.

Les aseguro que Yo no traigo el comienzo de la destrucción, sino que traigo solamente la Luz del comienzo de la Gracia Divina y la culminación de Mis Promesas. Ruego para que ustedes unan sus corazones al Mío en este divino «Sí» a Dios Padre, para que el Espíritu Santo cubra sus propias almas. Permanezcan bajo la vista y el toque del Espíritu Santo, Mi Amado Esposo.» (Marzo 14 de 1993)

Guía: El propósito de la venida de Jesús a la Tierra fue para la salvación de las almas, y Nuestra Señora permaneció en completa unión con todo lo que Él hizo; Su parte como Corredentora no podrá nunca ser separada. La unión entre Jesús y María es tan intensa porque fue especialmente diseñada por Dios para el Plan de la Redención. Cada acto y deseo que Ella expresa es para la culminación de Su participación como Corredentora en unión de Su Hijo. La razón por la cual Nuestra Señora pide la Consagración de esta manera es para Su unión con Jesús y Su parte en el Plan Corredentor.

Dirección: La pureza de intención consiste en realizar nuestras acciones con el sólo propósito de agradar a Dios. Es necesario saber que la buena o mala intención de nuestros actos, hacen los actos buenos o malos ante los Ojos de Dios. Con los ojos del alma comprendemos la intención y con el cuerpo emprendemos la acción.

Nuestra Señora pide que todas nuestras intenciones sean sencillas. Esto es, que si nuestro objetivo es solamente agradar a Dios, nuestros actos serán buenos y brillarán con la luz de la pureza. Pero, si nuestras intenciones son de doble sentido, esto es que si tenemos otro motivo que el de agradar a Dios, entonces ya no serán vistas como completamente puras y se vuelven mundanas.

La simplicidad santa no permite otro final que el placer a Dios. Así que la intención pura de nuestra alma en nuestras acciones les da la vida y las hará siempre agradables ante los Ojos de Dios. Nuestro puro y verdadero deseo de Consagración hacia Ella debe ser el mismo deseo hacia Él. Entonces, bajo esta Luz santa Ella podrá presentar nuestra alma ante Dios.

Meditación: ¡Oh, Inmaculado Corazón de María! Permite que en esta Consagración yo adquiera por medio Tuyo un ferviente amor hacia Dios. -Un amor fuerte que me haga vencer todas mis dificultades, un amor perpetuo que nunca más sea dividido. Que mi corazón abierto pueda llevar el deseo de mi devoción a Tu Corazón. Querida Madre, ayúdame a tener intenciones puras en todas mis acciones, simplicidad santa en cada una de sus ejecuciones, y que el fin de todas ellas sea agradar a Dios, con la mente enfocada en Él solamente.

«Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta;
para juzgar, escucho (al Padre),  así mi juicio es recto
porque no busco mi voluntad, sino la de Aquél que me envió»
(Juan 5, 30)

 

z_corazon_m_falero_detailROSARIO DE LAS VIRTUDES

Nuestra Señora tenía en Su Mano izquierda un Rosario rosado y dorado, y rezaba con la mano derecha. Ella recitaba todas las Oraciones muy despacio y reverentemente, con mucho amor.

Queridos Míos: Estas Oraciones son para obtener las Virtudes. Se empieza con el Credo, luego la Consagración a Mi Corazón Inmaculado, y después El Ángelus. Posteriormente se reza la Virtud, seguida por el Padre Nuestro, el Gloria al Padre y la Oración al Espíritu Santo. Después se recita la siguiente Virtud y así se completan las Siete Virtudes: Fe, Esperanza, Caridad, Humildad, Paciencia, Perseverancia y Obediencia.” Octubre 1º de 1992.

Rosario de las Virtudes

Esta pequeña Coronilla o Rosario tiene 7 Misterios y 3 cuentas en cada Misterio.


† Por la Señal de la Santa Cruz…

Oraciones Iniciales

El Credo

Creo en Dios, / Padre Todopoderoso, / Creador del Cielo y de la Tierra. / Creo en Jesucristo,  Su único Hijo, nuestro Señor, / que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, / nació de Santa María Virgen, / padeció bajo el poder de Poncio Pilato, / fue crucificado, muerto y sepultado, / descendió a los infiernos / y al tercer día, resucitó de entre los muertos; / subió a los Cielos / y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. / Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. / Creo en el Espíritu Santo, / en la Santa Iglesia Católica, / en la Comunión de los Santos, / en el perdón de los pecados, / en la resurrección de la carne / y en la vida eterna. / Amén.

Consagración a La Santísima Virgen

Totus Tuus [1]
San Bernardo de Claraval, Francia (1090-1153)

¡Oh, Señora y Madre mía!
Yo me entrego del todo a Ti,
y en prueba de mi filial afecto,
Te consagro en este día:
mis ojos, mis oídos,
mi boca, mi corazón;
en una palabra, todo mi ser.
Y ya que soy TODO (a) TUYO (a),
¡oh, Madre de Bondad!,
guárdame y defiéndeme
como cosa y posesión Tuya.
Amén.

Ángelus

†† El Ángel del Señor anunció a María, que el Hijo de Dios Padre se Encarnaría en Sus Entrañas, para la Redención del mundo. Y Ella Concibió por Obra y Gracia del Espíritu Santo.

  • Dios Te Salve, María…

María Santísima lo admitió diciendo: “He aquí la Esclava del Señor; hágase en Mí según Tu Palabra.” (Lc. 1, 38)

  • Dios Te Salve, María…

Y el Hijo de Dios se hizo Hombre y vive entre nosotros.

  • Dios Te Salve, María…

Oración:
Te suplicamos, Señor, que infundas Tu Gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por el Anuncio del Ángel, el Misterio de la Encarnación de Tu Hijo, por los Méritos de Su Pasión y de Su Cruz, seamos conducidos a la Gloria de la Resurrección. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


FE

En las Tres Cuentas Pequeñas:

V: Padre Nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad, así en la Tierra como en el Cielo.
R: Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

V: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R: Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración al Espíritu Santo: Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios. Ven, Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios. Ven, Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezca solamente a Dios. Santifica todo lo que piense, diga y haga, a fin de que todo sea para la Gloria de Dios. Amén. [2]


ESPERANZA

  • Padre Nuestro.
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


CARIDAD

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


HUMILDAD

  • Padre Nuestro.       
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


PACIENCIA

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


PERSEVERANCIA

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


OBEDIENCIA

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…

Oraciones Finales

¡Oh, María!

¡Oh, María! Transforma mi corazón como el Tuyo; colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtudes. Toma mi corazón, querida Madre, consagrado como Tuyo propio, preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para Ti. Ayúdame, ¡oh, María!, en hacer Tu Corazón más conocido cada día. Amén. [3]

Oración de Pentecostés

¡Espíritu de Cristo! Despiértame. ¡Espíritu de Cristo! Muéveme. ¡Espíritu de Cristo! Lléname. ¡Espíritu de Cristo! Séllame.

¡Oh, Padre Celestial! Conságrame a Tu Corazón y Voluntad; sé en mí una Fuente de Virtudes, sella mi alma como Tuya propia, para que Tu Reflejo en mí sea una Luz que todos vean. Amén. [4]

________________________
[1] 500 días de indulgencia.
[2] Mensaje del día 23 de Diciembre de 1991.
[3] Mensaje del día 19 de Marzo de 1993.
[4] Mensaje del día 7 de Junio de 1992.

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