“Sólo al irse el Señor Jesucristo empezó la Corredención.”

VIDENTE IDA PEERDEMAN / ÁMSTERDAN, HOLANDA
Posición de la Iglesia: 
http://www.de-vrouwe.info/es/posicion-de-la-iglesia 

41ª APARICIÓN
6 de abril de 1952

(Domingo de Ramos)

Que un día era María

Allí está otra vez la Señora. Ella dice:
“Tú tienes que escuchar y transmitir bien lo que hoy te digo. Di a los teólogos que no estoy contenta con el cambio de la oración. ‘Que la Señora de todos los Pueblos, que un día era María, sea nuestra Abogada’, esto debe quedar así.[1] Este tiempo es Nuestro tiempo.

Di lo siguiente a los teólogos: La Señora llegó hasta el Sacrificio de la Cruz. El Hijo dijo a su Madre: ‘Mujer, he ahí a tu hijo’. De modo que el cambio tuvo lugar en el Sacrificio de la Cruz. El Señor y Creador eligió entre todas las mujeres a Miriam, o María, para ser la Madre de su Divino Hijo. A partir del Sacrificio de la Cruz Ella se convirtió en ‘la Señora’, Corredentora y Abogada. Esto fue anunciado por el Hijo en el momento de su regreso al Padre. Por eso yo traigo estas nuevas palabras en este tiempo y digo: Yo soy la Señora de todos los Pueblos, que un día era María. Di esto a sus teólogos. Estas palabras tienen para los teólogos este significado”.

No importa quiénes sean o lo que sean

“Este tiempo es Nuestro tiempo. El nuevo dogma que viene es el último dogma mariano: El de la Señora de todos los Pueblos como Corredentora, Medianera y Abogada. En el Sacrificio de la Cruz el Hijo proclamó este título al mundo entero. No importa quiénes sean o lo que sean, yo soy para ustedes la Señora.

Yo vengo a decirle a este mundo degenerado y trastornado: Reúnanse. Ustedes, los cristianos, se reunirán junto a la Señora de todos los Pueblos, así como se reúnen junto a la Cruz del Hijo. Se harán cambios, y es que hay mucho que cambiar en la Comunidad, en la Iglesia. Ustedes, hombres, no importa quiénes sean o lo que sean, ayúdense mutuamente. En el primer y más importante mandamiento, encontrarán todo lo que les hace falta. Que la Señora de todos los Pueblos, que un día era María, sea nuestra Abogada”.

Una gran misión

“La Señora quiere más que nada ir allí donde Ella estaba y donde todavía no ha ido.
Tú tienes una gran misión que cumplir”,
—me dice la Señora.

“Que quienes colaboran en esta gran obra, lo hagan con mucha seriedad y fervor. Hija, tu misión todavía no ha terminado. Dile a tu obispo que divulgue la oración en el mundo entero. Yo lo ayudaré. A tu director espiritual lo apoyaré hasta el final.

Dile al Papa que está bien. Él me comprenderá. Dile al Papa que prepare todo para el nuevo dogma. Dile al Papa que haga todos los cambios y que hable de eso con quienes él haya escogido. Dile al Papa que ya llega el tiempo”.

Recen la oración

“La Señora de todos los Pueblos estará a la cabeza de la Comunidad. Que todos pidan por medio de esta sencilla oración y la Señora les ayudará, en la medida que sea la voluntad del Padre y del Hijo. Ella era María, la Sierva del Señor. Ella quiere ser ahora la Señora de todos los Pueblos. No importa quién seas o lo que seas, ven a la Señora de todos los Pueblos. Advierto a los cristianos y les digo:

Comprendan la gravedad de este tiempo. Junten las manos. Planten la Cruz en medio del mundo. Todos ustedes son responsables de la misión que cada uno debe cumplir en este tiempo. No se dejen llevar por el espíritu equivocado. Pidan todos los días que el Señor Jesucristo, Hijo del Padre, envíe el Espíritu Santo al mundo y la Señora de todos los Pueblos, que un día era María, será su Abogada. Así sea”.

Y entonces ya no se ve la Señora.


42ª APARICIÓN
15 de junio de 1952

La gran acción

“Aquí estoy de nuevo, la Señora de todos los Pueblos”.
Ahora la Señora me mira largo rato sin decir nada. Luego dice:
“En el mensaje anterior te expliqué el significado de ‘la Señora de todos los Pueblos’. Hoy digo que ahora hay que empezar la gran acción de la Señora de todos los Pueblos. Lleva el mensaje al mundo. La Señora de todos los Pueblos te ayudará a ti y a todos los que luchen por esto. La gran acción va a empezar. Esta imagen la precederá. En el futuro no habrá pueblo alguno sin la Señora de todos los Pueblos. Este título empieza ahora. Este tiempo es Nuestro tiempo”.

La Corredención

Ahora la Señora se queda largo tiempo mirando al frente. Luego prosigue diciendo:
“La Señora, que un día era María… Sólo al irse el Señor Jesucristo empezó la Corredención. Sólo al irse el Señor Jesucristo, Ella se convirtió en la Medianera y Abogada. Al irse el Señor Jesucristo entregó a los pueblos la Señora de todos los Pueblos.

Ahora ha llegado el tiempo en que Ella da a conocer este título al mundo. Di esto a sus teólogos. Dile a tu obispo que estoy contenta. Que ahora sí que la oración es bien enseñada.[2]  Di a los que colaboran, que todos tienen que rezar la oración”.

Concordia

“Que los religiosos y los sacerdotes diocesanos trabajen juntos. Tienen que tener más contacto también en otras cosas. En realidad todos son los apóstoles del Maestro. Búsquense y encuéntrense unos a otros. Si los apóstoles están divididos, ¿cómo podrán los pueblos estar unidos?

A la Iglesia de Roma le ruego y le pido: lucha en este tiempo por la única verdad, el Señor y Creador de este mundo, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Pidan todos al Espíritu Santo que traiga el Espíritu de Verdad al mundo. El mundo se está degenerando. Los grandes de este mundo buscan el poder. Los grandes de este mundo piensan sólo en lo material. Los hombres son distraídos y llevados por un falso camino”.
Luego la Señora indica el globo terrestre. Veo confusión y desasosiego entre los pueblos. La Señora dice:
“Mira todos esos países. Por ninguna parte hay unidad, paz, tranquilidad entre los pueblos. Todo es tensiones, todo es miedo. El Señor Jesucristo lo permite. Su tiempo llegará. Pero antes vendrá un tiempo de intranquilidad. Humanismo, hedonismo, ateísmo, serpientes que buscarán dominar el mundo”.

Ocúpense de la difusión

“Hoy yo he venido a decir que la gran acción contra todo eso tiene que empezar. Y ahora les hablo a sus teólogos y les digo: Dense cuenta de lo serio de todo esto. Y a quienes he escogido al principio de esta acción les digo: Ayuden con todos los medios y ocúpense de la difusión, cada uno a su manera. Ya viene el tiempo, el tiempo de la Señora de todos los Pueblos. Yo ayudaré”.
Tras un largo silencio, la Señora, con mirada penetrante, me dice:
“A ti, hija, te repito: tienes una gran misión que cumplir. Ten ánimo y valor. La Señora de todos los Pueblos está aquí frente a ti. Esta imagen se quedará todavía aquí.[3] La Señora dará el signo”.
Entonces la Señora se va lentamente.

________________________
[1] Al principio la oración fue publicada sin las palabras “Que un día era María”, porque el obispo tenía objeciones en contra. Aquí la Señora dice explícitamente que es su voluntad que se mantengan esas palabras. Esto fue comunicado al obispo, después de lo cual las palabras fueron reincorporadas a la oración.
[2] El texto completo de la oración había sido aprobado por el obispo. Ver también la nota de la anterior visión.
[3] La vidente recibió este mensaje en Alemania. Allí fue pintado el cuadro de la Señora de todos los Pueblos y allí permaneció hasta diciembre de 1953. Véase el apéndice II.

Fuente: http://www.de-vrouwe.info/es/1945-1959/118-botschaft-1952

Mensajes de Ida Peerdeman publicados en este blog:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/ida-peerdeman/  

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