Día 4: Preparación para la Consagración al Triunfo del Inmaculado Corazón de María


103-inmaculado-corazon4º Día

«Ángel Mío, es en la respuesta a Mi Llamado, como todos Mis hijos reciben cada Gracia que ellos imploren de Mi Inmaculado Corazón. Tu convicción, puesta dentro de la Consagración a Mi Corazón Maternal, permite que el Espíritu Santo se mueva dentro de ti, a través de Mí. Te lo digo otra vez para que lo recuerdes: Será cuando ya no sientas la Tierra bajo tus pies, cuando tú constatarás que estás en vuelo hacia Mi Abrazo.

Ángel Mío, nunca dudes de las palabras que te he dicho sobre el deseo de Dios Padre para la santa ejecución de Mi Triunfo: Es en esta unión concedida entre Mis escogidos, y la conformidad a la Voluntad de Dios, como la afirmación de la convicción será inspirada en cada uno de sus corazones.» (Diciembre 7 de 1992)

Guía: Se necesita una Gracia excepcional para llevar el alma al estado en que este intercambio celestial de corazones pueda ocurrir; se necesita un fuego abrasador. La Consagración levanta al alma hasta el punto donde Dios se mueve hacia ella para elevarla por encima de la capacidad humana de amar; en esencia, Dios levantará el alma al conocimiento del Cielo. El alma, puede moverse humanamente hasta el punto donde Dios puede corresponder a ella y atraerla hasta el momento del intercambio, pero sólo Dios puede atraer el alma a este nivel espiritual. Se necesita un Amor Divino e intenso para causar la transformación del alma y del corazón, hasta el punto de la fusión necesaria para que se realice tal milagro.

Si la base para la Consagración no está puesta dentro del alma, el alma no puede moverse libremente hasta el punto que debe alcanzar para que ocurra el intercambio.

Es el esfuerzo por parte del alma, el que alimenta el deseo de amar de Nuestra Señora, pero sólo Dios como Mediador puede realizar el Acto Divino del intercambio en el Acto de la Consagración. La Preparación debe ser vista con tanta importancia como el Acto mismo de la Consagración; de otra manera el alma no podrá recibir la Gracia diseñada específicamente para la Consagración.

Dirección: ¿Cómo es que los deseos fervientes hacen volar el alma a Dios? Los buenos deseos dan fuerza y coraje y disminuyen el trabajo y la fatiga de ascender la montaña de Dios. El que no tiene un deseo ardiente para obtener la santidad durante los tiempos difíciles, no podrá llegar nunca a la perfección.

Nosotros no debemos descansar en nuestro deseo intenso para alcanzar la santidad, sino que debemos correr continuamente para poder obtener la corona de pureza adornada con virtud; ésta es una corona incorruptible que Nuestra Señora desea tanto colocar sobre nuestra alma, a través de nuestra Consagración a Su Inmaculado Corazón.

Meditación: ¡Oh, Inmaculado Corazón de María! Ruega para que mi corazón se abra ante la Gracia que lo transformará en imitación al Tuyo. Haz que yo pueda obtener, por el poder del Espíritu Santo, el deseo que me mueva hacia el amor por Ti, y que mi corazón pueda ser conducido hacia el momento del intercambio; que sea creado un fuego abrasador que pueda arder tan brillantemente, para que el milagro de la Transformación pueda envolver mi corazón y mi alma, y ser levantados hasta las alturas prometidas por Dios.

«¿Quién subirá hasta el monte del señor? ¿Quién entrará en su recinto santo?
El que tiene manos inocentes y puro corazón, el que no pone su alma en cosas vanas,
ni jura con engaños.» (Salmo 24, 3-4)


z_corazon_m_falero_detailROSARIO DE LAS VIRTUDES

Nuestra Señora tenía en Su Mano izquierda un Rosario rosado y dorado, y rezaba con la mano derecha. Ella recitaba todas las Oraciones muy despacio y reverentemente, con mucho amor.

Queridos Míos: Estas Oraciones son para obtener las Virtudes. Se empieza con el Credo, luego la Consagración a Mi Corazón Inmaculado, y después El Ángelus. Posteriormente se reza la Virtud, seguida por el Padre Nuestro, el Gloria al Padre y la Oración al Espíritu Santo. Después se recita la siguiente Virtud y así se completan las Siete Virtudes: Fe, Esperanza, Caridad, Humildad, Paciencia, Perseverancia y Obediencia.” Octubre 1º de 1992.

Rosario de las Virtudes

Esta pequeña Coronilla o Rosario tiene 7 Misterios y 3 cuentas en cada Misterio.


† Por la Señal de la Santa Cruz…

Oraciones Iniciales

El Credo

Creo en Dios, / Padre Todopoderoso, / Creador del Cielo y de la Tierra. / Creo en Jesucristo,  Su único Hijo, nuestro Señor, / que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, / nació de Santa María Virgen, / padeció bajo el poder de Poncio Pilato, / fue crucificado, muerto y sepultado, / descendió a los infiernos / y al tercer día, resucitó de entre los muertos; / subió a los Cielos / y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. / Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. / Creo en el Espíritu Santo, / en la Santa Iglesia Católica, / en la Comunión de los Santos, / en el perdón de los pecados, / en la resurrección de la carne / y en la vida eterna. / Amén.

Consagración a La Santísima Virgen

Totus Tuus [1]
San Bernardo de Claraval, Francia (1090-1153)

¡Oh, Señora y Madre mía!
Yo me entrego del todo a Ti,
y en prueba de mi filial afecto,
Te consagro en este día:
mis ojos, mis oídos,
mi boca, mi corazón;
en una palabra, todo mi ser.
Y ya que soy TODO (a) TUYO (a),
¡oh, Madre de Bondad!,
guárdame y defiéndeme
como cosa y posesión Tuya.
Amén.

Ángelus

†† El Ángel del Señor anunció a María, que el Hijo de Dios Padre se Encarnaría en Sus Entrañas, para la Redención del mundo. Y Ella Concibió por Obra y Gracia del Espíritu Santo.

  • Dios Te Salve, María…

María Santísima lo admitió diciendo: “He aquí la Esclava del Señor; hágase en Mí según Tu Palabra.” (Lc. 1, 38)

  • Dios Te Salve, María…

Y el Hijo de Dios se hizo Hombre y vive entre nosotros.

  • Dios Te Salve, María…

Oración:
Te suplicamos, Señor, que infundas Tu Gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por el Anuncio del Ángel, el Misterio de la Encarnación de Tu Hijo, por los Méritos de Su Pasión y de Su Cruz, seamos conducidos a la Gloria de la Resurrección. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


FE

En las Tres Cuentas Pequeñas:

V: Padre Nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad, así en la Tierra como en el Cielo.
R: Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

V: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R: Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración al Espíritu Santo: Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios. Ven, Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios. Ven, Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezca solamente a Dios. Santifica todo lo que piense, diga y haga, a fin de que todo sea para la Gloria de Dios. Amén. [2]


ESPERANZA

  • Padre Nuestro.
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


CARIDAD

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


HUMILDAD

  • Padre Nuestro.       
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


PACIENCIA

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


PERSEVERANCIA

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


OBEDIENCIA

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…

Oraciones Finales

¡Oh, María!

¡Oh, María! Transforma mi corazón como el Tuyo; colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtudes. Toma mi corazón, querida Madre, consagrado como Tuyo propio, preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para Ti. Ayúdame, ¡oh, María!, en hacer Tu Corazón más conocido cada día. Amén. [3]

Oración de Pentecostés

¡Espíritu de Cristo! Despiértame. ¡Espíritu de Cristo! Muéveme. ¡Espíritu de Cristo! Lléname. ¡Espíritu de Cristo! Séllame.

¡Oh, Padre Celestial! Conságrame a Tu Corazón y Voluntad; sé en mí una Fuente de Virtudes, sella mi alma como Tuya propia, para que Tu Reflejo en mí sea una Luz que todos vean. Amén. [4]

________________________
[1] 500 días de indulgencia.
[2] Mensaje del día 23 de Diciembre de 1991.
[3] Mensaje del día 19 de Marzo de 1993.
[4] Mensaje del día 7 de Junio de 1992.

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