“Y es en este tiempo que vendrá el reinado del Sagrado Corazón de Jesús, pero este reinado será interior”

Tomado del Libro: “Los Hechos de Ezquioga ante la Razón y la Fe”
Escrito por: Fr. Amado de Cristo Burguera y Serrano, O.F.M.

Declaraciones de Benita Aguirre
…(continuación)

31 Agosto 1933. “Dios suscitará un héroe, que será el libertador de la Patria oprimida. Antes de que en ella florezca la verdadera libertad, será purgada con azotes terribles, y los buenos tendréis que sufrir por los malos. El Gran Monarca será en España como el sol entre los astros. Los astros serán los Crucíferos, quienes irán por el mundo convirtiendo a la gente, y estos astros, algunos serán opacos, y recibirán la luz del sol, o sea, del Gran Monarca para poder seguir su carrera”.

1º Setiembre 1933. “Quiero caridad, mucha caridad, verdadera caridad de hermanos, ¿no veis que la caridad me tiene en el Sagrario encerrado? Pues aprended de Mí. Cuando veis que una persona es mala, ya no la queréis: esto no es verdadera caridad; a todos debéis de querer como si fueran hermanos. Pues fijaos bien: todos sois hijos de un mismo Padre, que soy Yo. Caridad, caridad quiero, humildad, obediencia, sacrificio y oración. Diversos males afligirán la tierra al final de todos los castigos. Casi todas las familias tendrán que llevar luto, pues muchísimos morirán, y muchos que se hayan salvado, se figurarán que es el único superviviente, pues los castigos serán terribilísimos, como nadie puede imaginar. Y esto, porque los hombres me obligan a ello.”

2 Septiembre 1933. “España está en el ataúd; pues reina en ella la falsa libertad, y mandan los impíos, tiranos, herejes y malos cristianos; pero otra vez volverá la paz perdida, la paz antigua, y en toda ella florecerá la Religión por medio de los Crucíferos escogidos del Altísimo, quienes sembrarán la semilla. Todavía tenéis que sufrir mucho más de parte de los malos, pero… ¡ay de los que no sepan vencerles… ay de aquellos que por no dar su vida niegan la Religión! Y muchas personas consagradas, aún la negarán por no dar su vida; pero no habrán vuelto la espalda cuando Yo descargue sobre ellos mi justicia justamente irritada”.

3 Septiembre 1933. “Pronto veréis todas las iglesias cerradas, que parecerán más bien cuevas de vividores; los ministros, sin hábito se acobardarán hasta tanto que la mayor parte huirá de la Iglesia, y muchos me negarán. Quiero que roguéis por ellos, pues van saliendo de mi camino. Si no se enmiendan, Yo les mandaré terribles castigos. No les tengo compasión, porque no miran más que al mundo, no buscan más que placeres, siempre tienen el pensamiento en el mundo… ¡Ay, si no se enmiendan!…”

4 Septiembre 1933. “¡Ah, ingratísimos! Mis enemigos se alegran; pero su alegría será seguida de muchas angustias. Levantan trofeos contra Mí, más sobre los trofeos de su victoria, estableceré yo su ruina. La medida está ya llena, y pronto llegará a su colmo. Los malos darán decretos contra mi Iglesia; pero perecerán con sus decretos y leyes sacrílegas… Con mi poderoso brazo los precipitaré, como el rayo al fondo del abismo, y caerá con la misma prontitud y violencia que Lucifer y sus secuaces: esta suerte les espera”.

5 Septiembre 1933. “La Iglesia será cruelmente perseguida. Los ministros de la Religión martirizados. Mi altar profanado por los apóstatas; la secta, llamada Filosofía, seducirá de tal modo los pueblos, cuya juventud será corrompida por el materialismo y la irreligión, que no querrán obedecer ni a pontífices ni a soberanos, haciendo la Religión despreciable. Pronto la tierra será cruelmente azotada. Este azote se hará sentir por todo el mundo, y será tan terrible, que cada uno de los que sobrevivieren se imaginará ser el único que habrá sido libre del castigo. Este castigo será muy corto pero terrible”.

6 Septiembre 1933. “España y todo el mundo está en un desorden terrible; más todavía llegará a estar mucho peor, y cuando lleguen las cosas al colmo, Yo, con mi propia mano, lo arreglaré todo. Estos gobernadores y traidores de la Patria serán muertos y totalmente arruinados, y entonces en España, reinara la paz”.

7 Septiembre 1933. “Esta República impía, que reposa en España, cuya aparición ha sido señal de los castigos venideros, pronto será totalmente arruinada; más aún vendrán peores tiempos. Los comunistas se apoderarán de España y sacarán fuera de ella a los buenos; y mientras los buenos estéis fuera, castigaré cruelmente a toda España, sin temor a nada. Los buenos tendréis que huir al desierto; más os declaro que no sufriréis hambre, pues Yo os alimentaré. Después en los desiertos, donde estéis, se harán casas y se poblará. Allí en el desierto, conoceréis al que después tiene que reinar (o sea, el Gran Monarca). Después que paséis tres años y medio en el desierto podréis venir otra vez a España, pues habrán pasado para entonces los castigos. Y es en este tiempo que vendrá el reinado del Sagrado Corazón de Jesús, pero este reinado será interior”.

8 Septiembre 1933. “Después de que yo reine interiormente, vendrá el Anticristo. En este tiempo habrá también algunos castigos terribles; habrá una persecución grande contra los buenos, y éstos, la mayor parte serán martirizados. Habrá muchos más mártires que los que ha habido y el cielo se llenará de palmas. Después vendrá el día del juicio, y vivirán otros mil años los justos que bajarán del cielo con Jesús. Los primeros, que bajarán con él, serán algunos mártires. En este tiempo no se podrá pecar, de modo que será como una especie de Paraíso en la tierra”.

9 Septiembre 1933. “Estos gobernadores impíos pronto serán totalmente arruinados, después vendrán peores, los cuales durarán muy pocos días, y en estos pocos días España quedará completamente arruinada. En los tres años y medio que estéis en el desierto, antes de que los demás vengan, saldrá un hombre del desierto que vendrá a enterrar a los malos que habrán sido muertos por los castigos. Este hombre será como la paloma del arca de Noé, que traerá entre los buenos, la rama verde de la paz. Y entonces saldréis todos del desierto, y vendréis a España, donde algún tiempo gozaréis de la verdadera paz; más esta paz se terminará con la venida del Anticristo”.

2 Octubre 1933. “Ya no encuentro manera alguna de avisar a estos que andan por donde se les antoja, pues no me quieren escuchar; se apartan de Mí creyendo que de Mí les va a venir mucho mal, ¡pobrecitos, no saben lo que pierden! ¡Ah, si me conocieran cómo correrían a mi alrededor!; pero no quieren conocerme. ¡Si supieras, niña, cómo me lastima el corazón! Muchos son los que quieren ser buenos, pero cuando ven que a los míos les quiero regalar Mi Cruz…, todos escapan”.

3 Octubre 1933. “Quiero que hagáis mucha oración y penitencia, penitencia, penitencia, ¡ay de los que no hagan penitencia. El castigo será tan terrible que, cada uno de los que quede, se imaginará ser el único que sobrevive. Será todo tan terrible… pero a los Míos no os importe nada, pues siempre saldréis triunfantes con vuestro Jesús”.

4 Octubre 1933. “Cada día la mar se enfurece. Las barquillas tiemblan más; todo es cada día mayor, pues los tiempos pasan, ¡ah, cuánta paciencia he de tener!, y todavía mis hijos se quejan y dicen que les envío castigos, ¡que ingratos son, que ingratos!”.

5 Octubre 1933. “Amaos unos a otros como yo os he amado. Yo he dado la vida por vosotros, y vosotros… ¿no queréis darme la vuestra? Yo quisiera estar en los corazones de todas las criaturas; más no encuentro ninguna vacía, pues están llenos de muebles, y esto me impide entrar en ellos. Si quieren que Yo entre, primero tienen que vaciar…”

6 Octubre 1933. “Sed santos, como santo soy Yo. Si el ser santo consistiera sólo en darse a las prácticas piadosas y sentir un sensible afecto y superficial fervor, muchos lo desearían pero no basta eso solo. Yo, a cada instante os estoy diciendo: el que quiera venir en pos de Mí que se niegue a sí mismo, tome su cruz de cada día y sígame. El camino de santidad está lleno de espinas, es muy estrecho; por esto van tan pocos, pues quieren andar a sus anchas. El alma que quiere ser santa tiene que entrar en las asperezas del camino y caminar trabajosamente con su cruz en pos de Mí”.

7 Octubre 1933. “El alma, que desea ser santa, que pone todo lo que está de su parte por subir la cuesta trabajosa y áspera y confiada en la Providencia divina, ésta, llegará al final, pues el Espíritu Santo estará con ella”.

8 Octubre 1933. “Busco almas generosas y compasivas en quien depositar mis preciosas joyas… y no las encuentro. Estoy mendigando, de puerta en puerta, buscando corazones vacíos, pero encuentro muy pocos; casi nadie quiere darme posada por temor a la cruz, pues saben que si entro Yo en sus corazones siempre regalo la cruz… ¡si supieran lo que pierden… más, ay! Cuando se den cuenta Yo ya no tendré misericordia, porque soy justo”.

9 Octubre 1933. “¡Yo quisiera que hicierais mucha penitencia, a fin de aplacar a mi Padre Celestial! Me da gran pena tener que castigar a mis pobres hijos; más no puedo aguantar más, pues sabes soy muy Justo, y por esto mi justicia me obliga a castigarles; pero… oración, oración, pues la oración puede mucho. Rogad mucho para que se conviertan los pecadores, ¡si supieran cuántas ganas tengo de perdonarles…!; más, no se arrepienten. ¡Cómo lastima esto Mi Corazón! Yo les doy mil medios para que se conviertan; mas ellos hacen muy poco caso”.

10 Octubre 1933. “¡Ah, ingratísimos, me ofrezco sin cesar! Yo obtengo el perdón de Mi Padre Celestial!; mas llegó la hora de no concederles más misericordia, pues no me atienden… se escapan de Mí. La oración cada día es menor y los malos aumentan… ¡Si supieras cómo blasfeman de mi Santo Nombre…! Pocos son los que hacen penitencia, pero muchos los que se recrean en los falsos placeres del mundo; estoy ya cansado, no puedo esperar más… ¿no querríais ofrecerme vuestros sacrificios por mediación de mi Madre? María, vuestra Madre continuamente ejerce el oficio de Mediadora”.

11 Octubre 1933. “España pronto morirá, si sigue así; pronto los católicos la abandonarán, pues tendrán que marchar a los desiertos…. ¡Pobre España!, va a pasar su agonía en manos tan extrañas…; sus hijos no podrán hacerle nada. La mar cada vez se enreda y enfurece más, pero las barquillas… muchos no se acuerdan; están dormidos, y si alguno se acuerda no hace más que renegar, pues ya no le queda tiempo; más ¡cuán pocos son los que ponen su confianza en Mí!”

12 Octubre 1933. “Los malos están preparándose para salir; más muchos no se acuerdan. La mayor parte están dormidos en los placeres del mundo, soñando en las falsas delicias que el mundo les ofrece; más, este sueño no será muy duradero; pronto la muerte llamará y se verán obligados a dejar este sueño, pues la vida es un río que pasa muy pronto”.

13 Octubre 1933. “Mi Corazón, siempre abierto para recibir a los pecadores, se va cerrando, y a medida que se vaya cerrando, se terminará la misericordia, porque Mi Padre Celestial así lo quiere; más no temáis, no se cierra para vosotros, no; seguid adelante con vuestras cruces, poniendo todo lo que está de vuestra parte para subir la cuesta trabajosa; así podréis llegar al final”.

14 Octubre 1933. “En estos pocos días que faltan para ir al desierto, ¿no quisierais darme alguna reparación? Miradme, cada día estoy aquí recibiendo mayores ultrajes, sobre todo la blasfemia sube hasta el trono de Mí Padre Celestial. Y vosotros… ¿no quisierais consolarme en estos momentos tan tristes, no quisierais ofrecerme nada?”.

15 Octubre 1933. “Mirad al Corazón de vuestro Jesús, mirad como me hieren los ultrajes de los hombres; pero lo que más me hiere es que todos me despachan de sus corazones, nadie quiere ayudarme a llevar la cruz, me dejan solo. Vosotros, ¿verdad que me ayudareis? ¿Ser despreciados de los hombres, verdad que no os importa?”.

16 Octubre 1933. “Los malos quieren borrar hasta el último vestigio de la Religión, más mis queridos españoles siempre tendrán fe en su Jesús. También quieren ahogar la caridad; más tampoco podrán conseguirlo. Harán todo lo que puedan sin conseguir nada, pues Yo siempre estaré velando por los míos”.  

17 Octubre 1933. “Los malos preparan sus armas para salir a pelear contra los buenos. Vosotros también preparad las vuestras, que son la oración y penitencia, y con ellas venceréis a todos los malos. Tendréis que sufrir mucho, más no importa, porque siempre saldréis victoriosos”.

18 Octubre 1933. “Los tiempos pasan, más nadie se da cuenta de nada. Vosotros haced mucha oración durante este mes de octubre, pues estáis en vísperas de revoluciones muy grandes”.

19 Octubre 1933. “¡Ah, me ofenden sin cesar, y se alegran de que otros me ofendan y escandalizan a los niños y les apartan de Mí! El que escandaliza a un niño merece ser arrojado al mar. Muchos niños se condenan por sus superiores. Rogad por ellos, rogad mucho, pues la oración puede remediarlo todo.”

 20 Octubre 1933. “Una barquilla va andando sobre el enredado mar. Sus olas la empujan mucho… ¿A dónde irá? Por último naufraga, y los que estaban en ella, ¿qué harán? El viento empuja y las olas todas abajo gritan… ¡pobrecitos, murieron, y hacia el reino del olvido el viento les llevó! Mas, viene otra barquilla, la mar se tranquiliza y los que están dentro pescan perlas preciosas, primero, la obediencia; segundo, la humildad; tercero, la paciencia y cuarto, Mi Cruz toman para no separarse jamás. Los últimos llegaron al puerto, el Maestro salió al encuentro, y allí les registró todas sus preciosas perlas y la frente con coronas les ciñó para siempre, la cruz de sus hombros les quitó y allí arriba les subió, les enseño su cielo hermoso; a la obediencia le dio su premio; también a la humildad, mucho a la paciencia, y a la Cruz aún más. Allí para siempre quedaron, allí arriba, sí; y estos hombres eran los poderosos Crucíferos, los Crucíferos fuertes, mis amantísimos.”

21 Octubre 1933. “Allá arriba en el cielo están los que supieron vencer las olas, los que salieron triunfantes del desdichado mar. Desde allí, arrojan flores sobre el mundo que pelea con la mar y la tempestad. Los del mundo, agradecidos, invocan a los Crucíferos santos, a los reformadores de la Iglesia que, triunfal, goza de su antigua paz. Allí todos ven a Dios, todo es gozo allí, y alegres cantan el canto, siempre diferente, a Mi Padre Celestial.  Los que recogieron la preciosa perla de la obediencia, allí pueden hacer su voluntad, los de la humildad son ensalzados, los de la paciencia a Mí siempre me ven alegre, y los de la Cruz sólo allí flores encuentran. Todo es gozo, todo alegría, todo paz y alaban eternamente a Mi Padre Celestial”.

22 Octubre 1933. “Las almas que queréis ser santas, seguidme todas a Mí, comunicadme vuestros deseos, pues Yo os llenaré de Mis gracias, ¿vais adelante en virtud? Pero mirad, conviene que sepáis qué cosas me gustan más: es muy buena la humildad; casi más la penitencia, mucho la paciencia, bastante la oración y también la caridad. Yo, siendo el Rey de cielos y tierra, nací en un pobre portal de animales y morí en una cruz; y vosotros siendo unos impuros gusanos, ¿soberbia tendréis jamás? Yo hice mucha penitencia en el huerto de Getsemaní, al llevar la cruz sobre mis hombros y al ver a Mi Madre al pié de la Cruz, y… ¿por qué no lo haréis vosotros? También tengo mucha paciencia, ¿no veis como espero al pecador para perdonarle? ¿No veis también cómo recibo en silencio los ultrajes de los gusanos, pudiendo en un momento quitarles la vida y arrojarles al infierno, ¿verdad que vosotros también la tendréis? Yo hice mucha oración durante mi vida y me gusta mucho que la hagáis. ¿No veis cómo la caridad me tiene encerrado en el Santísimo Sacramento noche y día? ¡Ah, si queréis llegar a la santidad habéis de tenerla mucho!”

23 Octubre 1933. “Cuando el alma llega a mucha perfección, enseguida Yo la llamo para Mi cielo. Los que no lo son no pueden comprender la santidad, aunque a ellos les parezca. Estas cosas son tan grandes, tan profundas que, sin que se hayan pasado, es difícil entender sin que Yo dé una luz extraordinaria. Cuanto más santo más sencillo, más humilde. Si queréis ser santos, sed humildes; si santísimos, humildísimos; esto es lo que Yo he predicado. ¡Ah, son tan amargos los primeros pasos de santidad!… mas, cuando Yo veo el primer esfuerzo, esto me basta para hacerles muy dulce; lo amargo les vuelvo dulce y lo dulce amargo. La santidad consiste en la cruz, en la cruz santa que ha purificado a tantas almas, en la cruz está escrita la santidad, ¡ah, me agrada más que me pidan un trozo de mi cruz!… entonces sí que estoy contento. ¿No quisierais ser santos? Con mi ayuda podéis muy bien serlo. No perdáis el ánimo, pues a muchos pecadores he hecho santos y puedo hacer igualmente con vosotros. Sed santos, como santo soy Yo. / Aprended las enseñanzas / que Mi Corazón os da / a labrar vuestras coronas / al cielo Jesús va.”

24 Octubre 1933. “¡Oh, sí supierais cuánto os amo, cuánto por vosotros padezco!…; mas, sale de mis labios una queja. Quisiera enseñaros a padecer con Mi paciencia.  Haceros cargo que los criados no pueden hacer lo que ellos quieren, sino lo que el amo disponga de ellos. Este Amo soy Yo; vosotros, los criados, y si queréis estar en mi casa tenéis que servirme fielmente, no atendiendo más que a Mi llamamiento. Y si veo que me servís a Mí, os pondré en mayor lugar; y si os esforzáis en hacer aún más, os tomaré por hijos, pues a todos gusta tener hijos buenos. Como fieles criados tendréis que ser vosotros hasta que Yo os llame para la gloria donde eternamente cantaréis a Mi Padre Celestial.  Aprended las enseñanzas que para vosotros doy para que me seáis fieles servidores”.

25 Octubre 1933. “¡Ah!, sí supierais cuánto me ofenden…, mas todo lo recibo callando; pero… ahora empiezo a repartir mis castigos. Mi Corazón, siempre abierto para recibir los pecadores, se va cerrando, pues soy muy Justo. Mi Justicia me obliga a esto. Durante estos días, ¿no quisierais hacerme alguna reparación? ¿No quisierais consolar a Mi Corazón afligido? ¡Ah, cuán despreciado soy de todos! Sufro, sufro mucho, viendo a mis hijos tan ingratos. No porque necesite de ellos, sino por la compasión que me inspiran, porque veo que van por el camino de la perdición eterna. ¡Cuándo podré verles por otro camino! ¡Oh, qué ingratos son! ¿Verdad que vosotros no me haréis llorar así?”

26 Octubre 1933. “Crucíferos Santos, oh benditos Crucíferos escogidos del Altísimo, ¡cuán grande es vuestra misión, cuán agradables sois al buen Dios, cuán bien os sabré pagar! Vuestra alma será la Cruz, donde escrita llevaréis: / Venceréis con esta Cruz / y seréis como leones / si pedís con oraciones / al buen Dios que os dé su luz/. Levantad, Crucíferos Santos, levantad vuestra cabeza, no os acobardéis por más que el viento silbe y aúllen los perros, pues os acompañaré siempre; ningún instante os dejaré solos. ¿Qué temeréis conmigo? Y tú, Jefe, gran reformador de la Iglesia, ¿quieres que te dé hombres santos? Te doy, tómalos; es lo mejor de mi viña; cuídalos bien; riégalos de cuando en cuando, que lo demás se secarían. No dejes que ningún gusano entre y les coma la raíz, y haz lo que puedas para afirmarles. Trabajad, hombres fuertes, trabajad hasta que Yo os llame a mi patria celestial, en donde os meceré en mi falda y dormiréis con eterna paz junto al pecho del Salvador”.

29 Octubre 1933. “¡Oh, sí supierais qué buena es la cruz para santificar las almas! En ella se encuentra la verdadera dicha, la verdadera felicidad. Si el ser santo consistiera en darse sólo a las prácticas piadosas, ¡cuántos lo serían! Mas, para ser santo, hay que entrar en las asperezas del camino y beber el cáliz de la amargura. Por esto se ven tan pocos, pues muchos no quieren sufrimientos. Mientras Yo curaba a los enfermos y hacía milagros, todos me seguían; fui al huerto de Getsemaní… y hasta los apóstoles se durmieron; casi nadie me siguió hasta el Calvario. Me ayudaron a llevar la Cruz, pero por fuerza. Muchos hacen esto mismo cuando Yo les doy la Cruz; tienen que sufrir a la fuerza, pero no sufren con paciencia.”

30 Octubre 1933. “Las azucenas blancas, muy blancas, que siempre son, consuelan mi Corazón con sus dulces perfumes. Estas azucenas son las víctimas de mi amor. El amor las va consumiendo hasta tanto que ya no queda casi nada de ellas. El alma, que es víctima de mi amor, no puede quedar por mucho tiempo en el mundo, pues enseguida la consumo. ¡Ah, el amor es fuerte como la muerte, por eso consume tan pronto! El amor hace dulce lo amargo y amargo lo dulce. El que tiene amor fuerte nada me puede negar. ¡Ah, sí supierais cuán dulce es el camino de la santidad! Mas los primeros pasos son muy amargos. Los que andan por el camino de la santidad siempre sentirán paz interior, aunque exteriormente tengan que sufrir. ¡Ah, sí muchos supieran cuán dulce es el camino de la santidad…! El amor hace amar a la Cruz; toda esta dicha se encierra solamente en la Cruz”.

1º Noviembre de 1933. “En España los pájaros traidores han hecho su nido y los buenos se han acobardado. ¡Ah! Por esto Mi Padre Celestial descargará sobre esta nación tan grandes y horribles castigos, pues los buenos, por sus intereses, obedecen a los malos.  Antes que a Dios ponen al dinero. Hay muchos que no contradicen a la Iglesia, pero es porque les conviene, pues por Mí no hacen nada; sólo hay algunos pocos, que se pueden contar, que son mis preciosas flores, las flores de mi escogido jardín. Estos son los que consuelan a Mi afligido Corazón; ellos son los ladrones de mis gracias. Para ellos brota de mi Corazón un manantial continuo de gracias”.

2 Noviembre 1933. “Os amo a todos. Amadme a Mí. Y miradme aquí, a Mi Corazón. Os amo, os amo, porque os amaba nací, porque os amaba padecí mucho, porque os amaba os di a Mi Madre, porque os amaba morí en la Cruz, porque os amaba lo hice todo.  Y vosotros, ¿qué haréis para Mí, no tenéis nada que darme? Hijos míos, tomad Mi Corazón y dadme el vuestro… Amadme, sí, amadme con amor más fuerte que la muerte; ofrecedme todo lo que podáis: quiero amor por amor, corazón por corazón; pero no corazones llenos, no; quiero corazones vacíos por la humildad y ensanchados por el amor.  Que sus latidos sean siempre puros. Además, quiero corazones enteros, no la mitad, no.  Siendo una cosa tan pequeña vuestro corazón, ¿no me lo daréis entero? No hagáis como muchos hacen: que la mitad del corazón la tienen para las criaturas y la otra mitad para Mí. Yo no recibo mitades de corazones, sino bien enteros”.

3 Noviembre 1933. “Queréis ser muy amigos / de mi amante Corazón / Pues escuchad bien sus latidos / Y dadle amor por amor / corazón por corazón. ¡Oh, sí supierais qué sed de almas tengo…! ¿No queréis traerme ninguna? Orad, orad para que las ovejas errantes encuentren el redil de la Iglesia. El demonio enreda a muchas almas, pues en estos últimos tiempos le he dado más poder. Llegará un tiempo, y no lejano, que estará todo en un desorden horrible, pues el demonio engañará a muchas almas. Algunos buenos se volverán malos; los malos tomarán nuevas fuerzas y matarán a los ministros de la Iglesia santa. Entonces será cuando mi Padre Celestial descargue su divina cólera divina justamente irritada”.

Estímulos de Jesús y María

12 Noviembre 1933. “Es grande mi amargura, pues mis hijos se pierden; yo les llamo, más mi voz… se pierden en el desierto. Estoy cansado de esperar. ¡Ah, cómo me obligan a castigarles! Cada día la oración va disminuyendo; los pecados aumentan. ¡Cuántos me despiden de sus corazones y no me quieren recibir! ¿No quisierais ofreceros como víctimas, sabiendo que Yo las necesito para perdonar a los pecadores?”.

21 Noviembre 1933. “Venid a Mi lado, al Sagrario, acercaos, escuchadme: Hay tres cielos, el cielo de arriba, el cielo del sagrario y el cielo de vuestras almas. Cuando dos de estos cielos se juntan (generalmente el cielo del sagrario y el cielo de vuestras almas) recobraréis las fuerzas perdidas. Cuando os encontréis sin fuerzas y la cruz casi os espante, venid al lado de mi sagrario, uníos con este cielo y así recobrareis las fuerzas perdidas hasta que os llame al cielo de arriba donde eternamente se juntarán los tres cielos”.

22 Noviembre 1933. “Venid a Mí, hijos míos, venid a Mí, Yo soy el camino, la verdad y la vida. Acércate tú, pecador, acércate a Mi Corazón; mira cuánto me cuesta el demostrarte mi amor; mira los pies por ti desgarrados; mira el agujero de mi pecho, de donde salen rayos de misericordia para contigo, ingrato pecador. Mete aquí tu mano y palpa el agujero de la lanza y no seas más ingrato, sino fiel”.

23 Noviembre 1933. “Muchos dolores le esperan al pecador, más al que tiene puesta en Mí su esperanza, mi Misericordia le servirá de muralla, a fin de que el demonio no entre en ella. Alegraos, oh justos, alegraos sí, regocijaos en Mí, gloriaos en Mí, vosotros todos los de recto corazón, Yo no os desampararé, no me apartaré de vosotros, acudiré a socorreros en todos los peligros según la confianza que en Mí tenéis puesta”.

24 Noviembre 1933. “La tierra está horrorosamente desolada, porque no hay nadie que medite de corazón. Mi Corazón reinará en todo el mundo, especialmente en toda España; mas no vayáis a creer que hago esto porque España es mejor que otras naciones; antes ya lo fue, mas ahora no lo es. Reinaré, porque esta nación es la que tiene más necesidad de que Yo reine, pues en ella se cometen muchos sacrilegios. Rogad por España, rogad para que salga del ataúd y despierte”.

27 Noviembre 1933. “¡Ah, cuán poco me aman mis hijos! La tierra está hecha una horrible carnicería. Yo soy el Omnipotente y el eterno Señor. En Mi mano está todo el poderío y derecho de todos los reinos. Pronto volveré mis misericordiosos ojos sobre la tierra, y las naciones que confían en su propia fuerza, serán abatidas por la diestra de mi poder”.

28 Noviembre 1933. “¡Qué grande será el terror de los hombres cuando aparezca Yo, Soberano Juez, para examinar todas sus acciones! ¡Oh, día terrible en el cual el hombre culpable saldrá del polvo del sepulcro para ser juzgado por Mí, a quién él ha ofendido!”

29 Noviembre 1933. “¡No temáis, hijos míos! Yo soy Todopoderoso y puedo libraros de las garras de los malos. Escuchadme, hijos míos, no digo ni hago nada nuevo, sino repetir lo que tantas veces he revelado, lo que está en el Evangelio. Ahora, hacia los últimos tiempos, los viejos profetizarán y los jóvenes serán videntes. Ya estamos en estos tiempos y no os extrañéis, porque habrá muchos videntes”. —Cumplimiento de la profecía de Joél 2-28: “Sucederá, dice, en los postreros días —habla el Señor— que Yo derramaré mi Espíritu sobre todos los hombres; y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas: y vuestros jóvenes tendrán visiones y vuestros ancianos revelaciones en sueños”. En este mismo sentido se expresa el profeta Isaías, 44-3; San Lucas en el Acta de los apóstoles 2; y la Santísima Virgen más adelante, 8 de Mayo 1934.—

31 Noviembre 1933. “Yo soy el camino: No consentiré que mis ovejas se extravíen. Yo soy la Verdad: No consentiré que anden engañadas. Yo soy la Vida: No consentiré que ninguna de mis ovejas muera eternamente. Cuando os falte la fuerza, y la cruz casi os espante, venid a donde vuestro Buen Pastor, al sagrario, al calabozo divino que encadena a Jesús Rey de Reyes, Señor de Señores. Unid el cielo de vuestras almas al cielo del sagrario y recobrareis las fuerzas perdidas, os abrazaréis gustosos a la cruz y me seguiréis amándome sobre todas las cosas”.

1º Diciembre 1933. “La oración y el sacrificio aumentan, y a medida que van aumentando, Yo voy disminuyendo los castigos; pero no creáis que vais a quedar sin castigos, no, pues para eso no se hace aún bastante oración. ¡Tengo unas ganas de perdonar a mis hijos! Tengo sed de almas. Apagad vosotros esa sed, mi sed devoradora; traedme almas, muchas almas; y entonces encontraré alivio en medio de mis amarguísimos dolores”.

2 Diciembre 1933. “Hijos míos; haced muchos actos de virtud. La santidad es el árbol cuyas raíces están en la tierra y su copa se abre en el cielo, y cada acto de virtud que hagáis será una nueva hoja que adquiera este árbol; el cual cuando esté lleno de hojitas, como será ya muy viejo, se irá despegando de la tierra y Yo lo traeré al cielo, y allí le recompensaré dándole hermosos frutos por las hojitas”.

6 Diciembre 1933. “No me desagrada tanto que me ofenda uno que no me conoce, pero llega hasta lo más íntimo de Mi Corazón una ofensa de un amigo mío. Nadie se puede figurar mi dolor… Las imperfecciones no me desagradan; prefiero que al llegar la noche, encontréis alguna imperfección en vosotros y no que digáis: hoy no tengo ninguna imperfección”.

7 Diciembre 1933. “El camino más corto para llegar al cielo es la Cruz. A los que quiero llevar pronto al cielo les doy la Cruz, porque la Cruz es el atajo para llegar pronto. Las almas que me siguen con la Cruz, me roban el Corazón. Primero doy siempre una pequeña parte de mi Cruz, y si veo que me lo agradecen, les doy muy grande.”

8 Diciembre 1933. “Tengo mucha sed, sed de almas. Hace algunos días que se convierten muchos por medio de las oraciones que se hacen. Pronto vendrá una sangrienta guerra contra los católicos; más, se ha disminuido mucha cosa de lo que había dicho en vista de tantas oraciones. Os prometo que saldréis muy victoriosos por encima de todo, mas no estéis dormidos sino bien despiertos y despabilados, porque la hora se acerca. Yo os daré la bandera de la paz, pero tenéis que sufrir mucho; tenéis que derramar muchas lágrimas, a fin de que con estas lágrimas convierta Yo a muchos”.

9 Diciembre 1933. “Cuando veo un alma que está dispuesta a hacer cuanto Yo le mande, Mi Corazón se complace en colmarla de mis gracias. La primera y última gracia que le haré será la cruz. Le daré cruz grande, cada vez mayor, pero asimismo, aumentaré sus fuerzas”.

10 Diciembre 1933. “Muchos dolores le esperan al pecador, mas al que tiene puesta en Mí su esperanza le socorreré en todas sus necesidades. En esta vida tendrá que sufrir mucho, mas en la otra Yo le recompensaré dándole mi hermoso cielo. En cambio, el pecador vivirá aburrido, y allá no podrá descansar ni un momento”.

11 Diciembre 1933. “Debéis amar tanto la mortificación, que debéis considerar como perdido aquel momento en el cual no sufrís de alguna manera. El sacrificio es el atajo que Yo hago tomar a las almas que se abandonan a mi amor para hacerlas llegar más pronto a la perfección. Mi unión con las almas no se hace nunca tan perfecta como en el sufrimiento, ya sean del alma, ya del cuerpo, porque hay más amor, y cuando hay más amor hay más unión. El alma que me busca fuera de la cruz, puede hallarme, y aún a veces, me dejo encontrar; pero donde me encuentra infaliblemente es en la cruz, en las humillaciones, en el sacrificio y en la obediencia: todo está comprendido en la caridad. Un alma mortificada da frutos de vida eterna”.

12 Diciembre 1933. “Hijo mío, si me miras me amarás. Mírame, no solamente con una mirada superficial, general, pasajera, sino mírame de cerca. Tú verás que todas mis llagas tienen la señal del amor, como los objetos de oro y plata tienen su contraste que los distingue. Así, todas mis llagas tienen el sello del amor. Si las miras superficialmente te parecerá que no han sido hechas más que por los verdugos; pero los verdugos no hubieran podido hacerlas si el amor no se lo hubiera permitido. Tú no puedes, como Yo, entregar las manos a los verdugos, pero si observar bien tu regla, la regla que Yo he impuesto a mis hijos. La piedra de toque de la santidad es la mortificación; el amor del bienestar es la ruina de la santidad”. 

13 Diciembre 1933. “Si la semilla pudiese hablar, pediría por favor ser echada en la tierra y cubierta de la misma para poder germinar. Si un alma llegase a comprender lo que es el espíritu de mortificación, lo que es la humillación, lo que es el desprecio de sí misma y las pérdidas en Dios, no anhelaría más que estas cosas. La pérdida en Dios gusta, pero es preciso poner los medios para llegar a ella, y a un alma que aún tiene apego a sí misma, por poco que sea, no llegará nunca a ella perfectamente”.

14 Diciembre 1933. “Dios trata con las almas de corazón puro, como una madre trata a su niño pequeño. La pureza del corazón, la humildad del corazón, el desprendimiento de todo y especialmente de sí mismo es lo que Dios busca para comunicarse a un alma con una comunicación íntima y amorosa. Cuando más ama un alma la pureza del corazón, tanto más apta es para el consorcio con Dios. Un alma pura es como un lirio de amor. Un alma pura es como una flor rica de néctar, que con su perfume atrae a Jesús, el cual, como una abeja mística, se posa sobre esa flor para hacer su cosecha de amor”.

15 Diciembre 1933. “Yo encuentro mis delicias en un alma habitualmente humilde, esto es, que está siempre en un ambiente de humildad. En cambio, un alma que no se humilla más que de cuando en cuando me hace sonreír en aquel momento, pero no hace mis complacencias como las hace un alma habitualmente humilde. No hay camino que conduzca más directamente, más seguramente, más pronto y más suavemente a Dios  que la humildad. La humildad, estudiadla en el Evangelio; la humildad, aprendedla en mi vida; la humildad, profundizadla en la Eucaristía. Si bebéis la humildad en estos tres manantiales siempre la encontraréis”.

16 Diciembre 1933. “Yo me encuentro como oprimido por el peso de mis gracias, que vuelven a recaer sobre Mí, pues que los hombres no las quieren; y cuando encuentro un alma que me deja la libertad de hacerle gracias, entonces mi Corazón se siente aliviado por decirlo así, puesto que cuando digo que sufro, que estoy oprimido, no pretendo decir esto de un modo absoluto, sino según el modo humano de hablar, para hacerme entender Yo no puedo ahora sufrir cosa alguna, sufro en mi cuerpo místico, la Iglesia, pues después de mi resurrección soy inmortal, impasible, glorioso”.

Jesús, padre y maestro de las almas

17 Diciembre de 1933. “Pocas almas caminan con paso decidido por las vías del amor, porque son muy pocas las que entran con generosidad en los senderos del sacrificio. Pararse en el camino del sacrificio es pararse en el camino del amor. No digáis basta nunca de espíritu de sacrificio, porque equivaldría a decir BASTA de acrecentamiento en el camino del amor. Nada acreciente tanto el amor en el alma, como la cruz”.

18 Diciembre 1933. “La humildad da tanta gloria a Dios, porque destruye el amor propio, que es lo que más se opone al amor divino. Así como hay una vida interior, así también hay una muerte interior. No hablo de la muerte física del alma, pues el alma no puede morir; ni tampoco de la muerte del sentido, o de que pierda la gracia santificante que es su vida sobrenatural; hablo de la muerte de las pasiones, de la propia voluntad, del juicio propio, de lo que brota de la naturaleza corrompida. Mientras más se tenga de esta muerte interior más y más será en el alma la vida interior, y sin morir no se puede llegar a la vida”.

19 Diciembre 1933. “Esa muerte interior repugna a la naturaleza y le hace sufrir, pero es necesaria, y sólo el alma, que se abandona al amor, llega a la unión con Dios. Esta unión se verifica con la cruz. Como generalmente hablando no se llega a la muerte sino por medio de la enfermedad, que consume poco a poco la vida, así también para llegar a la muerte interior se requiere una continua mortificación. Cuando se hace algún exceso se ocasiona más pronto la muerte. A un alma que se abandona al Amor, el Amor mismo le lleva a la muerte interior, pero un alma que trabaja con el Amor y ayuda al Amor llega más pronto a la muerte interior, reino Yo en aquel corazón, porque donde ya no reina mas el amor propio, reina mi Amor, y este Amor lo quiere todo”.

20 Diciembre 1933. “Hay almas que me abren la puerta, sí; pero con cierto miedo. Otros me abren, pero con condiciones. Otras, por último, me abren de par en par las puertas y me invitan a entrar. Las primeras, son aquellas almas que dejan el mal por temor del  pecado; las segundas me abren, pero quieren que Yo las contente, les dé gusto y les acaricie; las últimas, me abren y me reciben con mi cruz, con mis espinas y con mi amor”.

21 Diciembre 1933. “Voy mendigando el amor de mis criaturas, y ellas… me lo niegan para concedérselo a tantos objetos que atraen sus miradas. Si supieseis cuán doloroso es amar tanto y no ser correspondido… No desisto, sin embargo; siempre pido amor y nadie me lo da. Mas, ¡ah!, no sólo no me aman sino que me aborrecen. ¿Sabéis lo que me detiene de no castigar a los pecadores? Las oraciones de los justos son las que desarman mi divina justicia”.

22 Diciembre 1933. “Se tiene un concepto tan mezquino de la bondad de Dios, de su misericordia, de su amor… Se le mide por las criaturas, pero Dios no es un ser limitado como ellas; por eso su bondad no reconoce límites. Estar Dios al alcance de todos y no aprovecharse los hombres… Y ¿por qué no lo hacen? Porque a Dios no se le conoce por el mundo; Soy un tesoro infinito puesto por Mi Eterno Padre a disposición de todos. Mis criaturas me rechazan y ¡con cuánto detrimento para ellas! Esto sólo lo podrán entender en el otro mundo”.

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Los Hechos Ezquioga publicados en este sitio:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/los-hechos-de-ezquioga/

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