“Hijos, no juguéis como niños sin seso con vuestra condenación.”

Tomado del Libro: La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús
Dictados de Jesús a Marga
MargaLaVerdaderaDevoción


AÑO 2001

10-01-2001

Jesús:
Oíd hoy, hijos míos, este mi Llamamiento de Amor, Llamamiento de Unión.[1]

Sabed que, pese a todo, si veo en vosotros sincero arrepentimiento, volaré rápido junto a vosotros, os tomaré y os indicaré el camino, tan ciegos que estáis que no podéis todavía verlo. Yo haré eso, lo haré con quien se convierta, con quien quiera venir a Mí. Venir a Mí… ¡Oh, venid a Mí!

Mirad, Yo ahora multiplico en exceso las manifestaciones a mis santos. No lo son ante vuestros ojos. Son lo más pobre, lo más humilde que Yo he encontrado, ¿no me reconocéis por eso así?[2] Tantos siglos con vosotros y ¿no me reconocéis? Sabed ver, sabed oír, sabed entender. Reconvertíos. Reorientad vuestra vida. Va camino del abismo. Hijos, Yo, que Soy vuestro Padre, vengo para advertiros, para que no caigáis allí sin remedio alguno. ¡Oh hijos!, ¿cómo os tengo ya que hablar?

Mirad que os espero en mi Templo, en mi Tabernáculo de Amor y ninguno viene, no venís los que lo necesitáis, no venís a oírme, no venís a tenerme, no venís a que os dé mi Perdón, ¿Cómo queréis entonces oírme?, ¿cómo recibir mis dones?, ¿cómo queréis que Yo actúe en vuestra vida?

Recibo muchas peticiones, sí, desde la indiferencia con mi Persona, desde incluso el atentado contra Ella. Peticiones para vuestro bien propio, que luego me acusáis de no atender. ¿Cómo queréis que os atienda Alguien a quien vosotros mismos estáis matando? Sí, me estáis matando en vuestro corazón. Para vosotros estoy muerto, no vivo en vosotros. Vuestra alma muerta a la Gracia, ¡no puede recibir los Dones celestiales!, se ha matado a sí misma.

Pero Yo ahora os digo que, si queréis, ¡todavía hay tiempo! Convertíos ahora, ¡no lo dejéis para más tarde!, luego no habrá tiempo. Ahora os es dado el tiempo de conversión. Si no lo hacéis ahora, vendrá el Esposo para rendir cuentas y os encontrará sirviendo a la Bestia, condenándoos así vosotros mismos[3] para siempre, para siempre…

     Para la eternidad.

¿Qué miedo os puede dar un Mendigo así? Soy un Mendigo de vuestro Amor, no me tengáis miedo, ¡venid a Mí! Soy vuestro Padre Amoroso que perdona una y mil veces, que abraza, que reconcilia ahora, siempre.

Hijos, no juguéis como niños sin seso con vuestra condenación. Hijos, vosotros lo sabéis, no sois ignorantes, no existe la ignorancia[4] en vuestro país, todo es vencible.

No me perdáis a los pequeños, a vuestros hijos, no hagáis de ellos pequeños servidores del mal. Caerá esa culpa sobre vosotros, amados.

Si no me creéis, haced al menos la prueba, venid hoy a Mí y Yo os colmaré de besos, de abrazos. ¡Venid hoy a Mí! Mañana no podrá ser.

Hijos, lloro por vosotros. Ved al Corazón de Jesús llorando por vuestra Patria. Llorando hoy día. Hijos, ¡cambiad mi Rostro! ¡Deseo que resplandezca porque ahora oísteis mi Llamamiento y vinisteis todos a Mí! Yo lo olvido, lo olvidaré todo.

Ante esta vulnerabilidad de vuestro Dios, no os riáis, no os burléis. Es mi último intento de atraeros a todos hacia Mí. No deseo que ninguno se pierda. Hijos, oíd hoy día mi Llamamiento. Arrepentíos y venid hoy a Mí.

¡Abrid, abrid vuestros ojos! Estáis ciegos, hijos, abrid vuestros ojos y ved. Vedme, ved mi Rostro, mirad mis Ojos cómo os miran y decidme si os podéis verdaderamente resistir a esa mirada de Amor.

Abrid vuestras manos, Yo abro mis Brazos, corro a vuestro encuentro y os estrecho contra mi Pecho, contra mi Corazón y olvido todo, olvido hoy todo. Hijos, ¡venid a Mí! Yo os Amo hasta la locura. Oídme. Hacedme caso

Hija, ve y díselo. Mi Corazón no puede resistir tanta culpa sobre vuestra nación.

     Jesús, al menos algunos te harán caso.

No por esto. No ahora. Es el caso que me harán por mi Dureza (Ira), no por mi Amor. El lenguaje de mi Amor ya no se entiende. Sólo vais a hacer caso por el temor.

     Entonces, ¿por qué el mensaje de Amor?

Déjame a Mí. Yo Soy Amor. No deseo reprenderos, no deseo la dureza. Yo Soy sólo Amor. Ninguno podrá decir que no le amé, que no le advertí. Por eso mismo también Yo os castigo. Es el castigo del Amor, para que volváis a Mí, para que volváis al Amor. Así, al menos algunos se salvarán.[5]

     Que sea como Tú Deseas.

¡No puede ser como Yo Deseo porque frenáis mi acción! Yo Desearía la salvación para todos, y no será así. Yo no deseo castigar … Yo Deseo salvar a todos. Deseo la santidad de todos. Y si quisierais, esto podría ser así.

Una cruenta guerra civil se cierne sobre vosotros. Ojalá pueda Yo paliar en algo vuestros sufrimientos.

Actúa, trabaja para que así sea. No está todo dicho ni hecho. No he predeterminado nada. Todo depende de vosotros.

¿Quieres frenar en algo el castigo?

     Sí.

Trabaja, actúa. Haz cuanto Yo te he dicho. Inmólate por esta causa. Conduce a tus ovejitas hacia el Reino. Se tú la primera en venir a Mí. Se tú quien más me ame, Yo lo Deseo. Deseo ardientemente tu suave amor de diminuta criatura. Ven, oh Marga, primero de todo tú verdaderamente a Mí.


26-01-2001

Jesús:

     Señor, no envíes tu Ira sobre nosotros, ten compasión de tu pueblo.

Yo voy a enviarla y tú has de avisar.

     ¿Qué he de decir?

El que se convierta no perecerá y llevará a los suyos consigo. Aquel que se convierta no perecerá.

Gloria a Dios Padre Hijo y Espíritu.

Privilegiados míos: se os exigirá mucho, porque se os dio mucho.[6] Llegaré y os pediré cuentas de los talentos entregados.[7] Sobre todo de éste del privilegio de conocer y estar en intimidad con vuestro Dios. ¿Qué hicisteis de él?, ¿a cuántos me trajisteis para que los pudiera estrechar con los mismos lazos de Amor-Unión que a vosotros?, ¿a cuántos me disteis a conocer?, ¿dónde está el número de los que salvasteis con vuestras oraciones, ayunos y sacrificios?, ¿a cuántos arrancasteis de las garras de Satanás?, ¿cuántas almas hermanas vuestras salieron de los infiernos[8] por vuestras plegarias y por vuestro ardiente amor? ¿Recompusisteis mi Corazón Llagado y Lacerado por tanto odio, tanto rencor a mi Persona y a los míos en ella?

He ahí todo de lo que os pediré cuentas.

Recapacita sobre tu vida y dime si cuando llegue el Esposo, estarás preparado.

Yo te lo advierto porque te amo Locamente.

¿Avisa el ladrón al dueño de la casa de que va a entrar en la casa?[9] Bien, pues Yo soy ese Ladrón de Amor que aviso al dueño de mi Venida para encontrarle dentro y que esté prevenido. Locura, locura de Amor por vosotros. Fuera de lógica, fuera de lógica humana, no lo podéis entender según vuestra carne. Entended según el Espíritu.


29-01-2001

Virgen:
Sí, hija, cuando te sientas desorientada, cansada o fatigada, ven a Mí así, con confianza, Yo te daré, como tu Maestra que soy, la clave adecuada para cada uno de tus momentos.

Yo intercedo para que el Espíritu Santo obre en ti maravillas. Es el Espíritu Santo quien lo obra, pero primero ven a Mí, venid a Mí. Es así como lo ha querido Dios, Yo Soy Medianera de todas las Gracias, Mediadora, Intercesora. He ahí el plan de Dios sobre Mí y sobre mi actuación en los hombres. Vosotros que lo sabéis, seguidlo, si queréis alcanzar «todas las Gracias» de Dios.

¡¿No es Hermoso?! ¡¿No es Bonito?! El Señor Dios Todopoderoso ha querido servirse de una «servil»[10] criatura, de una Mujer pobre, sencilla para dároslo todo. Era una mujer como tú. Yo era una mujer en mi esencia y, sin embargo, sin el pecado original mi alma brillaba ante Dios más que ninguna otra de la tierra y reclamaba así para la humanidad el regalo y los dones de su Magnificencia. Los reclamaba y los obtuve todos en el Nacimiento de su propio Hijo al mundo para los hombres todos.

Jesús vino para los hombres todos. ¡Hijos míos!, ¡volved a Jesús! Hija mía, mira cómo me encuentro ya afónica de tanto gritar y gritar por todas partes cual loca de Amor, gritar la conversión de los hombres todos a Dios. Yo Soy la Madre de la Humanidad, y no deseo que ninguno de los hijos míos se pierda.

Yo te doy el sentimiento de que nada es importante, sólo es importante la Gloria de Dios.[11]

     Madre, qué paz emana de los encuentros Contigo.

Claro, hija, ¿no lo sabías? Yo Soy la Reina de la Paz. Acudid a Mí cuando queráis encontrar Paz, no como la da el mundo: la Paz de Cristo. Venid y encontraréis, recibiréis esa Paz, gustaréis de esa Paz. Amén. Ve ya.

Déjanos a Nosotros que decidamos sobre el discurrir de los acontecimientos y que repartamos, a nuestro gusto, las Gracias sobre la humanidad. Se cumpla su Voluntad en ti y en todas sus criaturas. Amén. ¡Adiós!

________________________

[1] Para crear vuestra unión a Mí.
[2] Es su manera de actuar.
[3] Es la persona la que se condena a sí misma.
[4] En cuanto a la religión.
[5] Si no es así, la mayoría sería condenada. Jesús se refiere a un castigo concreto para España.
[6] Cfr. Lc 12,48.
[7] Cfr. Mt 25,14ss.
[8] Se refiere al Purgatorio.
[9] Cfr. Mt 24,43; Lc 12,39.
[10] Sierva, ínfima, poca cosa según Ella, pequeña. Es alucinante lo poco que se considera a Sí misma María.
[11] Yo estaba sintiendo eso en ese momento.

Sitio Oficial de La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús. Libros Rojo y Azul:
http://vdcj.org/ 

Dictados de Jesús a Marga publicados en esta página:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/dictados-de-jesus-a-marga/

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