“Que sea la venida de Mi Reino la meta de sus vidas en la Tierra.”

Del Diario Espiritual Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María (1961-1981) (Con Aprobación Eclesiástica)
De: Isabel Kindelmann (1913-1985) – Budapest, Hungría

ALMAS A MÍ CONSAGRADAS: NO PERMITAN QUE LA INDOLENCIA
SE ADUEÑE DE USTEDES

Jesucristo.-
“Ustedes, las almas escogidas, han podido conocerme y saben que Mi paciencia y bondad no tienen límites, pero también conocen Mi severidad que se pronunciará sobre ustedes: ¡Apártense de Mí al fuego eterno! Sus manos no recogen Conmigo, sólo dispersan. ¡Oh, ustedes, realmente infelices, almas a Mí consagradas! ¡Entren dentro de sí mismas, conviértanse ya a Mí! Todavía hay tiempo. No permitan que la indolencia se adueñe de ustedes. Ésta es la raíz de todo mal que se introduce a sus almas. Por lo menos ustedes quiten de encima cuanto antes, este pecado espantoso que empuja a la desesperación y de lo cual ustedes no quieren darse por enterados. Satanás levanta barricadas en sus almas para no dejar pasar la Luz Divina. Sin la claridad vivificante de esta Luz, están ustedes sufriendo y torturándose bajo el oscuro peso de la indolencia.”

“¡Vengan a Mí los que están agobiados bajo el peso de la indolencia y Yo la descargaré de sus hombros y los aliviaré! Solamente la recepción de Mi Cuerpo puede ayudarles a salir de esta oscuridad que el maligno tan cuidadosamente ha ido acumulando en ustedes: ¡Ojalá se entregaran a Mí! ¿No se dan cuenta cuánto camino Yo tras de ustedes? Los muchos avisos, ¿serán vanos? Dense cuenta de que todas esas cosas desordenadas tienen su origen en Satanás, es su obra y dura mientras Yo se lo permita, Yo tomo las manos de ustedes, ¡no se arranquen de Mis Brazos que les estrechan! ¡Conviértanse a Mí y sacrifíquense en el Sagrado Altar del recogimiento y del martirio interior!”

Jesucristo.-
“Quieran ustedes caer en la cuenta de que ésta es Mi Voluntad. Este martirio interior, Satanás no lo puede impedir. Esta lucha en el fondo de las almas trae abundante fruto como un martirio sufrido por Mí. Oren y permanezcan en vela, reúnanse dos o tres y de esta manera emprendan la lucha contra el Príncipe de las Tinieblas, contra su fuerza devastadora. ¡No estén ociosos! Hacen como si no tuvieran un Padre en el Cielo que cuida de ustedes. Con sus deseos, ¡abracen la Tierra! Con sus sacrificios que arden de puro amor, quemen ustedes el pecado. No crean que esto es imposible. Sólo confíen en Mí. Esta fe y confianza van a dar fuerza a millones de almas para perseverar. ¡Tú tampoco seas de poca fe, hija Mía! ¡Únete a las almas a Mí consagradas! Te he llamado a ti también, y lo que haces, no lo decidas por tu disposición momentánea, sino que sea la aceptación firme y perseverante de sacrificios, porque esto produce abundante fruto en las almas.”

EL DESEO ES UN INSTRUMENTO MARAVILLOSO
QUE UNE EL CIELO CON LA TIERRA
8 de Agosto 1962

Al regresar de noche de la adoración del Santísimo, estábamos conversando todo el camino, mejor dicho, era Él quien me estaba hablando. Yo lo escuchaba sorprendida… Recordaba de mis tiempos de joven casada aquella jaculatoria que añadíamos a la oración de la noche hecha en familia:

“¡Amable Jesús mío, haz que también los pecadores y los paganos Te conozcan, se conviertan y Te amen mucho!”

Jesucristo.-
“Con tus anhelos de entonces, hijita Mía, cuántas almas haz deseado para Mí y, ¿sabes que Yo los escuché? Y las almas, gracias a tus deseos, llegaron a conocerme, muchas se convirtieron y muchas de ellas Me aman profundamente. ¿Sabes por qué menciono esto otra vez? Porque veo tus dudas que te inquietan continuamente: ¿Para qué sirven tus deseos? ¡Para mucho! Sólo que intensifícalos junto con tus mortificaciones.

De nuevo tengo que ponerte, Mi hijita Carmelita, un ejemplo tomado de tu misma vida. No hace mucho todavía deseabas que, una vez que hubieras educado a tus hijos, te diera el tiempo para prepararte a bien morir. Ves, he cumplido este deseo tuyo también. Grábalo bien, pues, en tu corazón que el deseo es un instrumento maravilloso que une el Cielo con la Tierra. Yo deseaba realizar Mi obra redentora desde el primer momento de Mi existencia humana. Un deseo ininterrumpido llenaba Mi Corazón por la salvación de las almas.

Que este deseo por las almas arda también en ustedes. ¡No seas de poca fe! Sabes lo que ya te dije: Si necesitas un fuerte apoyo, anda y di:

‘¡NECESITO, PADRE MÍO, TU FUERTE APOYO PATERNAL!’

Él extenderá así Su fuerte Brazo paternal; anímate y agárralo bien, no sólo tú sino todas aquellas almas que te confié a ti.”

AUMENTA EN TI EL DESEO POR MI LLAMA DE AMOR

Aquel mismo día la Santísima Virgen me habló también:

Santísima Virgen.-
“Yo también te pido, Mi pequeña hija carmelita, ¡aumenta en ti continuamente el deseo por Mi Llama de Amor!

Sabes qué gran pena tengo por Mi país. Las familias, sí, las familias húngaras, están desgarradas y viven como si su alma no fuera inmortal. Con Mi Llama de Amor quiero reavivar otra vez el amor en los hogares, quiero unir a las familias dispersas. Que sean ustedes las más numerosas posibles, porque así muchas, muchas almas se unirán a Mi Llama de Amor. ¡Ayúdenme, ya que sólo de ustedes depende que esta Llama por fin se encienda! Que las familias húngaras supliquen con alma fervorosa para que así podamos retener con común esfuerzo la Mano castigadora de Mi Divino Hijo.”

SEA META DE SUS VIDAS LA VENIDA DEL REINO DE DIOS

Un día de Agosto me habló el Señor Jesús de esta manera:

Jesucristo.-
“¿Sabes, verdad, que te invité a Mi especial campamento de lucha? No se dejen atraer por las comodidades pasajeras del mundo sino que sea la venida de Mi Reino la meta de sus vidas en la Tierra.

Estas Palabras Mías llegarán a multitud de almas a Mí Consagradas. ¡Confíen! Mi Gracia estará con ustedes y Yo les ayudaré de un modo casi milagroso.”

(Ahora las Palabras del Señor resonaban en mi alma con dureza. Me sorprendí mucho porque yo sólo había oído de Él Palabras suaves).

Jesucristo.-
“No te sorprendas, hijita Mía, por haberte hecho oír Mi Voz severa en lo hondo de tu alma. Eso también lo hago con amor. No sean comodones ni cobardes. No se dejen convencer, ni hagan creer a otros que nada tiene sentido. ¡Sí tiene! ¿Cómo que es más fácil esperar cómodamente que se calme la tempestad, que enfrentar la tormenta y salvar almas? No necesitan que les ponga ejemplos, no necesitan más explicaciones. ¡Pongan ya manos a la obra! Estar con los brazos cruzados es terreno abandonado para Satanás y para el pecado. ¿Con qué les sacudiré? ¡Abran los ojos para darse cuenta del siniestro que cobra víctimas alrededor de ustedes y que amenaza a las almas de ustedes también!”

Luego me pidió que haga llegar Sus Palabras a las personas competentes. Él me ayudará en esto. Ya no quería seguir anotando Sus Palabras quejosas, pero el Señor Jesús me pidió de nuevo que siga escribiéndolos. Justamente hemos cruzado el prado. Me hubiera gustado escribir Sus Palabras poniéndome de rodillas, pero por las circunstancias me senté sobre el césped. Saqué mi cuaderno de apuntes. Él, entre tanto, me inundó con el sentimiento maravilloso de Su Presencia y dijo:

Jesucristo.-
“Te hago sentir esto para darte una prueba de que Soy Yo. No desechen Mi petición con un ademán. Esta actitud irrespetuosa Me duele lo indecible. Tomen a corazón Mi ansioso e importante deseo, y cada uno entre dentro de sí y comiencen una vida nueva. Saquen de Mí la fuerza para ello.

Sé que esto no es nuevo para ustedes, ya que hablan bastante sobre ello. Lo que Me duele mucho es que sólo hablan y no se empeñan en formar en ustedes el Reino de Dios. Ustedes saben más que nadie qué violencia ha de hacerse uno a fin de que llegue a él Mi Reino. ¡No vivan de un modo hipócrita! Ofrecen el Santo Sacrificio delante de los fieles, pero eso queda algo superficial para ustedes. ¡Cuántos hay entre ustedes que lo hacen así!”

QUEJA DE JESÚS POR LAS ALMAS CONSAGRADAS
16 de Agosto de 1962

De nuevo se quejaba el Señor Jesús:

Jesucristo.-
“Ves, hijita Mía, ¡qué despreocupadamente pasan su vida muchas personas a Mí Consagradas! ¡Con qué ociosidad desperdician el tiempo a su gusto! A Mí también Me tiran unas migajas que caen de la mesa, como un mendigo. ¡Y desde cuándo lo estoy soportando! Y ¿hasta cuándo? Si se acaba la paciencia del Padre Celestial, ¡ay de ustedes! No habrá quien detenga Su Mano castigadora. A ustedes también tendré que decir: Apártense de Mí, malditos, porque no han representado la causa de Mi Reino, porque no han hecho valer aquello para lo que Yo les había llamado. He andado tanto tiempo atrás de ustedes, ¡cuántas veces les hablé amonestándoles! Y ustedes respondieron con un gesto de la mano que hubiera ofendido hasta un mendigo.”

(Su Palabra resonaba con dolorosa tristeza en mi alma.)

Todavía aquel día, la Virgen Santísima trató sobre esto mismo conmigo:

Santísima Virgen.-
“Yo soy quien les doy fuerza para comenzar. Mi Causa, a pesar de muchísimas objeciones y estorbos mal intencionados, se realizará.

Los sufrimientos que mandaré sobre ti: los dolores corporales, tormentos espirituales y excesiva sequedad en tu alma, acéptalos, pues, a cambio estarás protegida de todo pecado. No dejaremos que te separes de Nosotros. Aquí estás a Nuestros Pies, y te colmamos con innumerables Gracias. Hacemos que tus faltas y miserias sirvan para el bien de tu alma. Éstas te mantienen en cada momento en gran humildad. Sea ésta toda tu preocupación porque sólo un alma muy humilde puede representar Nuestra Causa.

¡No temas! No sufres sola, sino Conmigo, con Nosotros. Tendrás que sufrir mucho a causa de las innumerables objeciones que las personas Consagradas a Dios harán contra Nuestra Causa Santa. Sabemos que las aceptas con amor. Vemos tus sufrimientos, tanto externos como internos, y que desde hace meses tus pensamientos están ocupados con Mi Llama de Amor. Tú misma puedes ver que requiere un esfuerzo perseverante.”

¡Madre mía de Cielo! ¡Mi débil fuerza también se nutre de Ti!

El Señor Jesús:

Jesucristo.-
“¡Confía, hijita Mía! El Plan de Dios nadie lo puede desbaratar. Es verdad que para Mi obra redentora necesito el esfuerzo de ustedes también. No quiero perder a ninguno de ustedes. Satanás emprende una lucha tal contra los seres humanos como no lo hubo nunca antes.”

________________________

Fuente: http://www.salvemaria.ca/index-es.html 

Mensajes del Diario Espiritual Llama de Amor publicados en este sitio:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/isabel-kindelmann/

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Mensajes y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s