“Hijos míos, oídme: Cambiad de vida para que no entréis en aquella eternidad de tormentos.”

Tomado del Libro: “Los Hechos de Ezquioga ante la Razón y la Fe”
Escrito por: Fr. Amado de Cristo Burguera y Serrano, O.F.M.

Número 4

Declaraciones de Inés Igoa

Inés Igoa es natural de Torrano, de 17 años de edad, niña de gran modestia, valor y oración. Después que sufrió la Pasión del salvador, pero estando todavía en visión, pronunció conceptos inspirados, muy interesantes. Rezan así:

11 Noviembre 1932. “Las pasiones que sufrimos los videntes no son más que unos principios, y son por los pecadores.

Todo lo hemos de sufrir con paciencia, por amor a Jesús. Habrá veces que estaremos en Pasión días y noches enteros. Jesús padeció por nosotros; y nosotros, ¿por qué no por Jesús?

Jesús no quiso se perdiese ninguna alma; por eso padeció y murió en la Cruz. ¡Perdón, Jesús, perdón por todos!

Hemos de sufrir mucho. Algunos están sufriendo ya en la cárcel, y otros en el manicomio. Recemos ahora, un rosario por ellos…

12 Noviembre 1932. Esto es lo justo. Hay que padecer. Viene la borrasca, que nos ha de alcanzar, y no hay momento seguro, cristianos.

Los que nos preciamos de hijos de Jesús, hemos de prepararnos enseguida, pues hemos de ser desapreciados como unos malhechores; más, hay que decir sin miedo: ¡Viva Cristo Rey! Desgraciados seríamos si nos encontrásemos en tales momentos en pecado mortal.

Jesús y María han de reinar en España…

14 Noviembre 1932. Continuemos con Jesús: Recemos sin cesar. Vivamos humillados, porque el que se humilla en este mundo será ensalzado en el otro; mientras que el que se ensalza en este mundo será humillado en el otro.

17 Noviembre 1932. Continuemos con Jesús. ¡Ay, qué tristes son los días que se van acercando! Hay que rezar y sufrir sin cesar por la conversión de los pecadores, y en particular por el bien de nuestras almas.

¡Cuántas almas no se pierden por decir palabras de infierno! Si en su lugar tratasen de la Pasión del Señor…

18 Noviembre 1932. Continuemos con Jesús. Se acercan los días en que hemos de ser castigados. Lo tenemos merecido por las injurias que se le hacen a Jesucristo, siendo el Rey de nuestras almas y de la eternidad. No escaparemos de la borrasca de fuego. Preparémonos, pecadores, preparémonos, pues éstas no son bromas.

Desgraciados serán los que se hallen en pecado mortal.

La Virgen Santísima no consentirá se pierda la nación; antes consentirá sea destruida.

20 Noviembre 1932. Si somos hijos de Dios hemos de sufrir. Cuanto más suframos más gloria en la eternidad tendremos. Seremos despreciados como locos y malhechores.

Recemos sin cesar, y con esto pagaremos el viaje de la gloria.

Todo cristiano debe tener valentía para gritar: ¡Viva Cristo Rey!

Hasta ahora han reinado Jesucristo y su madre en España y reinarán también en adelante.

Al modo que han sido quitadas las imágenes, dentro de poco volverán a ser puestas.  Seamos firmes en la fe.

A Jesús le clavaron, y a unos hijos suyos también les clavarán para que se conviertan los pecadores.

26 Noviembre 1932. Continuemos con Jesús. Penitencia, cristianos, penitencia, porque somos pecadores. Hay que hacer penitencia para limpiar nuestras almas. Viene la borrasca, avisándonos que llegarán días tristes. Y todo es poco, pues todo lo tenemos merecido.

Si somos cristianos, deberemos ir enseguida a limpiar nuestras almas pecadoras.

Nos perseguirá mucho la masonería, pero por esto, no hay que espantarse, ya que, como hasta ahora, ha ondeado la bandera de Cristo, ondeará en lo sucesivo.

3 Diciembre 1932. La Santísima Virgen está muy agradecida por todos los que asistimos a estos rezos; y dice que sigamos rogando por todos, por los vivos y los difuntos, que Ella nos ha ayudado y nos seguirá ayudando.

Habla de los próximos tres días de tinieblas, en que aconseja tengamos preparadas, para iluminarnos, velas bendecidas por los sacerdotes, los cuales días deberemos emplear en la oración y penitencia.”

Trata de una visión repetida de cuatro rosas blancas, de las cuales tres bajaban hasta desaparecer, subsistiendo una sola que ascendía. Y, pidiendo ella el significado de la visión, respondió la Virgen lo preguntara al P. Burguera, quien no teniendo inteligencia de ella, dio el encargo a la vidente E. para que la alcanzase. El 17 de diciembre obtuvo la respuesta esta vidente.

“La Santísima Virgen me dijo que las cuatro rosas significaban los cuatro defensores que Ella tenía en Ezquioga, de los cuales tres desaparecerían por falta de solidez, quedando sólo dicho Padre”. —En mayo de 1933 esta profecía quedó cumplida al pie de la letra.—

Trata finalmente, de una visión que tuvo en Octubre en que “la Virgen y San Miguel le ordena fuese a San Sebastián y adquiriese una corona funeraria de hojas verdes y flores blancas, por determinado precio, y que la llevase al padre mencionado, con el encargo de que era para él; de que éste la colgase sobre la cabecera de su cama, la bendijese diariamente, rociándola con agua bendita y que la cuidase bien, poniendo una cruz sobre ella, pues algún día recogería dicha corona. Ítem más, que el día que se suba la imagen al lugar de las apariciones de Ezquioga, cierto apóstol ha de subir la corona, y con permiso del dueño del terreno, la depositará cabe la Imagen mariana.”


Mensajes de la Santísima Virgen a últimos de 1933.

“Benditos y alabados sean los Sagrados Corazones de Jesús y María, y bendito aquél que goza con Ellos.  Hijos de mi Corazón: Deseo sacar fruto de vosotros como lo obtuve de Margarita, Teresita y Bernardita. De vuestros corazones sacaré Yo fruto, si sois fervorosos en la oración. Aplicaos a orar, pues los tiempos son cortos. Mirad al mundo, y pensad lo poco que habéis de estar en él. Por eso os llamo, para que trabajéis en las santas Apariciones, recordándoos y recordando a todos, que vienen castigos y no milagros. Arrepentíos, para que algún día, Yo, vuestra Madre, os lleve a la gloria, que para vosotros tanto deseo. Pedid perdón al Eterno Padre; más no lo pidáis como algunos piden, ensalzándose; porque el que se ensalza en el mundo, será en el otro humillado, y viceversa. Preparaos, hijos míos, que los castigos se acercan. Preparaos, estoy cansada ya de tanto anunciar el castigo y no se hace caso. Preparaos ahora, que más tarde no habrá tiempo. María.”

“Hijos míos, oídme: Cambiad de vida para que no entréis en aquella eternidad de tormentos. Orad y meditad, para que tengáis la divina ayuda en el día de la lucha. Mirad a mi Hijo crucificado para abrazaros, y abierto el Costado para recibiros en él. Venid a Él e imitadle… Vuestra madre. María.”

Inés de Igoa (rubricado)

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Los Hechos Ezquioga publicados en este sitio:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/los-hechos-de-ezquioga/

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