“Ustedes no se dan cuenta del gran peligro que corre Roma. Roma se cree que aún sea fuerte, pero no sabe cuánto es socavada en sus fundamentos.”

VIDENTE IDA PEERDEMAN / ÁMSTERDAN, HOLANDA
Posición de la Iglesia: 
http://www.de-vrouwe.info/es/posicion-de-la-iglesia 

28ª APARICIÓN
4 de marzo de 1951

La voluntad del Hijo

Veo una luz brillante y después oigo:
“Aquí estoy de nuevo”.
En medio de esa luz veo a la Señora de pie. Ella dice:

“Fíjate bien y escucha lo que tengo que decirte”.
La Señora sacude la cabeza, como si me desaprobara, y dice:

“Hija, transmitirás mi mensaje, ¿verdad? Mi única intención es hacer que la voluntad del Hijo se cumpla en este tiempo. Entiéndelo bien, tú eres sólo el instrumento”.

La imagen de la Señora

Entonces es como si la Señora se pusiera muy claramente ante mí, y me dice:
“Mira mi imagen y obsérvala detenidamente”.
Y hace un gesto como diciendo: tócala. Entonces me deja tocar realmente con mis manos el contorno de su figura, pero siento ese contorno como algo espiritual. Su pelo es espeso y ondulado, hasta los hombros. Es como si en ese momento fuera humana y a la vez no. Veo que su velo es de lino; blanco, pero no blanco puro. Parece como si se hubiera echado el velo un poco hacia atrás para dejar ver mejor su cara. La Señora dice:

“Eso es, grábate bien esto en tu memoria. Estoy sobre el globo de la tierra y estoy pisando firmemente con mis dos pies. Ves también claramente mis manos y mi cara, mi pelo y mi velo. El resto está como en la niebla”.
Veo por un momento que alrededor de Ella hay neblina.

“Fíjate bien en lo que sobresale a los dos lados a la altura de mis hombros, y sobre mi cabeza”.
Sorprendida, veo que se trata de una cruz y digo a la Señora: “Es una cruz, veo el travesaño y el palo vertical que sobresalen”. La Señora sonríe y dice:

“Entonces, ¿te has fijado bien? Te he mostrado mi cabeza, mis manos y mis pies, como de un ser humano. Fíjate bien, como los del Hijo del Hombre. El resto es el Espíritu”.

Difusión de la oración y de la imagen

“Harás que esta imagen sea hecha y la difundirás junto con la oración que te he dictado. Éste es mi deseo por hoy, y quiero que esto se haga en muchos idiomas. Ésa es la respuesta para tu director espiritual. Hija, sigo insistiendo en que esto se haga. Es de suma importancia que tú, hija de hombre, no permitas que otros te lo impidan. Y así tú misma serás fuerte y perseverarás”.
Entonces le pregunto a la Señora: “Me siento tan débil para esto. ¿Me creerán?”. Y Ella responde:

“Sólo te pido que hagas lo que te digo. Más no se te pide. Sólo deseo que esto se haga. Tú, hija de hombre, ¿puedes acaso calcular el gran valor que esto puede tener? Dile esto también a tu director espiritual. Porque en este tiempo quiero ser la Señora de todos los Pueblos. Y por eso quiero que la oración, junto con la imagen, sea traducida en todos los idiomas más conocidos y se rece todos los días. No temas”.

Explicación de la imagen

Ahora la Señora se queda inmóvil, de pie ante mí, y puedo verla muy claramente. Entonces dice:
“Ahora te explico por qué vengo de esta forma. Estoy como la Señora ante la Cruz. Con la cabeza, manos y pies como de un ser humano. El cuerpo, sin embargo, es como del Espíritu, porque el Hijo vino por la voluntad del Padre. Pero ahora vendrá el Espíritu al mundo, y por eso quiero que se pida para que venga”.
La Señora hace una pausa y dice:

“Estoy de pie sobre el globo porque eso tiene que ver con el mundo entero”.
Entonces la Señora traza como un semicírculo con la mano y dice:

“Fíjate bien”.
Ahora veo un semicírculo que va de un extremo al otro del palo horizontal de la cruz. Es como si ese círculo fuera de una luz particular, y dentro veo destacarse letras de imprenta negras: al lado izquierdo “de Vrouwe” (la Señora); arriba en el centro “van alle” (de todos), y a la derecha “Volkeren” (los Pueblos).
Entonces la Señora dice:

“¿Por qué te doy esto aquí? Porque en esto tengo una intención especial; será para más adelante. Transmite bien todo. Éste es por hoy mi mensaje. El espíritu de la falsedad penetra de un modo tan tremendo, que es necesario que todo esto se realice cuanto antes. El mundo entero se está degenerando y por eso el Hijo envía a la Señora de todos los Pueblos, que un día era María”.


29ª APARICIÓN
28 de marzo de 1951

Obediencia al Hijo

Veo una luz brillante y a continuación oigo:
“Aquí estoy de nuevo, la Señora de todos los Pueblos”.
Entonces veo claramente a la Señora de pie ante mí. Ella dice:

“Sólo vengo a darte el siguiente mensaje. Dile a tu director espiritual que así todo va bien. El Hijo quiere sólo que Le obedezcan. Hay que cumplir su voluntad”.

Una vez más la oración

“Fíjate bien otra vez como soy”.
Ahora parece que la Señora se me acerca más y ahora me muestra todo muy claramente. Entonces dice:

“Así habrá que difundirla. Al texto de la oración dictada no se le puede cambiar nada”.
De nuevo la Señora dice la oración de la misma manera, tan preciosa y con esa expresión celestial:

“Señor Jesucristo,
Hijo del Padre,
manda ahora tu Espíritu sobre la Tierra.
Haz que el Espíritu Santo habite
en el corazón de todos los pueblos,
para que sean preservados
de la corrupción, de las calamidades y de la guerra.
Que la Señora de todos los Pueblos,
que un día era María,
sea nuestra Abogada.
Amén”.

Mientras la Señora reza la oración, hace que yo la lea en letras de imprenta. Entonces veo que la palabra ahora de “manda ahora tu Espíritu”, y la palabra todos de “la Señora de todos los Pueblos”, están subrayadas.
Entonces dice la Señora:
“‘Que un día era María’, tiene que permanecer así”.

Época de decadencia

“Dile además a tu director espiritual que la prudencia es buena. Pero que el Hijo me envía a ti para llevar a cabo esto, lo cual es su voluntad. No tengas miedo, hija. Estoy como la Señora ante la Cruz y como tal quiero ser traída de nuevo al mundo. Y tú, hija, eres sólo el instrumento, sólo el instrumento.

Ya te he mostrado anteriormente:[1] ‘51-53’. ¿Sabes tú, hija mía, qué época es ésta? Esta época, de tal apostasía, el mundo nunca la ha vivido; y por eso quiero que esto se lleve a cabo rápidamente y sin miedo. Di esto a tu director espiritual; que en este tiempo moderno, en este mundo moderno que sabe actuar tan rápidamente en lo material, también en lo espiritual hay que actuar de forma moderna y rápida”.

Peligro para Roma

En ese momento veo Roma de repente ante mí. Oigo decir a la Señora, moviendo el dedo en señal de desaprobación:
“¿Conoces tus leyes?”.
Entonces la Señora me dice de nuevo:

“Dile además a tu director espiritual que no tenga miedo. Él me entenderá, pues he sido yo quien ha elegido a él y a ti para transmitir esto. Éste es mi mensaje especial por hoy, para que se haga.

Ya he dicho anteriormente: la Cruz hay que traerla de nuevo al mundo, en estos años, del 51 al 53. Ustedes no saben lo que el futuro les depara. Ustedes no se dan cuenta del gran peligro que corre Roma. Roma se cree que aún sea fuerte, pero no sabe cuánto es socavada en sus fundamentos. ¿Saben cuánto hay que actuar rápidamente? ¿Saben que la teología tiene que ceder ante la causa de mi Hijo?”.

No tengas miedo

A continuación la Señora dice:
“Ahora me quito de la Cruz y me pongo junto a ella”.
Ahora Ella se pone a un lado y es como si yo me viera delante de la gran Cruz. Otra vez me dan esos dolores horribles. Duran un poco. Entonces la Señora viene a ponerse de nuevo ante la Cruz y dice:

“Harás lo que te digo, hija. Yo te ayudaré, a ti y a los demás. Quiero que se difunda en muchos idiomas. En esto te ayudaré. Pero no tengas tanto miedo. ¿Por qué tendrías de tener miedo de la causa del Hijo? Hazlo saber, pues de lo contrario el mundo se corromperá. Pues si no el mundo se autodestruirá. Pues si no vendrán siempre guerras y quedará la destrucción”.

Falsos profetas

“Roma tiene que saber cuál es su tarea en este tiempo. ¿Sabe Roma qué enemigo la acecha, que va arrastrándose por el mundo como una serpiente? Y no me refiero sólo al comunismo; vendrán todavía otros muchos profetas, falsos profetas. Por eso habrá que utilizar esos medios.

Estoy como la Señora ante la Cruz, como la Madre ante mi Hijo, que por el Padre vino a mí. Y por eso estoy ante mi Hijo como la Abogada y la Portadora de este mensaje para este mundo moderno”.

________________________

[1] En la visión n. 23.

Fuente: http://www.de-vrouwe.info/es/1945-1959/117-botschaft-1951

Mensajes de Ida Peerdeman publicados en este blog:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/ida-peerdeman/  

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