“En este tiempo deseo ser llamada la Señora de todos los Pueblos.”

VIDENTE IDA PEERDEMAN / ÁMSTERDAN, HOLANDA
Posición de la Iglesia: 
http://www.de-vrouwe.info/es/posicion-de-la-iglesia 


35ª APARICIÓN
15 de agosto de 1951
(Fiesta de la Asunción de María Santísima)

El dogma de la Asunción de María

Veo a la Señora. Ella dice:
“Hoy vengo como la Señora de todos los Pueblos”.
Después la Señora indica a su alrededor, me mira y dice:

“Yo aplasté a la serpiente con mi pie. Yo estoy reunida con el Hijo, igual que siempre lo había estado. Este dogma[1] ha tenido que preceder en la historia de la Iglesia. Como Corredentora, Medianera y Abogada estoy ahora en este tiempo, en Nuestro tiempo. El dogma de la Asunción tenía que precederlo. El último y más grande dogma vendrá después de éste. En este tiempo, el Sacrificio está y estará en el centro del mundo”.

Entregados a la Madre

Ahora la Señora se aparta de la Cruz y de nuevo me dan dolores fortísimos. Después la Señora vuelve a ponerse de pie ante la Cruz y yo siento una gran compasión al ver su sufrimiento. Entonces veo brotar de la Cruz una luz intensa. La Señora dice:
“Los hombres han sido encomendados a la Madre, ya que el Hijo ha dicho: ‘Mujer, he ahí a tu hijo; hijo, he ahí a tu Madre’; por lo tanto Corredentora, Medianera y Abogada. Di esto a sus teólogos. Diles que yo quiero ser y seré la Corredentora, Medianera y Abogada”.

El último dogma mariano

“Esta imagen precederá; esta imagen será difundida. Dile esto a tu director espiritual. Estoy contenta de todo, también de la prudencia. Pero… la Señora de todos los Pueblos se establecerá en el mundo. Ésta es la voluntad del Padre y del Hijo, con quien estoy de nuevo completamente unida. Como el Hijo me conoció, igualmente me ha vuelto a tomar. El último dogma mariano será el más importante: El de estar ante la Cruz como la Corredentora en este tiempo”.

No vacilen

“Yo he dicho: Vendrán calamidades, calamidades naturales. He dicho: Los grandes no estarán de acuerdo. He dicho: El mundo se está degenerando. Por eso ahora el Padre y el Hijo vuelven a enviar a la Señora al mundo como ya había estado. La Señora que por un tiempo fue conocida como María.

El mundo se corromperá; se está corrompiendo. Holanda está al borde de la corrupción, por eso he puesto mi pie encima. Desde Holanda quiero enviar mis palabras al mundo. Mi otro pie está sobre Alemania: Die Mutter Gottes weint über die Kinder Deutschlands. (La Madre de Dios llora por los hijos de Alemania). Ellos siempre han sido mis hijos y por eso quiero también ser llevada desde Alemania por el mundo como la Señora de todos los Pueblos.

Yo te ayudaré a ti y a todos los que se ocupen de esto. Quiero además que la difusión penetre en los países que se han aislado de los demás. También a ellos la Señora de todos los Pueblos dará su bendición. Ocúpate de esto, sin perder tiempo, como tampoco yo he perdido nunca el tiempo. Yo he precedido al Hijo hacia la Cruz. Esta imagen precederá. Esta imagen será llevada por el mundo.

¿Sabes tú, Roma, cómo se está socavando todo? Los años se irán volando, muchos años pasarán. Pero mientras más años pasen, menos fe habrá; cuantos más años, más apostasía. La Señora de todos los Pueblos se encuentra aquí y dice: Yo quiero ayudarles y puedo ayudarles”.

El Amor

“El primer y más importante mandamiento para los hombres es el Amor. El que tiene amor adorará a su Señor y Maestro en su Creación; eso significa que verá la grandeza de su Creación, incluido el Sacrificio. El que tiene amor hará a los demás todo lo que le gustaría que le hiciesen a él. El amor es el primer y más importante mandamiento que Cristo ha dado. Esto deseo hacer presente hoy. Este mensaje ha de ser transmitido. Tú eres el instrumento”.

Hacia el bien, hacia Cristo

“La Iglesia encontrará mucha oposición respecto al nuevo dogma. A otros les causará asombro. Pero sólo esto hará que la Iglesia sea más fuerte y vigorosa. ¿Sabes, Roma, cuán grande es el poder que tienes? ¿Te das cuenta realmente de lo que tienes en las manos? Simplemente debes conducir a los hombres hacia el bien, hacia Cristo. Lo demás no tiene importancia. Quiero ser la Señora de todos los Pueblos. Yo quiero y puedo conceder Gracia, Redención y Paz a todos los que me lo pidan. Hoy se lo prometo”.

Todos unidos en Cristo

“Tú, hija, espera tranquila. Que tu director espiritual no tenga tanto miedo. Lleva a todos los pueblos a la unión de un solo pensamiento. Que todos los pueblos sean UNO en Cristo”.
Y la Señora se va lentamente.


36ª APARICIÓN
20 de septiembre de 1951

Corrosión espiritual

Aquí está la Señora otra vez. Me mira un largo rato sin decir nada. Luego empieza a hablar y dice:
“He sido llamada Miriam, o sea, María. Ahora quiero ser llamada la Señora de todos los Pueblos. Hija, di que el tiempo apremia”.
Entonces veo escrito “52”. La Señora dice:

“Antes sucederán cosas grandes y serias, acontecimientos espirituales, económicos, materiales; sucesos espirituales, corrosión espiritual”.

Generosos y tolerantes

“Los cristianos de todo el mundo deben unirse. ¿Saben los cristianos lo que otros hacen y sacrifican por sus ideales? La Iglesia tendrá que prepararse para grandes peligros, y así lo hará. Los cristianos tendrán que estar unidos entre ellos. Que consideren cuál es su papel en este mundo.

Vuelvo a advertir a Roma y digo al Santo Padre: Tú eres el luchador en este tiempo. Haz que tus súbditos sean generosos y tolerantes en su trabajo y sus juicios. Sólo así se puede ganar este mundo para la fe”.

La oración para pedir el verdadero Espíritu

Ahora veo de pronto que empiezan a caer copos de nieve alrededor de la Señora y que van cayendo sobre el globo terrestre. La Señora dice:
“Hija, ¿por qué no se está difundiendo la oración? ¿Por qué esperan tanto? Yo te la dicté para que sea llevada entre los hombres, al mundo entero. Que todos recen esta sencilla oración cada día. Esta oración se ha dado así, pequeña y sencilla, para que todos puedan rezarla en este mundo presuroso y moderno. Ha sido dada para pedir que el verdadero Espíritu venga sobre el mundo”.

Cristianos, reúnanse

Ahora la Señora mira a su alrededor y luego la esfera terrestre, y yo veo que acá y allá aparecen manchas negras sobre la tierra. La Señora dice:
“Estos son los problemas económicos y materiales que vendrán al mundo. Yo he dicho: Vendrán calamidades, vendrán calamidades naturales. Ahora te digo: Todas esas manchas negras que ves ahora son las calamidades que tendrán que venir. Y ahora no hablo sólo de calamidades naturales. Una vez más les digo a todos los pueblos cristianos: Es la última hora, reúnanse.
Y tú, hija, transmitirás esto. Tú dirás al mundo que la Señora de todos los Pueblos es quien te dice esto”.

Lucha por el dogma mariano

Veo ahora una sala grande, en la que están reunidos clérigos de todas clases. Están discutiendo vivamente entre ellos. A veces parece que se pelean. La Señora los señala y dice:
“Dirás a los teólogos que sigan luchando por el dogma mariano de Corredentora, Medianera y Abogada”.
Entonces pone su mano sobre la cabeza de algunos de esos eclesiásticos y dice:

“Yo les ayudaré”.

La Señora de todos los Pueblos y la unidad

“La Señora de todos los Pueblos llegará a todas partes del mundo y volverá a esas naciones que la han rechazado. Estará como la Señora de todos los Pueblos, de pie sobre el globo de la tierra, ante la Cruz; rodeada por el rebaño de Cristo. Así quiero venir y así vendré. Yo escucharé a todos los que me pidan en esta forma, como la Señora de todos los Pueblos, según sea la voluntad del Hijo.

El Señor y Maestro será servido y adorado en su Creación. Los hombres guardarán entre sí el primer y más importante mandamiento.

En este tiempo deseo ser llamada la Señora de todos los Pueblos. Y ya que el mundo anhela tanto la unidad en todo lo que le concierne, el Señor y Maestro quiere conceder a los pueblos de este mundo la unidad espiritual. Por eso Él envía a Miriam, o sea, María, como la Señora de todos los Pueblos”.

El Santo Padre

“Los conventos se encargarán de la difusión. El Santo Padre dará su bendición a esta obra. Él es el luchador de este tiempo y será incluido entre los Nuestros”.
Ahora veo al Papa
[2] en medio de una luz indescriptible y, junto a él, la Señora de todos los Pueblos. La Señora tiene una corona en la mano y la pone en la cabeza del Papa. Luego le pone una cruz en la mano derecha. Entonces esta imagen desaparece ante mis ojos.
La Señora está otra vez sola frente a mí y dice:
“Hija, transmitirás bien todo esto y dirás a tu director espiritual: Así sea”.
Entonces la Señora desaparece lentamente.

________________________
[1] El dogma de la Asunción de María Santísima al Cielo, proclamado el 1º de noviembre de 1950 por el Papa Pío XII.
[2] La vidente ve aquí al Papa Pío XII.

Fuente: http://www.de-vrouwe.info/es/1945-1959/117-botschaft-1951

Mensajes de Ida Peerdeman publicados en este blog:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/ida-peerdeman/  

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